El verdadero Lenin

El verdadero Lenin

Documentos ocultos prueban que la cultura soviética de la intolerancia y la represión fue implantada por Lenin desde los primeros días de noviembre de 1917

Portada de "El Verdadero Lenin"
Portada de “El Verdadero Lenin” (Foto cortesía de la autora)

LA HABANA, Cuba. – Hace pocos días el periódico Granma publicó una noticia que pudo haber pasado inadvertida: El Partido Comunista de Rusia otorgó el Premio Lenin al General de Ejército Raúl Castro, “por su destacada contribución a la divulgación de los ideales del socialismo, en la que el pueblo cubano es un ejemplo”.

¿Estos trasnochados comunistas no saben que Cuba anda en busca de formas de gestión económica capitalistas, porque las socialistas han fracasado?

¿Quién fue el general Dmitri Volkogonov?

El coronel general Dmitri Volkogonov, ya fallecido, fue el director de Propaganda del Ejército Rojo y, después, director del Instituto de Historia Militar de la extinta Unión Soviética. Volkogonov fue el primer investigador que tuvo acceso a los archivos más secretos de la KGB. Gracias a la Perestroika, logró revisar esos archivos, hecho que cambió la imagen de la Revolución Socialista Soviética de 1917.

Su libro “El verdadero Lenin”, editado en 1996 y resultado de su investigación, jamás ha sido comentado en los periódicos de Fidel y Raúl Castro. Sin embargo, gracias a la Internet, si hemos podido acercarnos al que posiblemente sea el testimonio más importante del líder bolchevique y la  trayectoria de sus horrores.

Lenin fue peor que Stalin

A través de los documentos sobre Lenin y Stalin, Volkogonov pudo saber que la cultura soviética de la intolerancia y la represión fue implantada por Lenin desde los primeros días de noviembre de 1917 y, tras su muerte, fue seguida por Stalin.

Su régimen de horror, con veintiún millones de víctimas políticas, pudo ser analizado a partir de tres mil 724 manuscritos: las cartas que envió Lenin a su amante Inessa Armand; las ejecuciones sumarias, aprobadas por él durante  sus pocos años de dictadura; la supresión de la religión y de la libertad de prensa; los premios para niños delatores de sus padres; sus escritos sobre los burgueses, a los que llamaba “bichos”.

Volkogonov analizó con lujo de detalles el crimen cometido en 1918 contra la familia zarista de Romanov, ordenado por Lenin: exterminar a todos dentro de una habitación, no sólo al matrimonio Romanov, sino también a sus cuatro hijas menores, al niño de 13 años, a los perros de compañía, a dos sirvientas y al médico de la familia.

Familia Romanov
Familia Romanov (Foto de archivo)

Revela “El Libro Negro del Comunismo” que Lenin, para alcanzar el poder, traicionó a su Patria, obteniendo dinero de los alemanes para pagar a cientos de revolucionarios profesionales.

En una de sus notas, Volkogonov explicó cómo Lenin estampó su firma para crear la Checa y encarcelar a cualquiera sin prueba alguna,  establecer juicios sumarios, deportar disidentes, llevar a cabo asesinatos de los kulaks, desaparecer la libertad de expresión, aniquilar la iglesia, fundar los campos de concentración y cómo, según documentos, en los momentos de mayor hambre del pueblo ruso, enviaba dinero y oro a los países de Europa y Asia para fomentar la revoluciones proletarias,  instaurando regímenes totalitarios.

Mientras esto ocurría, sólo para garantizar el poder político, prefería mantener al pueblo hambriento, poniendo a sus incondicionales carentes de experiencia a dirigir tareas de gobierno, que luego fracasaban.

Resulta interesante ver cómo en aquellos  documentos clasificados por Volkogonov puede leerse hoy lo que Lenin escribió: “Hay que llevar cabo una ofensiva militar despiadada contra la burguesía rural, establecer un terror enérgico y masivo, hacer listas de campesinos acomodados para que respondan con sus vidas por los excedentes de trigo, fusilar a los conspiradores y vacilantes y encerrar a los elementos dudosos en campos de concentración”.

Los días finales de aquel despiadado jefe político  fueron terribles, mirando espantado a su alrededor y queriendo hablar, pero sin poder. Murió en enero de 1924. En 1991, con el derribo de la dictadura soviética, más del 50 porciento de los rusos votaron a favor de que se eliminara su mausoleo y, en 2017, pidieron que fuera enterrado en un lugar común. Asimismo, existe una fuerte campaña mundial  para enterrar la momia de Lenin de la Plaza Roja, y convertirlo en Museo del Totalitarismo.

Cuba, a la zaga de estos tiempos bien informados, cuenta con un jefe político enemigo de la verdad, que no se convence aún de que el socialismo, como doctrina económica -así lo confesó Fidel su hermano el 8 de septiembre de 2010-, no funciona, y que Lenin, lejos de ser un personaje importante del siglo XX, es una vergüenza mundial.

Fuentes consultadas:

El verdadero Lenin, con prólogo de Manuel Vázquez Montalbán, Editorial Anaya & Mario Muchnik, 1996.

El Libro Negro del Comunismo, Editorial Planeta, 1998, Madrid.

 

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