1

“Le hicimos preguntas que la comunidad cubana va a agradecer”

Otaola Trump
Influencer y comunicador Alex Otaola se entrevista con el presidente Donald Trump. Foto Instagram.

MIAMI, Estados Unidos.- El presentador e influencer cubano Alexander Otaola entrevistó al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, durante la más reciente visita del mandatario a Florida, según una publicación en redes sociales del propio comunicador.

“Ahora sí. La llamada llegó”, escribió este viernes el youtuber, junto a una imagen de él y el presidente estadounidense, ambos sonriendo a la cámara.

 

View this post on Instagram

 

@alexanderotaola y el equipo de @holaotaola comparten en una reunión privada con @realdonaldtrump

A post shared by Hola! Ota-Ola con Alex Otaola (@holaotaola) on

La entrevista privada, la primera de Trump con el influencer cubano, se concretó gracias a las gestiones de la oficina del congresista cubanoamericano Mario Díaz-Balart, confirmándose así el importante lugar que el programa Hola Otaola tiene dentro de la comunidad cubanoamericana y latina.

El presentador contó en exclusiva a CubaNet que “el presidente fue muy amable, y muy abierto al tema Cuba y a la lucha contra el socialismo y el comunismo”.

“Le hicimos cuatro preguntas primordiales que la comunidad cubana va a agradecer, y están enfocadas, entre otros temas, en su legado en la lucha contra el comunismo y el socialismo, no solo en Estados Unidos, sino en el hemisferio”, afirmó.

Alex Otaola le pidió Trump su opinión sobre la influencia negativa de La Habana en las próximas elecciones, a celebrarse el 3 de noviembre, y también hablaron de temas como “las visas de los artistas, a lo que contestó muy firmemente”.

Esta tarde, a las 5:30, el presentador mostrará en su espacio digital el encuentro completo, así como el mensaje que el mandatario envió a la comunidad cubana y latina.

“Omggggg, felicidades Alex te lo ganaste con creces, besote, te agradezco con toda mi alma lo que haces, no cambies nunca”; “Trump 2020 hay que joderse, tú sí que eres fuerte”; y “Ahora sí los que no creen (…), pues todo en directo, no dejes nada por decir Otaola, durísimo”, fueron algunos de los mensajes de apoyo que recibió en las redes sociales.

A una imagen similar, publicada por el realizador del youtuber, Zapirain, algunos cubanos reaccionaron así: “Me alegro mucho, pues la verdad es que están haciendo un trabajo muy bueno, se han convertido en la pesadilla de la dictadura, y con esto ahora espero que no consigan dormir nunca más. ABAJO LA DICTADURA”.

 

View this post on Instagram

 

Yo no voy a decir nada hablen ustedes #trump2020🇺🇸 @realdonaldtrump

A post shared by sandy zapirain (@sanzalo) on

A poco más de dos semanas para las elecciones presidenciales, Donald Trump participó este jueves en un town hall televisado (foro público), celebrado en el Pérez Art Museum de Miami (PAMM).

Anterior al foro, que tuvo lugar en horas de la noche, el mandatario asistió también a una actividad de recaudación de fondos en Doral, como parte de su campaña para garantizar el voto de la comunidad hispana de Florida, un estado clave en los próximos comicios.

La entrevista del youtuber, crítico de la dictadura cubana y defensor de las políticas de la actual administración contra La Habana, se realiza días después que se realizara en Miami una “caravana anticomunista”, organizada por el exilio cubano.

Recibe la información de CubaNet en tu celular a través de WhatsApp. Envíanos un mensaje con la palabra “CUBA” al teléfono +1 (786) 316-2072, también puedes suscribirte a nuestro boletín electrónico dando click aquí.




Otto Reich: “Muchos de los países europeos están equivocados en su política hacia Cuba”

Cuba Otto Reich

Cuba Otto Reich
Otto Reich habla de Cuba. Foto internet

MIAMI, Estados Unidos.- En una reciente entrevista realizada por el sitio 14yMedio a Otto Reich, exembajador de Estados Unidos en Venezuela y un experimentado diplomático nacido en La Habana hace 74 años, aseguró que la administración del presidente estadounidense Donald Trump ha aplicado las medidas más fuertes hacia Cuba en el pasado reciente porque el gobierno de “Obama realizó una apertura muy floja para sus intereses nacionales. EE.UU. no recibió nada a cambio de todo lo que Obama le dio a los Castro”.

Otto Reich, considerado un terrorista para el gobierno de Cuba, aseguró que Obama le dio reconocimiento diplomático a los Castro, algo que “ellos habían intentado obtener desde siempre. Pronunció un discurso bonito, brillante, en La Habana, pero nada más. Soltaron algunos presos políticos, Fidel siempre hizo esto antes, soltaba algunos para decir yo soy bueno, suelto a los presos políticos, para luego arrestar a otros”, dijo a 14yMedio.

Para el diplomático estadounidense cuando los demócratas “están en el poder siempre afirman querer la libertad en Cuba y dicen que el embargo y “apretar” no dan resultados. El propio Obama dijo aquí en Miami: Yo solo quiero para Cuba la libertad, yo no voy a hacer nada hasta que haya libertad en Cuba. No dijo la verdad. Entonces no había democracia en la Isla, dos años después tampoco, y ahora mucho menos”.

Ante la afirmación del régimen cubano de que estados Unidos tiene la culpa de todo lo que pasa en la isla, Reich acotó a 14yMedio: “Cuba no produce nada, no produce comida, por eso hay hambre. Todos los esfuerzos del Gobierno, del Partido, de los militares se dedican a una sola cosa: no perder el poder. Países como Cuba, donde el Gobierno dice ser el pueblo mismo, exportan ciudadanos a Estados Unidos donde el Gobierno es elegido por los ciudadanos, tal y como se escribió en la Declaración de Independencia”.

Sin embargo, asegura que regímenes como el de los Castro se declaran ellos mismo enemigos de Estados Unidos, no al revés. “Los dictadores de Corea del Norte, Nicaragua, Venezuela, Irán o Cuba se declaran enemigos de Estados Unidos, no es que EE.UU. diga que son sus enemigos, ellos mismos se declaran enemigos de Estados Unidos”.

Respecto a la relación entre La Habana y Caracas, y las negociaciones y pactos que han establecido las dos dictaduras, Reich asegura que es Cuba quien necesita de Venezuela, y hará todo lo posible por mantener el control sobre el país petrolero.

“Esté Maduro en el poder u otro dictador de acuerdo con la presencia cubana, presencia militar, policía secreta, vigilancia, intercepción de comunicaciones; los cubanos manejan los puertos y los aeropuertos. Hugo Chávez resultó ser el venezolano menos patriota en la historia de su país porque entregó Venezuela a Fidel Castro a cambio de asistencia técnica para mantenerse en el poder”.

Sin embargo, para los venezolanos el apoyo cubano ya no es suficiente. “Venezuela era el país con el per cápita más alto de América Latina allá por los años 70. Ahora es uno de los países más pobres del continente, ha perdido el 20% de su población, abandonando el territorio por sus pies. De seguro lo mismo hubiera ocurrido en Cuba de no ser una isla, porque estos Gobiernos comunistas no producen, no hacen otra cosa que mantenerse en el poder”, dijo al medio cubano.

En la entrevista Otto Reich aseguró que “lo que está tratando de hacer el presidente Trump es presionar a ambos Gobiernos. Trump ha dicho que si los cubanos salen de Venezuela él estaría dispuesto a negociar, conversar con el Gobierno de La Habana. No lo que hizo Obama. Obama entregó, no negoció”.

Finalmente, denunció que Cuba lo que tiene es un “Gobierno militar, dictatorial, unipartidista, comunista, totalitario. Cuba necesita de una presión interna, por parte del pueblo, combinada con presión externa por parte de los países democráticos. Muchos de los países europeos están equivocados en su política hacia Cuba, en especial España; francamente lo que están haciendo es ayudar a explotar al pueblo cubano a través de la industria hotelera, donde los trabajadores reciben una pequeña parte de sus salarios, alrededor del 10%, y el Gobierno de la Isla se queda con la diferencia. La vieja Europa occidental es más explotadora que la Europa oriental, la excomunista, que sí entiende lo que sucede en Cuba y lo que siente el pueblo cubano”.

Recibe la información de Cubanet en tu teléfono a través de Telegram o WhatsApp. Envíanos un mensaje con la palabra “CUBA” al teléfono +1 (786) 498 0236 y suscríbete a nuestro Boletín dando click aquí.




Publican la entrevista completa de Jorge Ramos a Nicolás Maduro

MIAMI, Estados Unidos.- La televisora hispana Univision publicó este domingo la entrevista que le hiciera el periodista Jorge Ramos al dictador venezolano Nicolás Maduro el pasado mes de febrero, por la cual el régimen chavista terminó deportando al entrevistador y a su equipo, y confiscando el material, recuperado la pasada semana, tres meses después.

Durante los 17 minutos que duró la entrevista, que tuvo lugar el 24 de febrero en el Palacio de Miraflores, en Caracas, se observa a un Maduro molesto por los cuestionamientos de Ramos, hasta que se levanta, todo lo demás es historia.

El dictador venezolano culminó abruptamente la conversación con Jorge Ramos cuando este le mostró imágenes de personas con hambre en Venezuela, anteriormente le había advertido que si fuera venezolano habría sido juzgado por los cuestionamientos sobre los presos políticos del país.

Los agentes de seguridad de Maduro, que según cuenta el equipo de Univisión eran liderados por cubanos, detuvo a los periodistas por varias horas. Después fueron liberados y deportados a EE.UU., pero sus medios de trabajo y el material recopilado en el Venezuela fue confiscado.

De acuerdo a las declaraciones de Daniel Coronell, presidente de Noticias Univision, el canal logró la grabación gracias a la colaboración de una fuente confidencial. “Aquí está todo lo que el Gobierno venezolano quería impedir que se conociera”, comentó.




Huber Matos, una de las historias Entre La Habana y Miami

Huber Matos, Foto Archivo

MIAMI, Estados Unidos.- Mañana jueves dos de mayo se presentará en Miami el libro que recoge, como parte de una compilación de historias, la entrevista realizada a Huber Matos, cuatro años antes de su muerte, ocurrida el 27 de febrero de 2014, por los periodistas Juan Castro Olivera y Eduardo del Campo Cortés, según publicó el Nuevo Herald.

El libro, titulado Entre La Habana y Miami, es una galería de retratos de las dos orillas, en una de las cuales se encontró Matos los últimos días de su vida. “El viejo comandante se quiebra y llora por su tierra lejana. Llora de impotencia. Llora posiblemente porque imagina su final como un desterrado”, dice el texto, escrito a cuatro manos.

“Antes de irme de Cuba quise ir a la tumba de mi madre para despedirme y poner una flor, pero no me dejaron, me dijeron que debía salir de inmediato. Había dado todo por mi patria, pero me fui echado y sin decir adiós”, contó Matos a los periodistas.

El libro también cuenta la historia de otros cubanos de Miami, como el dueño de un negocio en la Pequeña Habana, a quien conocían como Arturito El Tigre, que se robó un caballo en una de las casas del gobierno cubano, por lo tanto, él suele identificarse como el cuatrero que le robó un caballo a Fidel.

“En el libro tratamos de hacer un puente de historias personales, de reflejar cómo esas personas han vivido la situación de estar lejos de Cuba, de no regresar nunca más. Qué significa abandonar un país y vivir imaginando cómo estará su gente, su barrio”, dijo Castro Olivera al Herald.

Entre La Habana y Miami es una recopilación de historias humanas de las dos orillas, un proyecto que Castro Olivera se debía a sí mismo, en especial porque el gobierno cubano le negó el puesto de jefe de redacción del buró de AFP en La Habana, cuando luego de terminar su tarea en Miami, fue escogido por la agencia para continuarla en Cuba.

“Fue un acto de censura total”, afirmó Castro Olivera, que en ese momento presentó todos los documentos que pedía el gobierno cubano a los corresponsales, y casi llegando la fecha en que debía comenzar en el puesto, le denegaron la entrada a la Isla.

A los autores de Entre La Habana y Miami los impresionó la capacidad de los cubanos para “viajar con la mente”. Fantasean que están en Europa, tienen muchos detalles de las ciudades, una información que para los que nunca han podido salir de su país proviene de los libros y del cine, dijeron al Herald.

Entre La Habana y Miami se presenta en Books & Books, mañana 2 de mayo, a las 6:30 de la tarde, en el número 265 Aragon Ave, de Coral Gables. Teléfono 305 442 4408.




Nicolás Maduro envía mensaje a Trump en entrevista con María Elvira Salazar

MIAMI, Estados Unidos.- “Personas cercanas al régimen de Maduro contactaron conmigo porque el mandatario quería enviar un mensaje contundente al presidente Trump, y consideraron que la mejor manera de hacerlo era a través de la prensa norteamericana. En este caso la cadena Fox, donde soy invitada regular. Hablo inglés y español y pensaron que era la persona adecuada”, explicó la periodista María Elvira Salazar sobre una reciente entrevista que le hizo al dictador venezolano, bajo expresa solicitud.

En la entrevista, Maduro, lejos de su habitual tono combativo, dijo del presidente Donald Trump: “Sé que somos dos personas y países diferentes, pero estamos en el mismo hemisferio. Más pronto que tarde estamos obligados a entendernos. Tengo la visión de que Trump heredó errores de las administraciones anteriores, incluyendo de Obama, en la política exterior hacia América Latina”, dijo, y agregó, “¿No podemos lograr una relación con Venezuela y América Latina que sea de trabajo, cooperación y respeto?”

Nicolás Maduro le aseguró a María Elvira que había una ideologización de la política exterior estadounidense contra su país. “Todos estos temas podemos hablarlos, ojalá se diera la oportunidad de un diálogo franco para que veamos que no somos lo que dicen sus informes. Somos gente con la que se puede hablar y negociar”.

Al respecto de las declaraciones del Secretario de Estado Mike Pompeo, el pasado 12 de enero, cuando dijo que Estados Unidos trabajaría con países de ideas afines en América Latina para restaurar la democracia en Venezuela, pues el régimen de Maduro era ilegítimo, el propio Maduro cambió el tono e invitó a Pompeo a viajar a Venezuela para abrir una vía de diálogo. “Está invitado desde ya, cuando quiera venir lo recibo y le doy la mano”.

En la entrevista, el dictador venezolano, heredero del poder de Hugo Chávez, y continuador del castrochavismo en el país, defendió su reelección al mismo tiempo que arremetió contra la Organización de Estados Americanos (OEA), a la que definió como una “organización totalmente desprestigiada y deslegitimada”.

“Me siento bien creo que estoy por el camino correcto de la historia. Tuvimos representación oficial de todos los embajadores de Naciones Unidas, del Vaticano, entre otros”, añadió sin hacer referencia a las múltiples ausencias diplomáticas que se registraron en su acto de investidura.

Video tomado de Univisión Noticias




Entrevista a Díaz-Canel: ni tan Presidente ni tan “mediático”

 

Entrevista a Miguel Díaz-Canel en Telesur. Foto Telesur/Rolando Segura

LA HABANA, Cuba- Si algo destaca en la entrevista concedida recientemente a la transnacional Telesur por el presidente (no electo) de Cuba, Miguel Díaz-Canel, es la manera en que se revela la pobreza de su vocabulario, la inconsistencia de sus argumentos, lo trillado de un discurso tan impostado como el propio entrevistado y muy especialmente la fragilidad teórica del supuesto heredero de la antorcha marxista-leninista-martiana-fidelista refrendada como la joya de la corona en el proyecto “constitucionalista” que actualmente –sin penas ni glorias– circula por la Isla.

De hecho, la cháchara del mandatario desborda tanta mediocridad que dedicarse a desmontarla sería un ejercicio casi tan vano y simplista como sus propias argumentaciones. Baste, a manera de ejemplo, destacar la manida defensa del partido único para Cuba bajo el ridículo supuesto de que José Martí  –para mayor despropósito, un liberal y antisocialista contumaz–  fundó un solo partido. Obviamente, solo si el Apóstol hubiese sido bipolar o esquizofrénico hubiese fundado más de un partido. Pero, por supuesto, el Presidente no se detuvo a considerar un detalle tan insignificante. A fin de cuentas, se dirán para sí los amos, este pueblo nunca ha cuestionado las decisiones políticas de la castrocracia y sus heraldos, ¿por qué habría de hacerlo ahora?

Quizás más penoso aún fue el galimatías que introdujo para justificar la eliminación del término “comunismo” como meta de la sociedad en la nueva Carta Magna. “Si uno va al marxismo clásico, el modo de producción al que aspiramos es el comunismo. (…) comunismo y socialismo están íntimamente relacionados. Si quieres construir el socialismo es porque quieres llegar al comunismo”, expresó impertérrito el Presidente. Quizás estaba convencido de que semejante inferencia debería zanjar el asunto. Tanta genialidad dialéctica no puede ser sino fruto de una muy personal y trasnochada interpretación de los clásicos del marxismo (¡Dios nos libre de todos ellos y muy especialmente de sus intérpretes!).

Por demás, toda la entrevista abunda en lugares comunes como el “Bloqueo” del gobierno de EE UU (“una práctica brutal que persigue condenar a nuestro pueblo a morir de necesidades” y que “constituye el principal obstáculo a nuestro desarrollo”), la “violencia” imperialista contra Venezuela y su “presidente obrero”, la defensa de la entelequia llamada “integración latinoamericana”, y otras advocaciones similares.

Aquellos que esperaban que en esta, su primera entrevista oficial –concedida no a un medio nacional sino a uno extranjero, todo un desprecio al gremio de amanuenses nativos– se ofreciera a la opinión pública algún vislumbre de un programa de gobierno, una estrategia para impulsar la maltrecha economía o una especie de plan maestro para (al menos) detener y reducir en un plazo razonable los acuciantes y múltiples problemas de la existencia cotidiana que sufre la población cubana; en fin, los que aspiraban a escuchar las propuestas de un Presidente, se quedaron con las ganas.

No hubo sorpresas. Está claro que Díaz-Canel no iba a apartarse del viejo guion dictado por su tutor y patrón desde las sombras encubridoras del supuesto “retiro” del General, menos aún en tiempos tan inciertos para gobernantes y “gobernados” y para los aliados de la Región. En ello le van el cargo, las siempre condicionadas prebendas y quizás algo más.

No hay que olvidar el tenebroso Artículo 3 del nuevo texto constitucional que establece que “La traición a la patria es el más grave de los crímenes, quien la comete está sujeto a las más severas sanciones” (donde dice “patria”, léase “el Poder”). Y es sabido que cuanto más cerca se está de la cúpula de un poder autocrático, tanto más grave suele considerarse la “traición” y tanto más ejemplar resulta el escarmiento.

Entrevista a Miguel Díaz-Canel en Telesur. Foto Telesur/Rolando Segura

A propósito vale citar las causas números 1 y 2 de 1989, acaecidas en medio del “desmerengamiento” de la URSS y del “campo socialista”, que terminaron con el fusilamiento de varios conspicuos servidores del régimen y con largas condenas a cárcel –no exentas de fatales “accidentes” de salud – para otros. Son la más convincente demostración de este aserto.

Sin embargo, y siguiendo el principio básico de descubrir entre líneas lo que intentan ocultar las palabras, destaca que esta vez no se manifestó  en las palabras del Presidente el desbordante triunfalismo que habitualmente satura los discursos oficiales. En general, hubo énfasis en el tono pero faltó convicción en el mensaje. Díaz-Canel duda incluso cuando pretende afirmar.

Un claro ejemplo de esto es cuando se refiere a la juventud cubana como “activa y antianexionista” –llama la atención la utilización de este segundo término, que no forma parte del léxico del común de los cubanos y parece reflejar más bien una inconfesable preocupación de la casta del Poder que una realidad– y más adelante expresa: “Esta generación es culta y educada (…), no creo que su principal deseo sea estar contra el Partido y la Revolución”.

La sutileza de este mensaje puede resultar invisible a quienes desconocen la realidad cubana; sin embargo, el discurso oficial tradicionalmente se ha referido a la juventud del país, no a partir de lo que “no quiere” o lo que “no es”, sino con términos inequívocos de lo que supuestamente es: “revolucionaria”, “políticamente comprometida”, “intransigente”, “combativa”.

Un detalle que aparentemente no dice mucho, pero constituye un flagrante desliz que no se hubiese cometido impunemente en tiempos de Castro I… O acaso haya sido una involuntaria (e inoportuna) traición del subconsciente. Porque si el Presidente, cuya privilegiada posición le permite tener la más amplia y exacta información acerca de la temperatura social de esta Isla, no parece muy convencido de la militancia revolucionaria de los jóvenes y (lo que parece más grave) considera que los deseos de las jóvenes generaciones actuales “se concentran en que haya más desarrollo, más avances, que los tengan en cuenta, más participación, y que tiene aspiraciones de desarrollo tecnológico y sobre la comunicación social”, en lugar de la sagrada defensa de la Patria Socialista, que era la misión por encargo de las generaciones que les precedieron, ¿qué sentido tendría refrendar en la Ley de leyes una ideología y un sistema sociopolítico con aspiraciones de eternidad que no significan una prioridad para las juventudes actuales, herederas por fatalidad y no por elección propia de un legado fallido?

Sin dudas, el Presidente se ha confundido y eso no debe haber pasado inadvertido para los celosos comisarios políticos. Pretender ser “mediático” puede ser tentador, más aún cuando no se cuenta con suficiente prestigio o con un adecuado pedigrí político, pero también encierra muchos riesgos. Sobre todo cuando se es intérprete de un libreto ajeno, lo que resta verosimilitud a la interpretación y autenticidad al personaje.

Puede que ya a estas alturas el sucesor designado haya recibido la correspondiente llamada telefónica de su tutor, al que considera “un padre”, quien le habrá advertido que en sucesivas presentaciones públicas deberá concentrarse solo en lo que dicta el manual y mostrarse más revolucionariamente  convencido de lo que dice, a fin de no dar pretextos al enemigo para tergiversar las cosas o imaginar flaquezas.

Pese a todo, en días venideros los medios oficiales divulgarán hasta el cansancio la versión original o editada de la referida entrevista. Para ello cuentan, en primer lugar, con la apatía política de una población que, como bien saben, no suele consumir ese tipo de producto. No por casualidad en la programación televisiva de este martes 18 de septiembre se adelantó el horario de la telenovela para, a continuación, transmitir la susodicha entrevista… Con toda seguridad ese será el momento en que, en espontánea unanimidad, la gran mayoría de los cubanos, según sus posibilidades, sintonizarán otros canales, pasarán a “modo paquete” o se sumergirán en los programas “subversivos” de la antena.




Díaz-Canel en su primera entrevista a la prensa

Miguel Díaz-Canel Cuba

Miguel Díaz-Canel junto a Raúl Castro (Cubadebate)

LA HABANA, Cuba.- Un acontecimiento inusual resulta la presentación del presidente cubano entrevistado por un periodista en la televisión, aunque nunca sea en vivo y las preguntas hayan sido pactadas cuidadosamente.

Miguel Díaz-Canel concedió la primera entrevista desde su ascenso a la presidencia el 19 de abril pasado, a Patricia Villegas, directora del canal Telesur, y fue transmitida el 16 de septiembre.

Raúl Castro sorprendió a los cubanos con la entrevista publicada por la periodista de la televisión cubana Talía González, el 31 de diciembre de 2008. Había sido confirmado como presidente el 24 de febrero de ese año, aunque ejercía como tal desde el 31 de julio de 2006.

Fidel Castro otorgó algunas entrevistas durante su prolongado mandato, a periodistas extranjeros famosos, sobre todo estadounidenses.

Los dignatarios cubanos no suelen presentarse en conferencias de prensa, porque no tienen control de las preguntas.

El general Raúl Castro estuvo muy deslucido en la conferencia de prensa efectuada durante la visita de Barack Obama a La Habana, en marzo de 2016.

El timing actual antecede al viaje de Díaz-Canel a Nueva York, donde asistirá por primera vez al segmento de alto nivel de la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas a finales de septiembre, para el cual se anticipan sus posiciones sobre los temas de mayor interés nacional e internacional, enfocados fundamentalmente hacia los dignatarios participantes y los medios de Estados Unidos.

Los desplazamientos del presidente y su comitiva a las provincias de Cuba, las opiniones de la población en las reuniones sobre el proyecto de Constitución cuyo apoyo al gobierno interesa resaltar, las relaciones con Estados Unidos y la novedosa inclusión de la vida familiar del mandatario, ocuparon la presentación de Díaz-Canel. Sin embargo, estuvieron ausentes los serios problemas económicos, que se profundizarán en los meses venideros.

El mandatario resaltó el reconocimiento a la propiedad privada, pero solo mencionó que “el salario ha perdido un poco su papel y la relación salario-precios es compleja”, como explicación por el supuesto apoyo mayoritario de los cubanos a limitar la concentración de la propiedad y la demanda de añadir igual tratamiento a la riqueza, que se había dejado para las leyes complementarias. Pasó por alto que el trabajo y el incremento productivo no son estimulados por los bajos salarios, mientras los altos precios mantienen una mísera calidad de vida y fomentan la corrupción.

La autonomía de los gobiernos municipales fue resaltada por el mandatario, pero solo se refirió al gobierno provincial como enlace entre aquel y el gobierno central, sin mencionar la nueva figura del gobernador, cuya designación por el presidente y subordinación al primer ministro ha llamado la atención al abolirse las elecciones a esa instancia.

Díaz-Canel basó el mantenimiento del Partido Comunista de Cuba como único y fuerza dirigente del país en que no es un partido electoral, sino para “mantener la unidad y preservar la revolución”, como el Partido Revolucionario Cubano, creado por José Martí.

Las bases del PRC no son divulgadas, ya que demostrarían que pudo aunar a las distintas tendencias para emprender la guerra de 1895, ya que “no tiene por objeto llevar a Cuba una agrupación victoriosa que considere la Isla como su presa y dominio, sino preparar, con cuantos medios eficaces le permita la libertad del extranjero, la guerra que se ha de hacer para el decoro y bien de todos los cubanos, y entregar a todo el país la patria libre”. (Artículo 5).

En cuanto a la supresión del “avance hacia la sociedad comunista”, Díaz-Canel expresó que no lo entiende como una renuncia, sino que cualquiera de los dos términos (socialismo-comunismo) implica el otro. Dijo que se está más cerca de llegar al socialismo, y que alcanzar el comunismo depende de la construcción de sus bases a nivel internacional.

La periodista planteó que la contrarrevolución llamaba a no participar en el proceso de la Constitución. Como es usual se identificó a cualquier opinión discordante como contrarrevolución, con posiciones idénticas y al servicio de Estados Unidos, lo cual enfatizó el presidente. El embargo-bloqueo se mantiene como el causante de todos los problemas en Cuba, y la justificación a la reticencia de algunos dirigentes a adoptar decisiones, con el supuesto temor de que haya nuevas medidas que perjudiquen más.

En cuanto a las relaciones con Estados Unidos, Díaz-Canel respondió que están en retroceso, y que el gobierno cubano está dispuesto al diálogo entre iguales, sin condiciones, pero advirtió que si se mantiene “esta aberrante actitud del gobierno de Estados Unidos, no puede haber diálogo”.

También reiteró el apoyo al gobierno de Venezuela, al tratado ALBA-TCP y Petrocaribe. Y sobre México, dijo haber recibido con mucha satisfacción la victoria de Andrés Manuel López Obrador.

Finalmente, el presidente resaltó la comunicación casi diaria con el primer secretario del PCC, Raúl Castro, a quien considera un padre. También se refirió a su vida familiar de domingos y a la alta calificación profesional de su esposa, que le ayuda mucho, aporta ideas, hace contraparte.

Muestra del interés por la difusión de los mensajes del presidente, la entrevista fue presentada en dos canales cubanos simultáneamente con la primicia de Telesur, el domingo 16 de septiembre; por la Mesa Redonda de Cubavisión el día 17, y después de la telenovela nocturna, el día 18.

 




Ángel Augier nunca entrevistó a Charles Chaplin

Charles Chaplin

LA HABANA, Cuba.- Uno de los géneros periodísticos que más respeto merece es, seguramente, la entrevista, sobre todo si se trata de conversaciones con grandes personalidades, principalmente políticas o científicas, donde una mala interpretación puede resultar imperdonable.

Esta es la razón por la que, casi en general, cualquier periodista ha recibido un “No” cuando le ha solicitado una entrevista a un famoso.

Fidel Castro, por ejemplo, jamás aceptó dejarse entrevistar por alguien que no fuera un profesional especializado, de reconocida seriedad y trayectoria, perteneciente a un importante medio de prensa. No hubo cubano de la prensa castrista que lo entrevistara, pero sí renombrados reporteros, sobre todo norteamericanos y europeos.

Con Charles Chaplin ocurrió así, por sólo poner un ejemplo reciente que salió a la luz en el periódico Juventud Rebelde, en agosto pasado. Según fue relatado, en cierta ocasión, un cubano novato, el poeta Ángel Augier (1910-2010), allá por los primeros años de la década del cincuenta del siglo pasado cometió la osadía de intentar entrevistar a Chaplin, cuando este genio del cine se hospedaba en el Hotel Ritz, de París. Chaplin había acudido a la ciudad para asistir al estreno de su película Lime light, Candilejas, en español.

A pesar de que el secretario de Chaplin había respondido de antemano que éste no quería entrevistas, el cubano Augier, casualmente también de visita en París, usó su habilidad criolla para intentar, uniéndose a una desconocida pareja cubana que se alojaba en el mismo hotel, penetrar en el vestíbulo y sorprenderlo.

Cuando Augier y un amigo vieron al artista bajar las escaleras del elegante salón de Las Tullerías, lo abordaron de inmediato: “Míster Chaplin -le dijo Augier-, venimos de La Habana y en nombre de todos los cubanos que lo admiran queremos entrevistarlo”.

En ese mismo momento, como bien dice Juventud Rebelde, el secretario de Chaplin, enojado, rescató al artista de la presencia de los dos desconocidos.

Explicado esto, en el artículo publicado se reseñaba que “la entrevista, quizás la única hecha por un periodista cubano a Chaplin, se publicó en Bohemia a finales de noviembre de 1952”.

Una gran falsedad repetida más de una vez en Cuba. Ángel Augier, por mucho que se diga, jamás entrevistó a Charles Chaplin. Es posible que hasta le haya dado una mala impresión al genio inglés, cuando de forma precipitada e inconveniente, le comentara acerca de las declaraciones de autoridades norteamericanas de ponerle dificultades para retornar a Estados Unidos.

Chaplin interpretó el gesto vagamente, y según Augier después de un estrechón de manos le dio la espalda, para escapar por una puerta lateral rumbo a los Campos Elíseos.

Chaplin retornó a Hollywood en 1972, donde recibió, entre otros, el Oscar Honorífico por su gran contribución al cine estadounidense. En una ocasión anterior había dicho: “Los americanos no me quieren. Esto me ha herido profundamente”.

Pese a todo, no hubo jamás manera de hacerle ver al poeta cubano, militante comunista por aquellos años, el error que cometió en soltarle una pregunta indiscreta a Charles Chaplin, sin permiso para hacerlo además, algo que debe respetar un periodista, mucho más si no ejerce, como Augier, dicha profesión.

Qué pena que nunca pudimos saber la impresión que se llevó Chaplin de aquel comunista, a quien se le veía por los años ochenta y noventa del pasado siglo, casi a diario en la barra del restaurante La Roca, del Vedado habanero, algunos años antes de morir.




“Sacar a una tiranía no es gratuito, sabemos que tiene un costo”

MIAMI, Florida.- El opositor cubano Antonio Rodiles ha defendido en una entrevista con Diario Las Américas publicada este jueves su opinión respecto el papel de la oposición en Cuba, y habla del proyecto de la también opositora Rosa María Payá, Cuba Decide, de realizar un plebiscito en la isla como manera de lograr el tránsito a la democracia.

En el encuentro, hecho presentado por el periodista Juan Juan Almeida, Rodiles mencionó un comentario publicado por él en redes sociales en el que, de alguna manera, critica la proyección a futuro de Cuba Decide, comenta Diario Las Américas.




“Lo cubano desbordó la Isla e inundó el mundo”

Ileana Fuentes (Cortesía)

LA HABANA.- Nunca olvidaré mi visita al American Museum of the Cuban Diaspora, en la calle 12 y Coral Way, Miami. No solo por sus muestras, sino también por la personalidad excepcional de su directora, la doctora Ileana Fuentes.

La doctora Fuentes me concedió el privilegio de mostrarme personalmente el museo, sala por sala. El recorrido se inició en un salón presidido por una pintura de Bedia que ocupa toda una pared, un jinete armado con un machete, y que tiene un título bien elocuente: “Una nueva carga al machete”.

Además de deleitarme con su conversación y sus explicaciones sobre el museo, la historia de Cuba, su gente y otros temas, la doctora Fuentes tuvo la gentileza de responder este cuestionario para CubaNet.

Teniendo en cuenta que usted vino a los Estados Unidos muy niña, durante la Operación Peter Pan, me ha sorprendido agradablemente su cubanía, su nivel de información sobre la situación en Cuba, así que no puedo evitar preguntarle cómo lo ha conseguido.

Llegar en 1961, a los 13 años, como refugiada, sola, a un país extraño, donde el ciudadano promedio —los norteamericanos— no saben de dónde uno viene, y te preguntan constantemente si había luz eléctrica y automóviles en Cuba, en qué tipo de choza vivías y dónde está Cuba, hizo de Cuba “mi país”, una obsesión, algo que una conoce y recuerda, y que no puedes ni quieres olvidar. Tu identidad está en juego, y mientras más conoces y aprendes del país y la cultura de tu tierra natal, más seguro, más fuerte, con más confianza en ti te sientes.

José Bedia: ‘Algo así… como una nueva carga al machete’, 2017 (Cortesía)

He pasado toda mi vida reafirmando esa identidad entre propios y extraños. La crianza tiene que ver con ello también. Mi madre fue maestra en Guanabacoa, y miembro de la Fragua Martiana, donde me llevaba muy a menudo. Tener que memorizar a los cuatro años Los zapaticos de rosa, de Martí, marca tu conciencia para toda la vida; aunque, como feminista, no soy martiana (el aferrar la identidad nacional a Martí nos ha hecho como pueblo mucho daño). Por su parte, mi padre había sido fundador del Conjunto Casino a finales de los años 30. Nunca se resignó a la realidad de ser un exiliado, de no poder regresar a su patria, a ponerle flores a la tumba de su madre. Amaba su Cuba, la que había recorrido con el conjunto de punta a punta. Todos los días te hacía un cuento, una anécdota, te llevaba a La Habana de su memoria. Hizo lo mismo con mi hija, su única nieta. Papá había militado en el Partido Ortodoxo, y conocía a Fidel Castro y su demagogia y total falta de escrúpulos por experiencia propia. Por tanto, la revolución, sus antecedentes y su resultado nefasto lo conoció en carne propia y era tema constante en mi casa.

No nos perdíamos una noticia sobre Cuba, reuniones políticas, manifestaciones, actos culturales donde todo giraba en torno a “nuestra Cuba” y a la caída de Fidel y del comunismo. No hubo una Nochebuena que terminara alegre, todo el mundo lloraba con el brindis por “el próximo año en Cuba”. Más adelante, me dediqué a estudiar sobre Cuba, a leer, a aportar a la cultura a través de grupos. En los setenta me integré al Centro Cultural Cubano de Nueva York, y hasta el día de hoy mi vida ha sido Cuba.

Recuerdo el poema de Heberto Padilla donde afirma: “Yo siempre he vivido en Cuba”. Cuba y la desaparición del castrismo. Cuba y el retorno a la democracia. Cuba y los derechos humanos y civiles de todos los cubanos. Cuba y el libre mercado, el progreso y el bienestar del cubano de a pie. Cuba y una agenda feminista para rescatar a la nación del destructivo machismo, del perenne caudillismo. Cuba pensada como Matria, y no como Patria.

¿De quién fue la idea del Museo?

Ha habido idea de un museo cubano desde los años setenta, cuando se empezó a conocer que el Gobierno de Cuba estaba despilfarrando —léase vendiendo— parte del patrimonio cultural de la nación. Hubo un gran escándalo con la venta de los cuadros de Sorolla que había en el Museo Nacional en los mercados de arte de Europa. Eso despertó el deseo en un grupo eminente y próspero de cubanos de Miami de hacer algo por la cultura.

Florencio Gelabert: ‘El Sitio III’, 2017 (Cortesía)

El Museo Cubano de ahora surgió en 1996, encabezada su junta de directores por la Dra. Ofelia Tabares, jubilada ya hace unos años. Fue un “museo sin paredes” hasta 2016. Ese año se re-bautizó como el Museo Americano de la Diáspora Cubana, y se inauguró su sede permanente.

¿Por qué el Museo es de la diáspora y no del exilio?

Es no solo del exilio porque quisimos ser inclusivos. El término “diáspora” incluye a todos los cubanos que residen, crean, prosperan, y han hecho sus vidas, fundado familias, y logrado sus sueños fuera del territorio cubano. La inmensa mayoría es exiliada, incluyendo a los hijos y nietos de exiliados. Pero otros, que sí son parte de la diáspora, no salieron de Cuba como exiliados estrictamente hablando, aunque todos, aunque no lo entiendan y digan que son “emigrantes económicos”, son en realidad refugiados políticos, ya que han tenido que dejar su país porque el sistema político cubano no les permite una vida decente, próspera y razonable.

Entonces, al escoger su nuevo nombre, pensamos que si le llamábamos “del exilio”, mucha gente se sentiría (erróneamente) excluida. El término “diáspora”, que es más científico, humanista, tema de estudios académicos, incluye a todos los cubanos regados por doquier. Hoy, en muchas universidades se estudia e investiga la diáspora africana, la caribeña, la haitiana, la irlandesa, la de diversos países asiáticos, y, sobre todo, la diáspora judía, que es la más antigua y conocida, y que cuenta con museos importantísimos en muchas ciudades del planeta. ¿Entonces por qué no estudiar, documentar y celebrar la diáspora cubana, con pasión y urgencia? Esa es nuestra misión.

María Brito: ‘Seedings’, 2005 (Cortesía)

¿Qué criterios utilizan a la hora de escoger las obras que se exponen?

El Museo no es un museo de arte. Es un museo de especificidad cultural, un museo de la memoria. ¿La especificidad y la memoria de quién? De la diáspora cubana. Las humanidades —historia, sociología, literatura, antropología— son tan importantes en este Museo como las artes. En la temporada de arte (diciembre-enero) el Museo prestará atención a los artistas plásticos mediante exposiciones organizadas rigurosamente dentro de la misión documentadora del Museo. Los criterios priorizan la trayectoria profesional del artista, las colecciones museológicas que cuentan con su obra, las exposiciones importantes en que ha participado, los premios y becas que ha recibido, etc. El resto del año, las exposiciones serán de corte histórico-social sobre el desarrollo de la diáspora (desde el primer período de exilio hasta hoy) y sobre eventos importantes en los últimos 60 años que han marcado nuestra historia.

¿Qué importancia para los cubanos tiene este Museo?

Imagínate. Desde el siglo XIX, la historia de Cuba, de los cubanos, no puede contarse sin incluir sus diversos exilios y migraciones. No hay historia sin Martí, Varela, Morúa Delgado, Heredia, Emilia Casanova, Cirilo Villaverde, la Avellaneda, sin los cubanos de Nueva York, Tampa y Cayo Hueso que tanto aportaron a la lucha por la independencia. Tampoco sin los músicos que formaron parte del surgimiento del jazz en EEUU y de la música en general en Nueva York durante los años 30 y 40. Hasta el santiaguero Desi Arnaz con su Ricky Ricardo es de los cubanos.

Entonces, documentar y celebrar la historia, los logros, la creatividad, la tenacidad, y el ingenio de 1,8 millones de cubanos que a partir de 1959 tienen que irse de Cuba a sobrevivir y a reinventarse en otras tierras y en otras culturas es de suma importancia, porque esa es una historia no solamente cubana, sino también de cualquier país donde exista una comunidad de cubanos en diáspora.

¿Quién financia el Museo? ¿Ha sido difícil obtener ese financiamiento?

La sede permanente del Museo en Miami la financió el Condado Miami-Dade mediante una asignación aprobada por votación de los residentes del condado en 2004 en pro de diversas instituciones culturales, parques y centros de recreo. Sus gastos operacionales ascienden a $2,8 millones, incluyendo exhibiciones y programas, y esos fondos provienen en parte del Condado Miami-Dade, la Ciudad de Miami, patrocinios corporativos, diversos donantes y mecenas, y fundaciones privadas. También con ingresos de entrada al museo, de los miembros, y de la rentabilidad de una gran terraza en la azotea y un jardín interior, que están disponibles para eventos y fiestas. Ha sido y es difícil obtener este apoyo, porque el museo con su sede está empezando, y en proceso de obtener acreditación nacional, que es requisito para ciertas fuentes de fondos. Por eso hemos realizado solamente dos exhibiciones, pero que han sido sumamente importantes y de alto nivel de excelencia. Ahora en 2018 el desenvolvimiento económico comenzará a verse.

Luis Cruz Azaceta: ‘In Transit’, 2017 (Cortesía)

¿Perspectivas futuras del Museo?

Vamos a celebrar la apertura oficial del Museo en septiembre, el fin de semana de Nuestra Señora de la Caridad del Cobre, patrona de todos los cubanos, (6 al 8 de septiembre) con una exhibición histórica-cultural sobre la inigualable Celia Cruz (1925-2003), su exilio, su carrera, sus triunfos. Lleva por título Forever Celia. Es mi opinión que dentro de cincuenta años, cuando nadie se acuerde de Fidel Castro, el mundo entero estará escuchando esa voz única de Celia Cruz y cantando con ella. Fidel Castro, a su piedra; Celia Cruz, a la eternidad.

Simultáneamente, en otra de las galerías de Museo, tendremos otra exposición sobre la familia Bacardí y su lucha por una Cuba libre desde el siglo XIX hasta el presente. Muy pocos cubanos saben que los Bacardí fueron abolicionistas, y lucharon por la independencia de Cuba. Durante la República lucharon contra todas las dictaduras, incluyendo la de Batista, y apoyaron a los alzados en la Sierra Maestra. A cambio, el vil régimen les confiscó absolutamente todo en 1960, al igual que a cientos de empresas. Pero su ron, sus fórmulas no se las pudieron confiscar. Hasta el día de hoy luchan en los tribunales internacionales por sus marcas y sus derechos de propiedad. Y triunfan. La exposición Bacardí se titula Forever Cuban.

También tenemos proyectadas exposiciones histórico-sociales y de arte por los próximos cinco años, además de programas de literatura, música, conferencias. Y ya estamos en los primeros pasos del programa docente con las escuelas del Condado Miami-Dade, que tendrá al Museo como visita obligatoria para estudiantes de 5to grado en adelante para aprender y disfrutar el legado de la diáspora cubana.

¿Les interesaría incluir en un futuro, siquiera excepcionalmente, muestras del arte underground que se hace en Cuba?

Nuestra misión es documentar, estudiar, celebrar y educar sobre la diáspora cubana, sus logros, sacrificios, desarraigo, preocupaciones, incluso sus preocupaciones y dedicación respecto al bienestar de la nación cubana y el futuro democrático. Esa historia está vedada y vetada por la dictadura. Es la historia no oficial de un pueblo que alguien tiene que rescatar y documentar. Ese “alguien” es este museo de la diáspora. Siempre existirá la diáspora. Al decir de un colega, lo cubano se desbordó de la Isla e inundó el mundo. Esa inundación es irreversible, y ha dado frutos y genialidades profundas. Exilio y diáspora son condiciones vivenciales, tanto físicas como espirituales, donde también entran las ideas, el pensamiento político, y todos los enfoques humanísticos del grupo.

En usted hay una constante preocupación por la discriminación racial, de género y de cualquier otro tipo. ¿A qué se debe ese ahínco?

Se debe al haber vivido en Estados Unidos durante los tiempos verdaderamente revolucionarios y evolutivos que fueron las décadas de los sesenta y los setenta, sobre todo, aunque la evolución social no se ha detenido en Estados Unidos ni en el mundo occidental libre y democrático. Aunque tengo que decir que desde niña me sacaba de quicio la gente racista y sus actitudes, incluso dentro de mi familia. La lucha por los derechos civiles y el resurgimiento del movimiento feminista en los años sesenta marcó mi vida.

César Trasobares: ‘Barrio adentro’, 2017 (Cortesía)

Otra razón para agradecerle a mis viejos, ya fallecidos, que hicieran el gran sacrificio de enviarme a Estados Unidos y de salir de Cuba a una edad difícil, a empezar de nuevo, con tal de que yo viviera en libertad. He estudiado ambos temas, el racial muy particularmente con respecto a Cuba, y el feminista a nivel global. Una vez uno descubre las verdades escondidas por “los poderes” a través de la historia, se te caen las vendas de los ojos, y tu pensamiento da un salto abismal hacia la claridad y hacia una verdad y enfoque más verdaderos. Cambias para siempre, y te comprometes a divulgar y a luchar por la equidad.

¿Lamenta el tiempo que dedica al museo y que pudiera emplear en escribir?

No lo lamento, pero sí lo extraño profundamente. Volveré pronto a publicar. Tengo un libro en prensa, en coautoría con una colega y amiga periodista, titulado Deliciosos canallas, anécdotas sobre machistas, mujeriegos, pederastas y acosadores.

En preparación tengo dos compendios, uno de mis escritos sobre género y feminismo, y otro sobre arte y cultura de la diáspora. También llevo un par de años escribiendo mis memorias sobre la Operación Peter Pan bajo el título Retrato de Wendy… Wendy, la niña de la familia Darling, cuyos niños Peter Pan se lleva al país de Nunca Jamás. Desde 1993 uso Wendy para hablar de las niñas de la Operación Peter Pan, que fuimos muchas. ¡Basta de invisibilidad! Cuando me jubile definitivamente, no haré otra cosa que escribir, ¡hasta que la cabeza y las manos aguanten!

[email protected]