1

Conseguir gas licuado o “de balita”: un martirio para muchos cubanos

Gas licuado, Cuba

LA HABANA, Cuba. — Un amigo que cocina con gas de balón me dice: “Es una odisea cada vez tengo que ir a comprar la balita”. La escasez genera colas casi perennes en los puntos donde se expenden los depósitos del gas licuado. Refiere mi amigo que a veces ha hecho fila durante días para poder comprar la balita.

En cada barrio hay un lugar establecido para adquirirlas de modo normado, cuando llega el camión que las trae. En Coco Solo, Marianao, donde vive mi amigo, hay cuatro puntos de venta, pero resultan insuficientes para la cantidad de clientes.

En teoría, estos puntos deben ser surtidos al menos tres veces a la semana, pero no siempre es así. En algunos lugares hay cuatrocientos clientes, pero solo llegan entre 80 y 120 balitas como máximo; por tanto, no alcanzan para todos los que tienen derecho a comprar.

Las personas se organizan en las filas a través de listados que ellas mismas hacen y controlan. Quienes están en los primeros lugares mantienen este orden hasta que compran, después pasan el listado a las personas que les siguen en la cola. Este método es casi permanente y las colas se extienden hasta la madrugada.

La duración del gas es de acuerdo al uso y la cantidad de personas del núcleo familiar. Antes duraba unos cuarenta días, pero hoy, debido a su mala calidad, se estableció un ciclo de dieciséis días que, tras numerosas quejas por parte de los consumidores, se redujo a once días.

Antes del reordenamiento económico el precio de cada balita era de siete pesos. Lo aumentaron a 210 pesos, pero debido a las protestas de la población, bajó a 180 pesos. Esto implica que, si en un mes una familia tiene que adquirir dos balitas, debe desembolsar 360 pesos.

A muchas familias, especialmente si hay niños y ancianos, el gas que les asignan no les alcanza para cocinar todo el mes. Entonces tienen que comprarlo “por la izquierda”, pagando de 700 a 1000 pesos por cada balita.

Quienes carecen de dinero para comprar el gas, optan por cocinar con leña, pues el carbón es bastante caro. Pero solamente quienes tienen un patio grande pueden cocinar con leña. Además, deben saber cómo hacerlo, porque es peligroso.

En la capital, solo tres municipios (Centro Habana, Habana Vieja y Plaza) reciben el gas manufacturado —gas de la calle— que llega por tuberías, cuyo suministro es estable y más económico. En los municipios Cerro, Diez de Octubre, Playa y Marianao, el gas manufacturado solo llega a zonas específicas.

En diez de los quince municipios de la capital se usan mayormente equipos electrodomésticos para cocinar; pero son muy costosos y solo se pueden comprar en moneda libremente convertible (MLC). Además, consumen mucha electricidad, se rompen con facilidad y casi nunca se pueden reparar por falta de piezas de repuesto en los talleres. Hay que adquirirlas por la izquierda, a precios elevadísimos.

Antes de 1959, en muchos hogares cubanos cocinaban con alcohol y keroseno (luz brillante), que eran muy baratos y se compraban al por mayor en cualquier bodega o almacén; pero eran peligrosos y podían ocasionar incendios caseros.

Hasta hace unos veinte años existían fábricas y talleres donde se ensamblaban y reparaban las llamadas “cocinas Pike”, que funcionaban con kerosén. Hoy han desaparecido.

La supresión del uso del keroseno para cocinar se debió a Fidel Castro, quien, en 2005, al implementar la llamada revolución energética, decidió que era más seguro y económico cocinar con hornillas eléctricas. Hoy tampoco hay piezas de repuesto para esas hornillas. Y ni hablar de los apagones justo a la hora de cocinar.




Cienfuegos: Déficit de “balitas” afecta la venta de gas

gas, Cienfuegos

MADRID, España.- La espera para comprar el gas licuado se hará aún más larga en Cienfuegos debido a la falta de “balitas”. 

Desde este 1ro. de septiembre “se extendió a 26 días naturales el ciclo para una nueva compra del gas en los puntos de venta habilitados en la provincia”, informó Rolando Rajadel Alzuri, coordinador de programas y objetivos estratégicos del Gobierno en esta provincia.

“La medida se debe a un déficit en la disponibilidad de cilindros para el recambio y abastecimiento a los cerca de 65 mil clientes con contrato de gas licuado en el municipio de Cienfuegos, fomentado por la situación económica que atraviesa el país, lo cual ha imposibilitado cumplir plazos de importación de nuevos cilindros”, precisó el periódico local 5 de Septiembre. 

Ya en julio pasado las autoridades cubanas habían informado que la distribución de gas licuado se estaba viendo afectada por la carencia de los cilindros para envasarlo. 

En declaraciones a la Agencia Cubana de Noticias (ACN), Lidia Rodríguez Suárez, directora comercial de la Empresa Comercializadora de Combustibles, de la Unión Cuba Petróleo (CUPET), explicó que no se contaba con la cantidad necesaria de balitas para salir con los carros llenos desde los almacenes y regresar con el vacío; así como no había suficientes cilindros en los puntos de venta. 

El país solo cuenta con una fábrica para la producción de estos cilindros, la Empresa de Conformación Matanzas (Conformat), y tenía un incumplimiento en su plan de entrega, tanto de nuevos como de reparados.

Como es habitual, los directivos dijeron que esta situación se debe al impacto del embargo norteamericano. 

“Por las limitaciones que impone el bloqueo tenemos que comprar la materia prima en países distantes, a altos precios, depender de navieras encarecidas, y además impactan en las dinámicas fabriles las limitaciones con el combustible y el déficit de generación de energía que afronta el país”, señaló Pedro Llerena Rivero, director de Conformat.

Recibe la información de CubaNet en tu celular a través de WhatsApp. Envíanos un mensaje con la palabra “CUBA” al teléfono +1 (786) 316-2072, también puedes suscribirte a nuestro boletín electrónico dando click aquí.




La cola del gas: insensibilidad, escasez y desorden

HOLGUÍN, Cuba.- “Mi padre es un anciano enfermo y postrado. La vecina se quedó cuidándolo para que yo pudiera venir. Somos él y yo solos. Es un abuso que se hayan colado personas cuando uno tiene tanta necesidad”, decía una señora con lágrimas en los ojos a la espera de un gesto compasivo que le permitiera adquirir el Gas Licuado del Petróleo (GLP) para cocinar.

Aunque seguía reclamando su derecho, en la extensa cola nadie se sensibilizó y la señora quedó casi al final sin la esperanza de poder comprar.

La falta de solidaridad se repite una y otra vez en las disímiles filas diarias que hacen los cubanos en busca de productos de primera necesidad. “Tanto tiempo con escasez ha endurecido el corazón de muchos y les ha hecho perder el deseo de ayudar el prójimo. Esto se ha convertido en un sálvense quien pueda”, comenta a CubaNet Rubén Corona, un señor que espera en la cola.

gas licuado Cuba
Foto del autor

Las afectaciones de suministro de gas licuado a la población tuvieron su punto álgido a finales de 2019 e inicios de 2020, cuando el régimen cubano culpó al gobierno de Estados Unidos por “sancionar injustamente a la Corporación Panamericana S.A”, empresa encargada de garantizar el demandado producto.

Desde entonces, aunque no ha habido una información oficial que explique las causas, no se ha logrado estabilizar la venta normada y liberada del gas licuado a la población. La escasez provoca discusiones e inconformidades en una cola que se inicia desde el día anterior.

gas licuado
Foto del autor

Holguín está entre las primeras tres capitales provinciales con mayor cantidad de contratos hechos a partir de la venta liberada de gas licuado a inicios de 2015. Desde esa temprana fecha hubo inestabilidad en la llegada de los cilindros con GLP a los 18 puntos de venta donde se hizo frecuente la aglomeración de personas.

gas
Foto del autor

En aquel entonces la causa del déficit estuvo ligada “al deterioro del parque de carros de Transcupet, entidad encargada de trasladar los cilindros desde Santiago de Cuba, donde está instalado el sistema de llenado y abastecimiento de cilindros para todas las provincias orientales, hasta Holguín”, dijo a medios locales de prensa Milton Ramos Infante, director Comercial de la Empresa Comercializadora de Combustible en Holguín.

Aunque la raíz del problema se origina en la carencia, lo que más molesta a los clientes es la incapacidad de los vendedores de organizar la venta. “Los directivos de Cubapetróleo (CUPET) establecieron tres colas: una para impedidos físicos, otra para cuentapropistas y otra para los clientes. Eso es un reguero que permite muchas cosas”, dice Ignacio Peña a CubaNet.

Foto del autor

“Este relajo hoy se va acabar. Esa medida es para empeorar la cola”, grita enfurecida una señora que propone reclamar entre todos la eliminación de la medida.

Pedro Pablo es un cuentapropista con licencia para ejercer como mensajero, una modalidad que le permite realizar compras que el cliente le solicite. “No somos culpables de que ayer se hayan quedado tanta gente sin comprar. Nuestra labor es legal. Pagamos patente, seguridad social y tenemos familia que mantener. Nosotros tenemos derecho a comprar dos bombonas cada vez que nos corresponda el turno en la cola, así está establecido”.

gas
Cola para comprar gas licuando en Holguín. Foto del autor

Una afirmación con la que Lorenzo Alonso está en desacuerdo. “Los cuentapropistas tienen derecho a ejercer su profesión, pero la compra no puede ser ilimitada. Porque en menos de una hora muchos de ellos quieren llevarse las 100 balitas (bombonas) que traen. Entre cuatro cuentapropistas se las llevan todas. Vienen con carretillas y bicitaxis llenos hasta arriba. Yo no digo que los quiten, porque ese es su trabajo, pero que no lo hagan todos los días. Estoy aquí desde la cinco de la madrugada y ya es la una de la tarde y no he comprado. Casi seguro me quedo para mañana. Voy a perder dos días de trabajo”.

Venta de gas licuado en Holguín. Foto del autor

La mayor responsabilidad del problema apunta a la desidia de los funcionarios de los gobiernos municipal y provincial, quienes han hecho oídos sordos a los planteamientos y no han dado respuesta a la solicitud de los cuentapropistas de abrir un punto de venta solo para ellos. “En reiteradas ocasiones nosotros le hemos pedido a la empresa y al gobierno que nos pongan un punto donde comprar para no afectar a la cola, y ellos se han negado sin dar explicación. Este es el resultado: desorganización y aglomeraciones de personas en pleno coronavirus”, dice Pedro Pablo.

Otro cuentapropista que prefirió el anonimato por temor a represalias considera injusto que los culpen del caos. “Nos discriminan a nosotros que somos simples trabajadores y no somos culpables. La población debería quejarse con la empresa que no ha respetado el contrato que los obliga a mantener un servicio estable. Quéjense con CUPET que no les está sirviendo. No es junto que estemos aquí tantas horas esperando y con la incertidumbre de a qué hora te van a servir, ni cuánto te van a servir. El servicio no es gratis, es caro”.

Foto del autor

Los mensajeros se oponen a que se les restrinja la compra a solo dos bombonas diarias. “¿A qué otro cuentapropista en este país se le limita el negocio? Ni a los bicitaxi, ni a los taxistas se les pide que solo pueden transportar dos personas diarias. Las cafeterías tienen ventas ilimitadas. Por eso, si yo tengo cinco o diez clientes es porque hago un buen trabajo y nadie me puede prohibir que compre diariamente todas las bombonas que yo quiera. El método de organización de CUPET está errado: nos pone a fajar entre nosotros mismos”, afirma Pedro Pablo.

Entre las causas del incremento de personas en la cola está la subida de precios de los mensajeros por cada bombona. “Hasta el año pasado yo pagaba 20 pesos a un mensajero para que me llevara la bombona a la casa. Pero este año, todo es más caro por la unificación monetaria. Tengo que venir a hacer la cola porque mi pensión de 1 528 pesos apenas me alcanza para comprar la comida y por eso no puedo pagar los 50 pesos que ahora piden los mensajeros”, dice a CubaNet Carmina Gálvez, jubilada del sector del comercio.

gas licuado
Foto del autor

Otra vía para una compra fácil, a la que solo unos pocos tienen acceso, es obteniendo una posición privilegiada en la cola a cambio de 40 pesos. “Si no quieres pasar trabajo págame 40 pesos para ser uno de los primeros. Yo duermo aquí toda la noche”, es la oferta de uno de los coleros a un comprador.

A medida que avanzan las horas el cúmulo de clientes es mayor. Las irregularidades de la cola provocan las aglomeraciones e impiden mantener el distanciamiento entre personas, tal como lo exige un cartel pegado en la puerta del punto de venta.

gas licuado
venta de gas en Holguín. Foto del autor

Un auto color verde con el logotipo de CUPET y matrícula B 028 958 parquea frente al Punto de Venta del reparto Peralta, y del mismo se baja una persona con una bombona vacía, entra en el punto de venta y en pocos minutos la cambia por otra llena que inmediatamente guarda en el auto que sale disparado como una flecha.

Fotos del autor

“El funcionario es el que tiene que dar el ejemplo y cuando se cuela es el primero en propiciar el desorden. ¿Hay una medida que diga que los funcionarios de CUPET tienen prioridad por encima de una cola de un pueblo que lleva muchas horas esperando?, ¿por qué en horario de trabajo ese funcionario viene a buscar una balita de gas? No se ocultó para hacerlo. Tampoco dio una explicación ni pidió permiso a la cola, simplemente llegó en un auto estatal, se bajó con una balita vacía y en menos de cinco minutos ya estaba de vuelta con una balita llena”, estos han sido los disimiles comentarios que ha provocado el hecho entre los que llevan esperando horas para comprar.

Foto del autor

Otro tema que sale a relucir es la relación calidad y precio del gas licuado. De 120 pesos, este año la bombona con gas subió a 180, pero bajó la calidad, es la opinión generalizada. “El gas es distinto, no rinde y dura poco. La misma bombona que antes me duraba dos meses ahora apenas rinde 25 días”, dice Héctor Jorge Méndez, un cliente que se considera víctima de la política gubernamental de hacer más con menos, pero a la larga “están ofreciendo al pueblo productos de mala calidad”.

gas
Foto del autor

Recibe la información de CubaNet en tu celular a través de WhatsApp. Envíanos un mensaje con la palabra “CUBA” al teléfono +1 (786) 316-2072, también puedes suscribirte a nuestro boletín electrónico dando click aquí.




Régimen baja tarifas de electricidad y gas licuado: “Lo hemos revisado todo”

Cuba, Cuballama, Electricidad, Factura eléctrica, Tarifas

Cuba, Cuballama, Electricidad, Factura eléctrica
(Foto: Periódico Guerrillero)

MIAMI, Estados Unidos. – El régimen cubano anunció el reajuste de las tarifas de la electricidad y el gas licuado que entrarán en vigor a partir del 1ro de enero de 2021 tras varias semanas de críticas por parte de la población debido a los altos precios dispuestos para ambos servicios.

Marino Murillo Jorge, jefe de la Comisión de Implementación y Desarrollo de los Lineamientos, compareció este lunes en el programa Mesa Redonda para informar la decisión de reducir las tarifas eléctricas respecto a lo que se había establecido.

Los cambios introducidos en las tarifas beneficiarán a quien consuman hasta 500 kW de energía eléctrica, ya que pagarán cifras menores a las previstas originalmente en la tarea ordenamiento. Pese a que los precios del servicio continuarán siendo elevados para la mayoría de los cubanos, la modificación contempla una disminución de entre cuatro pesos y algunos centavos menos por kilowatt.

En el caso del gas licuado, la bala de 10 kilogramos, de uso extendido dentro del sector residencial, pasará de 213 a 180 pesos cubanos, precio muy superior a los siete pesos que todavía cuesta.

“Está claro que lo que tú no le cobres a las personas, alguien lo tiene que pagar. El Gobierno ha estado atendiendo y revisando cada una de las opiniones de la población, importantes y respetuosas, y respetuosamente lo hemos revisado todo”, dijo Murillo sobre los cambios en las tarifas.

El funcionario explicó en su alocución que la subida en los precios de servicios como la electricidad y el gas licuado obedece al proceso de devaluación implementado por las autoridades.

“Una devaluación impacta directamente en los precios y las tarifas, especialmente en aquellos de elevado componente importado. Nosotros vamos a ir directamente de un tipo de cambio 1×1 a uno de 1×24. Todas las materias primas importadas se encarecen, y eso tiene un efecto en las tarifas de la electricidad y todos los demás servicios”, expresó.

Murillo subrayó que el reajuste beneficiará a la inmensa mayoría de la población, ya que el 91,2% de los consumidores en Cuba gasta menos de 350 kW al mes, lo que supone el 78% del sector residencial, mientras que el 14% del consumo está entre los 350 y los 500 kW mensuales y solo una fracción de menos del 1% consume por encima de esas cifras.

El funcionario también justificó el aumento de estos servicios con los costos de producción de energía a nivel nacional.

“El 95% de toda la electricidad que consumimos en el país se produce con combustibles fósiles. Para cubrir la demanda de electricidad, la Unión Eléctrica (UNE) emplea, primero, los combustibles menos costosos, y va incorporando en el proceso de generación eléctrica todos los combustibles hasta llegar al diésel, el más caro”.

Recibe la información de CubaNet en tu celular a través de WhatsApp. Envíanos un mensaje con la palabra “CUBA” al teléfono +1 (786) 316-2072, también puedes suscribirte a nuestro boletín electrónico dando click aquí.




Precio del gas licuado aumentará a 213 CUP a partir del 2 de enero

Cuba, Gas licuado
(Foto: AFP)

LA HABANA, Cuba. – Las oficinas de venta de la Unión Cuba-Petróleo (CUPET), encargadas de comercializar el gas licuado en Cuba, comenzarán el 2021 con precios casi al doble de los actuales.

Una nota publicada en varios medios de prensa de la Isla reseña que, a partir del próximo 2 de enero, el cilindro de gas licuado de 10 kilogramos se despachará al precio de 213 pesos.

“Los clientes tendrán derecho a adquirir ese servicio si disponen de su cilindro vacío, el cual debe constar en los controles oficiales, y eso también es válido para los clientes normados en los municipios donde hay venta liberada”, señala la nota.

El incremento del precio de la conocida “balita” de 10 kilogramos será de 103 CUP. Este será otro de los productos que aumentarán significativamente de precio como parte de la Tarea Ordenamiento.

La Unión Cuba-Petróleo recordó además que “en los municipios que no tienen venta liberada de gas licuado continúa la entrega de la reserva dos veces al año, y aclaró que se mantiene la no contratación de nuevos clientes de venta liberada”.

“¿Hasta dónde más nos van a apretar? Primero la electricidad y ahora el gas. Pero ellos siguen viviendo a todo tren con relojes y zapatos de miles de dólares y sin pasar trabajo de ningún tipo. Es demasiado ya. El descontento en la población se nota de solo salir a la calle. Aquí no se sabe que va a pasar”, dijo a CubaNet Adianis Sosa, una joven madre soltera.

Las autoridades cubanas justificaron el aumento del precio del gas licuado con el costo de la tonelada de ese combustible en el mercado mundial y las sanciones que impone el embargo a los proveedores, hecho que encarecería la compra del producto.

De acuerdo con cifras oficiales, Cuba produce 3,5 millones de toneladas de petróleo al año (22 millones de barriles), de los cuales se obtienen 2,6 millones de toneladas (16,3 millones de barriles) de petróleo crudo y aproximadamente 1 000 millones de metros cúbicos de gas natural.

Se estima además que la Isla produce el 97 % del gas natural asociado que se utiliza para la generación eléctrica y el consumo doméstico en La Habana.

Recibe la información de CubaNet en tu celular a través de WhatsApp. Envíanos un mensaje con la palabra “CUBA” al teléfono +1 (786) 316-2072, también puedes suscribirte a nuestro boletín electrónico dando click aquí.




“En diez días no habrá ni un litro de gas en toda Venezuela”

gas Venezuela

gas Venezuela
Venezolanos esperan por bombonas de gas licuado. Foto archivo

MIAMI, Estados Unidos.- La crisis en Venezuela se enfrenta a otro capítulo de desabastecimiento en los próximos días luego de que expertos petroleros aseguraran que se paralizó casi por completo la producción de gas doméstico, y su distribución en cilindros por todo el país, informó este lunes Infobae.

“A principios de año la producción de gas estaba en 20% y hace un mes llegó a 5%. En diez días no habrá ni un litro de gas en toda Venezuela y sólo quedará el 7% de la población que se surte con gas metano que llega a través de las tuberías”, dijo el director ejecutivo de la Federación Unitaria de Trabajadores Petroleros de Venezuela (Futpv), Eudis Girot.

“La producción de gas está técnicamente parada en la planta de fraccionamiento en Criogénico de José, en el estado Anzoátegui, pero se está trabajando con una reserva de 5 300 barriles de gas licuado que queda en inventario y eso sólo cubre el 10% de la demanda diaria”, aseguró el funcionario.

Según sus declaraciones, las plantas de tracción de Jusepín y Santa Bárbara, ubicadas en Monagas, además de San Joaquín en Anaco, colapsaron y están al borde del mínimo, por lo que estima que en los próximos días la distribución por cilindro se detendrá, reza la nota.

Aunque el consumo en Venezuela es de 52 000 barriles de gas licuado diariamente, Girot dijo a El Pitazo que, hasta el viernes 11 de septiembre, cuando se paralizó en su totalidad la producción nacional para seguir trabajando con la reserva, se estaban generando 8 000 barriles.

“Las fallas de gas doméstico, aunado a la falta de energía eléctrica, ha llevado a las familias venezolanas a recurrir a antiguas técnicas para la preparación de sus alimentos, como cocinar a leña, con los múltiples riesgos que implica para la salud y el ecosistema”, denunció en su informe sobre las protestas en el país durante el primer semestre de 2020 el Observatorio Venezolano de Conflictividad Social.

De acuerdo a Infobae, hace algunas semanas legisladores de diferentes estados venezolanos aseguraron que la distribución del gas forma parte del mecanismo de control social del régimen y alertaron sobre la posibilidad de que el servicio sea dolarizado.

En la nación suramericana, donde el sueldo mínimo es de apenas dos dólares, se ha denunciado que en algunas zonas del país las bombonas de gas están siendo cobradas por hasta 19 dólares.

En Venezuela hay dos tipos de gas para cocinar: propano y metano. El metano llega por tuberías. El propano se recibe en bombonas, de las que depende el 89% de la población.

Recibe la información de CubaNet en tu celular a través de WhatsApp. Envíanos un mensaje con la palabra “CUBA” al teléfono +1 (786) 316-2072, también puedes suscribirte a nuestro boletín electrónico dando click aquí.




La policía castrista comienza a perder el control

cuba escasez policía crisis caos gas alimentos orden

cuba escasez policía crisis caos gas alimentos orden
Policía intentando controlar la cola del gas (foto del autor)

SANTIAGO, Cuba. – La actual situación económica en Cuba se puede describir como un absoluto caos. La escasez ha llegado a niveles muy parecidos a los del llamado “Período Especial” de los años 90, la crisis económica que sobrevino a la desaparición de la ayuda financiera soviética. En este escenario, el Gobierno va perdiendo el control.

En todas las provincias se ha reportado la falta de productos, casi todos de primera necesidad. La odisea de conseguirlos se hace notar en las colas inmensas para tratar de adquirirlos. Entretanto, las fuerzas policiales han sido desobedecidas públicamente por quienes no entienden de razones cuando se trata de luchar por sobrevivir.

Santiago de Cuba es una de las provincias que más desabastecimiento ha presentado, y el municipio Songo-La Maya es sin dudas uno de los más afectados.

También es en esta provincia donde probablemente se ha registrado un mayor número de recientes y constantes actos de rebeldía contra oficiales de la Policía Nacional Revolucionaria (PNR) y demás fuerzas del Ministerio del Interior (MININT).

La crisis se agudiza y los últimos días han sido suficientemente críticos para el pueblo songomayense. El pasado sábado, por ejemplo, fue de las jornadas más difíciles en los últimos meses. No había casi ningún producto cárnico a la venta, ni en establecimientos estatales ni en los particulares. La única opción en la red minorista de comercio era el picadillo de “carne mixta”, de pésima calidad, aún así al precio era de 1.40 CUC la unidad de 250 gramos.

En el lapso de dos meses, de acuerdo con los testimonios ofrecidos por habitantes de la localidad, el Estado no ha abastecido el Centro de Elaboración de Alimentos, el único lugar donde la población compraba la carne de cerdo a precios relativamente bajos, de entre 17.50 y 18 pesos la libra, una cantidad que contrasta con los 30 pesos que, como mínimo, cobran los vendedores particulares por igual cantidad.

El pollo congelado, aunque se vende con cierta regularidad, solo llega a los establecimientos una vez por semana, y en paquetes de muslos cuyos precios por unidad de 2 kilogramos no bajan de los 3 CUC, no obstante,  la demanda es alta y supone “matazón segura”, pues las filas se convierten en verdaderas aglomeraciones.

El suministro del gas licuado también se ha visto afectado por la crisis, agravada por la dilación de los ciclos normados y la existencia de un único punto de venta a la población en todo el municipio, donde la cantidad asignada no satisface la demanda real de los cerca de 100 300 habitantes.

Al respecto, CubaNet conversó con unos de los trabajadores del punto de venta de gas licuado: “Se dieron alrededor de 300 tíquets y ese número no representa ni la tercera parte de la población que realizó el contrato del gas en la localidad en 2018. La gente estaba muy alterada y con toda razón pues desde hace casi dos meses no había gas”, comentó el empleado.

A pesar de la presencia de efectivos de la policía, la situación fue en extremo caótica, al punto que las personas derrumbaron parte del muro de la entrada, al mismo tiempo que desafiaban con insultos a uno de los uniformados.

“Me asusté cuando tumbaron el muro porque mucha gente se cayó al suelo y algunos se dieron golpes, pero cuando el muchacho comenzó a gritarle y a ofender (al policía), supe que todo se había salido de control y que las cosas podrían acabar peor, gracias que vinieron los (policías) de Santiago”, dijo el mismo empleado.

Por una fuente local supimos que, horas más tarde, mientras intentaba poner orden en una fila para comprar combustible, el mismo oficial fue insultado por un motociclista en la gasolinera de La Maya.

Aunque pudieran ser considerados como acciones menores de desobediencia, estos episodios se sumarían a los ya divulgados por los medios de prensa independientes y las redes sociales, como ese en que una turba arremetía a pedradas contra los policías que intentaban proteger al violador de una niña en Santiago de Cuba.

Estas acciones, analizadas desde la perspectiva de la pérdida del miedo, pudieran considerarse como una señal, entre muchas otras, de que el pueblo cubano comienza a salir de un letargo y a dar pasos importantes en busca de la libertad.

Si tienes familiares en Cuba comparte con ellos el siguiente link (descargar Psiphon), el VPN a través del cual tendrán acceso a toda la información de CubaNet. También puedes suscribirte a nuestro Boletín dando click aquí.




Escasez de gas licuado afecta a 1,7 millones de familias cubanas

Cuba; gas licuado combustible petróleo escasez Venezuela maduro sanciones

Cuba; gas licuado combustible petróleo escasez Venezuela maduro sanciones
Punto de venta de gas licuado en Cuba (archivo)

LA HABANA, Cuba. – La escasez de gas licuado de petróleo (GLP) en Cuba, atribuida por el régimen al endurecimiento de las sanciones de Estados Unidos, afecta a aproximadamente 1,7 millones de familias, informó este miércoles la estatal Union Cuba-Petróleo (Cupet), responsable del suministro de combustible en la isla.

“Estamos tomando todas las medidas para poder lograr un contrato a término y con todas las garantías, que permita restablecer el servicio”, declaró el jefe de combustibles domésticos de Cupet, Lucilo Sánchez Aquino, al diario estatal Juventud Rebelde.

Cuba sufre desde mediados de enero dificultades para importar GLP, un recurso esencial para cocinar en la mayoría de los hogares cubanos.

El régimen asegura que tenía programado recibir cargamentos de este producto a finales de diciembre de 2019 y principios de enero, pero los proveedores se negaron a realizar las entregas planificadas.

Las entregas, de acuerdo con fuentes oficiales, se cancelaron por las sanciones de EE.UU. el año pasado a compañías estatales cubanas -como la Corporación Panamericana S.A., responsable de acuerdos de energía y negocios internacionales- que podrían afectar a compañías, armadores, buques y aseguradoras de terceros países.

Ante esta “coyuntura”, el directivo de Cupet hizo un llamamiento a la población cubana para “que aplique todas las medidas de ahorro en sus casas” con el objetivo de “tener un mínimo de afectaciones”.

La crisis energética cubana abarca también el suministro de combustibles líquidos, que ha sufrido altibajos desde el pasado septiembre por la intermitencia en la llegada de buques petroleros, causando situaciones de desabastecimiento en las gasolineras del país.

A esto se suma la escasez de otros productos básicos, como los lácteos, cuya distribución se encuentra “afectada”, informó hoy el diario estatal Granma.

La crisis de lácteos afecta a la producción nacional y envasado de leche en polvo, yogur y helados, así como a las importaciones de este tipo de productos, según autoridades cubanas, que también atribuyeron este problema al recrudecimiento del embargo financiero y comercial a Cuba bajo la Administración del presidente estadounidense Donald Trump.

En 2019 Washington aplicó nuevas sanciones al régimen en Cuba que han impactado con dureza en su economía, en represalia por la injerencia cubana en la crisis venezolana y su apoyo incondicional al dictador Nicolás Maduro.

Desde que llegó a la Casa Blanca en enero de 2017, Trump ha endurecido la política hacia el régimen en el país caribeño con reducciones del personal diplomático, el endurecimiento del embargo comercial, restricciones a los cruceros y limitaciones a los viajes de estadounidenses a la isla.

(EFE)

Si tienes familiares en Cuba comparte con ellos el siguiente link (descargar Psiphon), el VPN a través del cual tendrán acceso a toda la información de CubaNet. También puedes suscribirte a nuestro Boletín dando click aquí.




Colas y trifulcas marcan escasez de gas licuado en Holguín

Holguín, Gas, Cuba

(Foto del autor)

HOLGUÍN, Cuba. –  Largas filas de bombonas (balitas) vacías de Gas Licuado de Petróleo (GLP) dibujan el paisaje cotidiano de los 14 Puntos de Venta del producto en la ciudad de Holguín. El ajetreo y el bullicio en estos lugares son más intensos desde que el régimen cubano anunció las nuevas medidas de racionamiento del GLP que utiliza la población cubana para cocinar.

“Estoy en la cola desde hace cuatro días y todavía tengo delante casi 100 balitas”, dice a CubaNet Eusebio Reyes, un jubilado que espera por su turno en el Punto de Venta número tres, situado en el Reparto Peralta de la ciudad de Holguín.

La demanda cuadriplica la oferta y cada día la cola se incrementa.

El anuncio de la ampliación de los ciclos de venta del GLP cayó como un balde de agua fría sobre los cubanos que sufren, casi permanentemente, la falta de ropa, calzado, transporte, gasolina, vivienda, papel sanitario, harina, puré de tomate, pescado y otros alimentos de primera necesidad.

A partir de los hogares de dos personas, los ciclos de venta racionada del producto se extenderán en lo adelante a un cilindro cada 35 días; los de tres y cuatro personas, cada 32 días; los de cinco personas, una vez al mes; y así sucesivamente, según informó la estatal Unión Cuba-Petróleo (CUPET).

Además, los consumidores de gas que tienen contrato para adquirir el producto de forma liberada podrán comprar un balón cada dos meses, al igual que los trabajadores privados que se benefician de ese servicio.

La medida, atribuida por el Gobierno al incremento de las sanciones de Estado Unidos, afecta a los 872 252 clientes que reciben el gas de manera racionada, y a otros 830 972 que lo compran por la libre, dijo el ingeniero Lucilo Sánchez Aquino, Jefe de Combustibles Domésticos de CUPET.

 

Ante la crisis, en los Puntos de Venta los compradores se han organizado fijando horarios del día y la noche para rectificar la cola por un listado donde se relacionan los nombres de los clientes.

“Se pasa la lista y el que no responda queda automáticamente eliminado. Entonces los de atrás bajamos a un número inferior en dependencia de las ausencias”, comenta Orlando, quien desea no sufrir tantos días “esta tortura”.

A pesar del control, son comunes los violentos altercados cuando alguien intenta violar el orden de la cola.

“En dos ocasiones hemos  intercedido para que las discusiones no terminaran en agresiones físicas”, afirma María Laura, quien al parecer hoy podrá comprar tras cuatro días en la cola.

En Holguín, clientes con mejor posición económica pagan diez pesos a otras personas que asumen los rigores diarios de la larga espera, una cifra que ha ido en aumento progresivo hasta los actuales 30 pesos diarios con tendencia a seguir subiendo por el aumento de los días de aguardo.

Cuidar las balitas de gas varias noches en vela es un esfuerzo que se realiza en una vigilia nocturna empeorada por el descenso inusitado de la temperatura en la madrugada hasta los diez grados centígrados.

“Es una forma dura pero honrada de ganarme un dinerito diariamente”, confiesa Miguel, un joven y delgado mulato.

Como medida preventiva contra el robo o el riesgo de perder el turno, los clientes han amarrado, encadenado y numerado las balitas cuyo dígito, cada día, sobrepasa los 200.

“Aquí, el problema es la escasez. La cantidad de balitas que suministran no alcanzan. Ayer trajeron 100. Llegué a la cola a las 4:30 de la madrugada, pero todo fue en vano. Como ya estamos ‘acostumbrados’ hacer colas, tenemos que hacerlo”, dice Carlos, un trabajador con una salario que no le permite pagar el dinero solicitado por los cuidadores.

“Si no hay un abastecimiento seguro, por lo menos sugiero que lo mejor es avisarle con tiempo a cada uno de los puntos para que no se haga cola innecesariamente, porque hoy mismo no se sabía si iba a entrar gas o no. Ayer perdí la tarde entera y hoy más o menos lo mismo, la mañana entera. Yo estoy aquí antes de las siete de la mañana y ya son las once y no han traído el gas.”, comenta Marcia en el Punto de Venta número seis ubicado en el reparto Iberoamericano del municipio capital.

“No hay suficiente recursos y eso ocasiona las colas, el descontento, la espera innecesaria, la incertidumbre de no saber si habrá o no. El departamento comercial no informa qué puntos serán suministrados.”, agrega la señora.

Las nuevas medidas de racionamiento se suman a las aplicadas durante el verano de 2019, y estarán vigentes, dijo CUPET, “hasta tanto exista un suministro estable de GLP al país.”

La venta del demandado producto inició en Holguín el 2 de febrero de 2015, dando cumplimiento a uno de los Lineamientos de la Política Económica y Social aprobada en el sexto Congreso del Partido Comunista de Cuba.

Desde entonces la demanda se fue por encima de lo esperado y la escasez desmintió el aseguramiento prometido por el Gobierno para iniciar y mantener la oferta. Así lo informó CubaNet.

Para los que ahora pensaban, mientras esperan comprar la balita, solucionar el problema con cocinas de queroseno, la situación podría complejizarse ante la carencia del producto, ya que, “por problemas asociados con la entrada de combustible al país”, ha sido inestable la existencia de queroseno, afirmó Víctor Silva Santiesteban, director general de la Empresa de Distribución y Comercialización de Combustibles en Holguín.

CUPET insistió en que la población debe “adoptar medidas de ahorro y uso eficiente del gas licuado”, la solución que el Gobierno ha dado a las personas tras anunciar que “los inventarios que actualmente existen en el país no cubren el consumo, por lo que han existido afectaciones en la venta normada y liberada  y sólo podrá garantizarse para los centros que brindan servicios básicos a la población.”

Sobre el tema el experto Elías Amor Bravo opina que situaciones como esta han sido frecuentes en la economía de Cuba a lo largo de los últimos 61 años.

“… en cualquier país del mundo, este tipo de eventos provoca un estallido social contra el gobierno que no es previsor. En Cuba, ya se verá. En todo caso, mal empieza 2020 para los cubanos. Si esto no se parece al temido ‘período especial’, que venga alguien y lo diga”, afirma Bravo.

Si tienes familiares en Cuba comparte con ellos el siguiente link (descargar Psiphon), el VPN a través del cual tendrán acceso a toda la información de CubaNet. También puedes suscribirte a nuestro Boletín dando click aquí.




Escasez de gas licuado: incertidumbre, malestar y preocupación en el cubano de a pie

Cuba; gas licuado combustible petróleo escasez Venezuela maduro sanciones

Cuba; gas licuado combustible petróleo escasez Venezuela maduro sanciones
Punto de venta de gas licuado en Cuba (archivo)

LA HABANA, Cuba. – El gobierno comunista con frecuencia alega que la “revolución” trabaja por el bienestar del pueblo. No obstante, sus acciones contradicen esta falacia constantemente. Por solo citar un ejemplo, a partir del 15 de enero se dilataron aún más los ciclos de venta de gas licuado del petróleo (GLP) a más del 10 % de los núcleos que lo utilizan, sin que hasta la fecha se les haya facilitado otras variantes de cocción.

El anuncio de dicha extensión ha causado mayor incertidumbre, malestar y preocupación, pues ya desde antes del recorte de mediados de 2019 la cuota era insuficiente para la mayoría. Aun así, el reciente alargamiento ha sido drásticamente superior: de nueve, diez y hasta once días, según la composición del núcleo familiar.

Así le pasó a Valerio (un vecino), quien, al llegar a su correspondiente punto de venta, se enteró de que le habían extendido el ciclo en once días más –para tres personas–. Como ya desde antes no le alcanzaba, murmuró: “Cuando se me acabe tendré que comprar uno liberado” (se refería al de $110). “No, eso también se acabó, ya no lo podrán adquirir con las balitas de la cuota”, le aclaró el dependiente, y le explicó que el gas liberado –que ya estaba regulado a uno cada 60 días– ahora sólo se les venderá a los que ya tienen cilindros alquilados mediante contrato de 500 pesos –el cual, por cierto, también se encuentra suspendido para nuevos clientes–.

Desde hace algún tiempo se comentaba que el día menos pensado nos hacían cocinar con electricidad, y es que en el VI Congreso del Partido, algunos especialistas cuestionaron que cocinar con gas licuado le costaba al Estado más de tres dólares por cliente.

El 70 % de las familias en Cuba utiliza la electricidad para cocinar. Sin embargo, son muchas las dificultades que a través de estos años han presentado los utensilios para ello, no sólo por su mala calidad –como todos los artículos que venden en moneda nacional–, lo que ha limitado su vida útil, sino también por la escasez de piezas de repuesto para su reparación, algo que, a pesar de sus promesas, el gobierno comunista nunca ha solucionado.

Durante aquel VI Congreso del Partido, en el trabajo de la Comisión 5, “Cocción doméstica: más eficiencia en la reparación y otras opciones”, se plantea la inclusión de esta problemática en uno de los 36 Lineamientos nuevos, adicionados al proyecto original “por ser uno de los temas que más preocupa a la población y en cuya solución se trabaja”.

En el propio evento, Joaquín Carvajal, viceministro primero de Economía y Planificación, informó que el plan de ese año para la reparación de esos enseres superaba los 27 millones de dólares, que 10 millones se dedicarían a la importación de resistencias para cocinas eléctricas, ollas arroceras y multipropósito. Afirmó además que estaba en marcha un programa para la producción en el país de algunos de esos equipos, con el objetivo de lograr la sostenibilidad de ese programa. Al mismo tiempo, el periódico Granma publicó: “Según datos de la Mesa Redonda, para garantizar las reparaciones se destinaron el pasado año y primer semestre de 2014, 56,5 millones de CUC, de los cuales 35 millones fueron para importaciones, 11,5 millones para la producción nacional y 10 millones de inventario existente en el país”. Asimismo, para el período 2014 – 2015  –informaron– se prevén 29 millones de CUC, en su mayoría para importaciones. Sin embargo, durante estos años los medios han publicado que la escasez de piezas de repuesto en los talleres especializados ha dificultado la reparación de los equipos de cocción adquiridos por las familias cubanas a través del Programa de Ahorro Energético.

Al mismo tiempo que la crisis con estos artefactos afecta a los usuarios, que se ven obligados a remendarlos una y otra vez, en las tiendas recaudadoras de divisas se venden a precios inalcanzables para un trabajador o pensionado. Cocinar los alimentos se convierte en un problema cada vez mayor, agravado por la inconstancia del suministro (pues no siempre hay cuando nos toca comprar). Aun así, la prensa no se cansa de cacarear que el Programa de Ahorro Energético ha contribuido a elevar el nivel de vida de la familia y favorecer a la vez el ahorro energético en el país.

Si tienes familiares en Cuba comparte con ellos el siguiente link (descargar Psiphon), el VPN a través del cual tendrán acceso a toda la información de CubaNet. También puedes suscribirte a nuestro Boletín dando click aquí.