Cien Mentiras de Fidel Castro (XV)

Cien Mentiras de Fidel Castro (XV)

Otra copia castrista de la propaganda nazi fue el término “gusano” utilizado contra sus oponentes, como mismo el término “würmer” se usó contra los judíos

Fidel Castro; Cuba
Fidel Castro (Foto de archivo)

MIAMI, Estados Unidos. – ¿Por qué llamo a este tema “Cien Mentiras de Fidel Castro”? Porque él afirma lo contrario de lo que piensa, disfraza su pensamiento haciendo que sus pronunciamientos parezcan otra cosa. Porque falsifica lo prometido quebrantando su palabra. De él podemos decir que “Miente más que habla”.

A fin de comprender las acciones de Castro, es necesario entenderlo como lo que realmente es, no como la gente quiere que sea. Es un hombre con dos caras, una es la cara de un revolucionario que promete prosperidad, democracia y la restauración de la Constitución cubana de 1940. La otra es la cara de un mentiroso que dice y promete cualquier cosa con objeto de permanecer en el poder de por vida.

Las siguientes infames mentiras fueron utilizadas por Fidel Castro para engatusar al pueblo cubano, para más tarde traicionar los verdaderos principios de la revolución convirtiendo la isla en un satélite de la Unión Soviética.

100. Ningún hecho político puede ser juzgado fuera de la época y las circunstancias en que tuvo lugar (…) El himno bajo cuyas inolvidables notas millones de hombres y mujeres desafiaron la muerte y aplastaron a los invasores que quisieron imponer mil años de nazismo y holocausto a toda la humanidad” (Reflexiones de Fidel, Cubadebate, 10 de mayo, 2012).

El régimen castrista tiene muchas similitudes con el de Hitler. En su juventud, Castro, maléfico genio del mal, admiró a Hitler y leyó el “Mein Kampf”, uno de sus libros favoritos cuando era estudiante en la universidad. Según José I. Rasco, condiscípulo de Castro en el Colegio de Belén y la Universidad se lo sabía casi todo de memoria. Castro también fue influenciado por los escritos de Benito Mussolini y de José Antonio Primo de Rivera, de los cuales declamaba partes de sus discursos.

Fidel Castro y Adolf Hitler (Foto de archivo)

Hitler falló en el intento de tomar el poder en 1923, conocido como el Beer Hall Putsch. Castro falló en el intento de obtener el poder en 1953 por el ataque al cuartel Moncada. Ambos fueron arrestados y utilizaron los juicios para difundir sus ideas. Hitler fue condenado a cinco años de prisión por traición, pero solo cumplió ocho meses en condiciones confortables. Castro fue sentenciado a 15 años de prisión, pero cumplió solo 22 meses en condiciones muy cómodas como resultado de la amnistía otorgada por el gobierno de Fulgencio Batista.

Hitler, en el juicio por el putsch del 9 de noviembre de 1924, dijo: “la Diosa que preside sobre el tribunal eterno de la historia sonreirá y romperá la acusación del fiscal y el veredicto de este tribunal, porque que ella nos absuelve”.

Castro, en su declaración en el juicio del Moncada en 1953, dijo: “Condenadme, no importa, la historia me absolverá”, imitando la declaración de Hitler en el juicio del Beer Hall Putsch en 1924.

Otra copia castrista de la propaganda nazi fue el término “gusano” utilizado contra sus oponentes, como el término “würmer” se usó contra los judíos.

El régimen nazi utilizó el concepto de peligrosidad para encarcelar a los ‘volksschädling’ (antisociales) sin haber cometido delito alguno. Desafectos al régimen, judíos, homosexuales, prostitutas y ‘faulpelz’ (vagos) eran enviados a campos de concentración rodeados de una cerca electrificada de alambre de púas, atalayas y centinelas equipados con ametralladoras.

El régimen castrista puso en marcha en noviembre de 1965 las Unidades Militares de Ayuda a la Producción (UMAP), campos de trabajo forzados en la provincia de Camagüey. El régimen alego como justificación que los descalificados para servir en el servicio militar serían enviados a los campos de la UMAP. En realidad, los utilizó para confinar personas que no habían cometido delito alguno sujeto a castigo por la ley. El régimen envió a dichos campos a disidentes, creyentes de todo tipo y condición, artistas, intelectuales, homosexuales, prostitutas, vagos, drogadictos y los considerados antisociales. Los campamentos estaban rodeados por cercas electrificadas de alambre de púas de 10 pies de altura, patrullados por guardias con ametralladoras y perros policía, carentes de agua corriente y electricidad.

Según Joseph Tahbaz, exagentes de la inteligencia cubana han estimado que aproximadamente 35 000 personas fueron internadas en los campamentos de la UMAP. Alrededor de 70 murieron por las torturas, más de 180 se suicidaron, otros fueron violados, golpeados, mutilados y alrededor de 500 terminaron en pabellones psiquiátricos, traumatizados de por vida, como se muestra en el premiado documental Conducta Impropia (1988), que grabó los testimonios de las víctimas y testigos.

Un cartel colocado en la entrada de los campos de trabajo forzado, donde los homosexuales fueron confinados, se leía, “el trabajo os hará hombres”, replica del lema “el trabajo os hará libres” utilizado en los campos de concentración nazis.

Otras similitudes se encuentran en “Las Brigadas de Respuesta Rápida”, similar a la “Einsatzgruppen Nazi (Grupo de tarea especial). La Agencia de Inteligencia Militar (SIM) del régimen, equivalente al Servicio de Inteligencia Militar Alemán de “Abwehr”. Los CDR de Castro (Comités para la Defensa de la Revolución), fueron copiados de los “Blockwarts” de Hitler (guardianes de cuadra). La Juventud de Hitler y la Unión de Pioneros de Castro insistían sobre la necesidad de adoctrinar su ideología en los jóvenes a partir de los seis años y recibir entrenamiento militar a una temprana edad. Casi todos los niños tienen que pertenecer a estas organizaciones.

La bandera del Movimiento 26 de Julio utilizo los mismos colores rojo, negro y blanco que la del Partido Nazi; la bandera nazi con una suástica y la castrista con el M-26-7.

Goebbels, ministro de Propaganda e Información del régimen Nazista, que cautivo a una nación entera con sus discursos políticos, llevó a cabo la propaganda de falsedades, desinformación y desprestigio con objeto de mantener en el poder a Adolf Hitler, y cuya famosa frase dice: “Una mentira repetida mil veces se convierte en una realidad”.

La similitud de Joseph Goebbels y Fidel Castro cuando pronunciaban un discurso es impresionante.

En octubre de 2012, la Agencia de inteligencia exterior alemana Bundesnachrichtendienst (BND) publicó documentos revelando que cuando la crisis de los misiles terminó el 28 de octubre de 1962, Castro aprobó un plan para contratar a exoficiales de la Waffen SS Nazi para entrenar a las fuerzas militares cubanas, ofreciéndoles a aquellos salarios que eran cuatro veces el salario medio en Alemania en esa época. De los cuatro exoficiales de la elite del partido Nazi contactados que aceptaron la oferta, hasta donde se sabe, dos fueron a Cuba. Al terminar su contrato se volvieron a Alemania. Castro también intentó contratar a exmilitares alemanes del ejército, armada y fuerza aérea, pero ellos se negaron. También quería comprar armas y estuvo en contacto con traficantes de armas que tenían vínculos con neonazis.

Durante ese tiempo Castro tenía muchos consejeros militares soviéticos en la isla y temía ser derrocado por su aliado la Unión Soviética. Castro quería mantener las fuerzas armadas leales a él y no le importó aliarse con los Nazis con el fin de conservar el poder. Es irónico que oficiales militares alemanes estaban entrenando a las fuerzas militares cubanas que eran aliados de la Unión Soviética. Dios los cría y ellos se juntan.

Dwight D. Eisenhower dio justo en el blanco cuando escribió en su diario: “He advertido a todos a estar atentos a la reacción cubana, porque cuando se trata con un ‘pequeño Hitler,’ cualquier cosa puede suceder.”

José Martí en su visionaria frase “La ignorancia mata a los pueblos, por eso es preciso matar a la ignorancia”, nos precavía de la nefasta consecuencia de la ignorancia, ya que era fácil engañar y sojuzgar a un pueblo ignorante y afirmaba que “un pueblo de hombres educados será siempre un pueblo de hombres libres”. Desafortunadamente su predicción se hizo realidad y estamos pagando las consecuencias.

Fidel Castro murió el 26 de noviembre de 1916, a los 90 años. El hermano mayor Ramón, falleció totalmente loco a los 91 años en febrero de 2016. La hermana mayor, Ángela, falleció en febrero de 2012 a los 89 años y hacía dos años que había perdido la lucidez, aquejada de demencia senil, y la hermana menor Agustina del Carmen, falleció en marzo de 2017 a los 78 años, la cual también padeció de demencia senil por pocos años.

Fidel Castro (Foto de archivo)

Es evidente que la demencia senil es hereditaria en la familia Castro Ruz. En las fotos de Fidel tomadas pocos años años antes de morir, se puede observar que tiene cara y ojos de loco. Los ojos son “el espejo del alma” que refleja la mayor parte de todo lo que se oculta. El ya exhibía síntomas de demencia senil, mostrándose impulsivo y malhumorado, y con dificultades al hablar, sufriendo un deterioro progresivo de las facultades mentales, hasta convertirse en un guiñapo humano.

Fidel Castro era sociópata y psicópata. Su sadístico ego destruyó a Cuba. Él no vivió en las ruinas de La Habana, pero se convirtió en una ruina. Se mereció el largo viaje hacia la muerte derrumbándose pedazo a pedazo, como las ruinas creadas por su calculada negligencia.

(Caricatura de Prohias)

Castro I, el Tiranosaurio Fidelis Rex, el Goebbels del Caribe. No hay duda alguna de que la historia lo condenará. ¡Qué se queme en el infierno por toda la eternidad!

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