Papa Francisco: ¿el trono y la cruz?

Papa Francisco: ¿el trono y la cruz?

La “oposición leal” se está generando tras las bambalinas y sotanas de un clero únicamente comprometido con sus propios intereses: instituir el co-gobierno del trono y la cruz, pero la cruz Católica Romana

Francisco a su llegada a EE.UU., recibido por el presidente Barack Obama (foto tomada de internet)
Francisco a su llegada a EE.UU., recibido por el presidente Barack Obama (foto tomada de internet)

MIAMI, Estados Unidos – El Papa Francisco acaba de arribar a EEUU. ¿Qué trajo de Cuba? Desde mi punto de vista, durante su estancia en la Isla, pudimos percibir un claro mensaje: La prudencia de Francisco.

Los mensajes del Papa que pudieran interpretarse de índole socio-político interna, fueron extremadamente cautos, sucintos y encubiertos dentro de un ambiguo contexto religioso-simbólico que dejaba más a la interpretación imaginativa de su auditorio, que al claro y preciso enunciado de las concepciones cristianas sobre la relación gobernantes-gobernados.

El Papa no se refirió explícitamente al respeto al derecho de la sociedad civil, de individuos, de la sociedad a una vida mejor, los derechos de la familia, etc. Todos ellos jurídicamente restringidos y violados en la Ley Fundamental Castrista, su constitución socialista.

Por haber vivido prácticamente toda mi vida en Cuba bajo los dictados, las limitantes y la represión del Castrismo, conozco y reconozco que el Sumo Pontífice tuvo que ser muy cauto y preciso en sus comentarios; no obstante, sus predecesores (también Sumos Pontífices), dejaron mensajes más concretos en el recuerdo de los cubanos sobre sus respectivas percepciones cristianas de lo que es y debe ser un buen gobierno.

Creo que todos reconocemos la sencillez, el liberalismo y lo humanitario de la gestión papal realizada hasta el momento por el Papa Francisco. Ese es un punto innegable. Entonces, ¿por qué no dejó al pueblo cubano un mensaje claro y comprensible de sus derechos y de sus deberes como seres humanos?

Las respuestas a esta y otras muchas interrogantes, pueden ser sumamente inquietante para los defensores de las libertades, la democracia y los derechos humanos globales.

Como habíamos previsto, Francisco centró su atención en no molestar en lo más mínimo al Castrismo. ¿Por qué?

Esta es una historia que se remonta a julio de 2011, fecha en la cual se conoce las negociaciones que se desarrollaban para la liberación de los 52 presos de conciencia del “Grupo de los 75” que aún quedaban en las mazmorras castristas. Dichas conversaciones se desarrollaron entre el Cardenal Jaime Ortega Alamino y el General Raúl Castro; contactos que contaban con el apoyo activo del gobierno español.

¿Por qué estas gestiones? ¿Qué intereses movían a estos personajes a negociar la liberación de unos presos políticos que hasta el momento habían sido absolutamente ignorados por todos ellos? ¿El humanitarismo del Cardenal Ortega o de Raúl Castro? Imaginar siquiera ello, es una cruel y grosera falacia de la realidad. Entonces, ¿por qué?

No es nada aventurado asumir como respuesta la desarticulación del movimiento Damas de Blanco. Hecho éste que no ocurrió por la firmeza de Laura Pollán y las mujeres que le seguían, persistencia que provocó el asesinato de Laura.

En este nuevo capítulo de las gestiones mediadoras del clero, ahora con la involucración de la más alta jerarquía de la Iglesia Católica Romana, hay en juego mucho más que lo obtenido por Ortega. Esta vez se trata de legitimar a la tiranía.

Para ello, se puede prever que durante su visita a los EEUU, el Papa realizará una serie de eventos, tales como trasmitir un mensaje personal del general Castro a la Administración Obama, sugerir los próximos pasos a seguir en la “normalización” de las relaciones EEUU-Castrismo, plantear (¿presionar?) al Congreso la derogación del Embargo a los Castros y gestionar la anuencia de los grandes capitalistas norteamericanos que inviertan en la Isla.

Para ello, el Papa puede traer su carta de triunfo: una oposición “leal”, el “multi-partidismo”, elecciones “plurales” y “libertad de prensa”.

La aparición de la “oposición leal” en Cuba es un hecho más que anunciado, al cual el exilio cubano no ha dado la necesaria y urgente atención que merece esta traición a las luchas, sacrificios y martirio que ha padecido el pueblo cubano por más de cincuenta años. En el pasado evento “Mirando hacia el Futuro”, patrocinado por el Foro PDC en la Universidad Internacional de la Florida (FIU), el Dr. Santiago Cárdenas alertó a los participantes sobre esta situación.

La “oposición leal” se está generando tras las bambalinas y sotanas de un clero únicamente comprometido con sus propios intereses: instituir el co-gobierno del trono y la cruz, pero la cruz Católica Romana.

La “oposición leal” será el tema del próximo escrito, porque esta realidad involucra a beatíficos sectores que se están moviendo en las sombras, radicados en ambas orillas del Estrecho de la Florida.

Publicado originalmente en el blog del autor.

Acerca del Autor

Gustavo E. Pardo

Gustavo E. Pardo

Gustavo Pardo. La Habana, 1941. Especialista geotécnico. Ingresó en la Masonería en el año 1984, y fue proclamado Gran Canciller del Supremo Consejo del Grado 33 para la República de Cuba 2005-2008. Cumplió sentencia como preso político en las prisiones de La Cabaña, Isla de Pinos y Melena. Desde 2005 es Presidente de la Academia Cubana de Altos Estudios Masónicos. Ha publicado Martí masón, El Autonomismo en Cuba, La mujer en la Masonería, Ética y Familia, entre otras.

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