MIAMI, Estados Unidos ― El Kremlin aseguró este lunes que Rusia respalda la aspiración del Gobierno cubano de convertirse en miembro pleno de los BRICS, pero aclaró que las candidaturas de posibles nuevos integrantes no fueron examinadas durante la reciente cumbre del grupo en Nueva Delhi, informó la agencia Interfax.
“Sin duda, la Federación de Rusia apoya la aspiración de Cuba de sumarse al trabajo en el marco de los BRICS”, dijo el portavoz de la Presidencia rusa, Dmitri Peskov, al responder una pregunta de los periodistas. Sin embargo, el funcionario precisó que durante las actividades de la cumbre no se discutieron candidaturas concretas para ampliar el bloque.
Interfax presentó las declaraciones como un respaldo de Moscú a la membresía plena de la Isla, aunque las palabras literales de Peskov fueron más generales y aludieron a la participación de la Isla en el “trabajo” de los BRICS. El portavoz no informó de una solicitud formal sometida a consideración de los miembros, negociaciones en curso, un posible calendario de ingreso ni compromisos asumidos por los demás gobiernos.
La posición rusa fue divulgada un día después de que el canciller del régimen cubano, Bruno Rodríguez Parrilla, reiterara públicamente el interés de La Habana durante la sesión abierta de la XVIII Cumbre de los BRICS, celebrada el fin de semana en la capital india.
“Estamos también listos para contribuir, con nuestras modestas experiencias, al fortalecimiento de esta cada vez más importante agrupación BRICS, a la que aspiramos a integrarnos como miembros plenos”, declaró Rodríguez.
El canciller encabezó la delegación cubana en Nueva Delhi. Una representación del Gobierno cubano acudió por segundo año consecutivo bajo la categoría de país socio, una modalidad de participación inferior a la membresía plena que permite asistir a cumbres y determinadas sesiones del mecanismo, así como incorporarse a algunos espacios de cooperación.
Cuba ya figuraba entre los países socios cuando Vietnam se convirtió, en junio de 2025, en el décimo Estado admitido bajo esa categoría. La lista incluía entonces también a Bielorrusia, Bolivia, Kazajistán, Malasia, Nigeria, Tailandia, Uganda y Uzbekistán, según reportó Reuters. El estatus de socio permite participar en encuentros y debates, pero no equivale a formar parte del núcleo de miembros de pleno derecho.
Las decisiones de los BRICS se adoptan mediante consenso, un principio reafirmado en la Declaración de Nueva Delhi. Por tanto, el apoyo de Rusia supone un respaldo político para La Habana, pero no basta por sí solo para concretar la admisión: esta requeriría la aprobación de todos los integrantes.
La declaración adoptada en Nueva Delhi, compuesta por 140 apartados, tampoco registra avances concretos para Cuba. El documento reconoce en sus primeros puntos “la valiosa contribución” de los países socios y alienta una mayor participación de estos en actividades y proyectos de cooperación, pero no identifica a la Isla ni a ningún otro Estado como candidato a una nueva ampliación.
En su apartado 138, el texto sostiene de manera general que la expansión refleja la influencia y el atractivo internacional de los BRICS, a la vez que reclama mayor coordinación, continuidad y desarrollo institucional. No anuncia, sin embargo, una nueva ronda de adhesiones ni establece fechas para considerar solicitudes. Esa ausencia coincide con la aclaración de Peskov de que los dirigentes no debatieron candidaturas concretas durante la reunión.
Cuba sí aparece de manera expresa en otro apartado de la declaración, pero no en relación con una posible membresía. Los líderes manifestaron preocupación por el endurecimiento de las medidas estadounidenses contra el régimen de la Isla, sus efectos sobre la economía y el suministro energético y su impacto humanitario. También reiteraron la petición de poner fin a las medidas económicas, comerciales y financieras de EE.UU.
La Habana obtuvo así un pronunciamiento colectivo favorable a su posición contra las sanciones estadounidenses, pero no una decisión sobre su ingreso pleno.
Rodríguez aprovechó su intervención para defender una arquitectura financiera internacional alternativa, la utilización de monedas nacionales en los intercambios y un papel más amplio del Nuevo Banco de Desarrollo. También afirmó que los BRICS podían contribuir a la cooperación, la innovación y el desarrollo de los países del llamado Sur Global.
El interés económico también había sido expuesto antes de la cumbre por Carlos Luis Jorge Méndez, primer viceministro de Comercio Exterior y la Inversión Extranjera. El funcionario presentó la participación cubana ante StratNewsGlobal como una oportunidad para desarrollar relaciones económicas con los países del grupo y promover las reformas anunciadas por La Habana para ampliar el papel del sector privado y atraer inversión extranjera. Sus declaraciones tampoco identificaron acuerdos de inversión derivados de la aspiración de membresía.
Los BRICS surgieron inicialmente con Brasil, Rusia, India y China, y después incorporaron a Sudáfrica. El mecanismo experimentó su mayor expansión reciente con las entradas de Egipto, Etiopía, Irán y Emiratos Árabes Unidos, seguidas por la admisión de Indonesia. Durante la cumbre de Kazán de 2024 se estableció la categoría de país socio, a la que se incorporó Cuba.
Moscú presidía el grupo cuando la Isla obtuvo ese estatus, por lo que el respaldo anunciado por Peskov prolonga el apoyo ruso a una mayor participación cubana. Sin embargo, la presidencia rotatoria corresponde actualmente a la India y pasará a China en 2027, según acordaron los líderes en Nueva Delhi. El Kremlin no indicó si impulsará la candidatura durante la próxima presidencia china.










