MIAMI, Estados Unidos ― La primera casa de cambio privada autorizada en Cuba ya funciona en Santa Clara, provincia de Villa Clara, como parte de un programa piloto supervisado por el Banco Central de Cuba (BCC). Lo confirmó el martes en la Mesa Redonda Ian Pedro Carbonell Karell, director del sistema de pago del BCC, sin identificar el establecimiento ni a sus propietarios.
Según el funcionario, el negocio pudo iniciar operaciones tras cumplir los requisitos de la regulación que el Banco Central establece para esa actividad. Su principal valor para el organismo, explicó, está en los datos que genera: operaciones de cambio reales, liquidadas y confirmadas, y no publicaciones en redes sociales ni intenciones de compra o de venta. Esa información, de acuerdo con su exposición, permite fundamentar mejor la tasa oficial que el BCC construye para el segmento III, el de las personas naturales y los actores económicos no estatales.
Ninguna de las dos reseñas que Cubadebate publicó sobre el programa precisa dónde está la casa de cambio, cómo se llama, quién la administra, desde cuándo opera o a qué precio cambia el dólar. No obstante, la periodista Laura Rodríguez Fuentes, residente en Santa Clara, confirmó a CubaNet que la casa de cambio se encuentra en la intersección de la calle Rafael Tristá y la Carretera Central, en esa ciudad.
La omisión de Cubadebate no pasó inadvertida entre sus lectores. “[De] lo más importante, que es lo de la casa de cambio privada, solo hay un párrafo, no hay dirección, no hay tasas de cambio, no hay una web, ni presencia en las redes sociales… nada…”, escribió en los comentarios una usuaria identificada como Dolores. Otro lector, que firmó como Rafa, pidió conocer “el nombre del dueño de esa casa de cambio privada”, y un tercero, Roberto, preguntó dónde se encontraba.

El vicepresidente del BCC, Alberto Javier Quiñones Betancourt, precisó en el mismo espacio que el Banco Central ha supervisado el funcionamiento del establecimiento y ha ido adecuando las normas correspondientes, y que existen otras solicitudes para crear entidades similares. Aclaró, sin embargo, que las casas de cambio privadas son solo una parte de una transformación más amplia del mercado cambiario, que prevé nuevas soluciones digitales para las remesas y una plataforma digital para la subasta de divisas en la que podrán participar las personas interesadas. Esas herramientas, dijo, se introducirán de manera gradual mediante proyectos piloto.
La tasa oficial que esos datos deben ayudar a fundamentar está fijada este miércoles en 662 pesos cubanos por dólar para el segmento III. En el mercado informal, la tasa representativa que publica elTOQUE sitúa el dólar en 700 pesos. Ese medio calcula su referencia a partir de anuncios de compra y venta de divisas que detecta en Telegram, WhatsApp y Facebook, según explica en su metodología.
El primer ministro del régimen cubano, Manuel Marrero Cruz, había anunciado el 29 de julio, ante la Asamblea Nacional del Poder Popular, que la primera casa de cambio privada del país estaba lista para operar como proyecto piloto, dentro del marco regulatorio aprobado para autorizar ese tipo de negocios con licencia del BCC. Esa regulación forma parte del paquete de 176 medidas económicas aprobado el 18 de junio. De acuerdo con la reseña de la sesión que publicó el sitio de la Mesa Redonda, Marrero informó entonces que la primera de esas casas abriría pronto sus puertas.
La apertura coincide con otros cambios en la operatoria con divisas que el Banco Central expuso en el mismo programa. Carbonell Karell recordó que el jueves anterior se dio a conocer una resolución, que entra en vigor el 17 de septiembre, que elimina la licencia bancaria exigida para abrir cuentas en divisas, permite a los actores económicos no estatales depositar efectivo en moneda extranjera en sus cuentas corrientes y los autoriza a ordenar directamente en su sucursal los pagos al exterior vinculados con su negocio.










