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Gobernadores: otro antifaz en el carnaval de la revolución

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Gobernadores: otro antifaz en el carnaval de la revolución. Foto archivo

LA HABANA, Cuba.- Para los cubanos de a pie significa lo mismo un presidente del Consejo de Administración Provincial que un delegado del poder popular a ese nivel, o los gobernadores: nada mejorará. La cuota de sacrificios y esfuerzos que se les exige en medio de crecientes necesidades no tendrá solución. Como siempre sucede en un régimen totalitario que sólo piensa entronizarse en el poder, para el ciudadano común, y parodiando al Pangloss de Voltaire, “todo sucede para mal”,

Si bien los voceros del gobierno cubano, al mejor estilo del personaje del escritor francés, no se cansan de repetir por los medios de comunicación que “vivimos en el mejor de los regímenes posibles”, la realidad demuestra que Cuba cada día se pone peor por la ineficiencia económica, la intolerancia política y el inmovilismo social, no importa si los funcionarios, voceros o marionetas designadas por los mandamases en el poder, se nombran delegados, intendentes o gobernadores.

Estos funcionarios, sin distinguir profesiones, trayectoria política ni el nombre del cargo que ocuparán, como sus antecesores, llegan para engordar, vivir a tutiplén, hacer propaganda en la televisión, reciclar frases, corear consignas y hacer promesas hasta caer en la corrupción, acto que los harán ir a la cárcel u ocupar otros niveles donde continuar saboreando las mieles del poder.

El problema radica en que no hay voluntad de cambiar, ni otra orientación que aparentar y fingir, aguantar el palo, sostener el poder. Y es ahí donde todo se vuelve fintas, arrumacos, disfraces y bandazos frente a las necesidades de la población, en una especie de iluso juego infantil donde a la fracasada revolución, convertida en Cuquita, se le cambia el vestuario para cada ocasión, pero en el fondo sigue siendo la misma fantasía de un pedazo de cartón con rasgos de humanidad.

A estas alturas del carnaval de disfraces, imagino que ni el más obtuso de los cubanos o el más fiel de los come candelas y lame botas de la mascarada gubernamental puedan creer un instante que un funcionario, por ocupar cargo con nombre diferente al anterior, tenga poder de decisión para mejorar el fondo habitacional, la transportación o la calidad del pan.

¿Podrá solucionar el gobernador, sin la orden del partido, la precariedad de cientos de viviendas y edificios que se caen a pedazos o derrumban sobre miles de pobladores en la capital? ¿Tendrá el valor de exigir, o será oído, un utópico reclamo en el incremento de la transportación pública en el país? ¿Daría fruto su presumible empeño en repartir entre la población, y quienes los producen, una pequeña cuota de los alimentos que son destinados en su totalidad para la exportación?

¿Soñarán los gobernadores con poner freno a la represión política, el deterioro ambiental, la brutalidad policial y el escarnio y acoso gubernamental a quienes piensen o se expresen diferente a la línea oficial, al menos en su jurisdicción? ¿Estará decidido a resolver los problemas de insalubridad, la crítica falta de medicamentos y la carencia de productos de aseo y alimentos que sufre a diario la población?

Seguro estoy que no. Y menos si Esteban Lazo, presidente de la Asamblea Nacional del Poder Popular los elogió por su “elección histórica” y transparente, o Miguel Díaz-Canel, “presidente” de Cuba, asegura que los nuevos cargos responden al articulado de la constitución —que sólo se cumple en el papel—, y que llegan para cumplimentar los planes de organización en el país.

Como los elogios vienen de muy cerca, y a la población, comparsera por conveniencia o temor, le importa poco un nuevo antifaz en este carnaval de la revolución, yo, sin dudar un instante, me sumo a quienes opinan sobre el tema desde el refranero popular, y digo como ellos que “la mona aunque se vista de seda, mona se queda”, y que esto “es el mismo perro con diferente collar”

vicdomínguezgarcí[email protected]

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Miguel Díaz-Canel va por todo

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Miguel Díaz-Canel (ACN)

MIAMI, Estados Unidos.- Los miembros del Consejo de Estado serán elegidos por la Asamblea Nacional del Poder Popular en octubre, y los integrantes del Consejo de Ministro antes de fines de año, anunció Miguel Díaz-Canel al clausurar la sesión ordinaria de la Asamblea Nacional del Poder Popular (ANPP) el 13 de julio. Eso ocurrirá año y medio después de haber sido investidos presidente y ministros, respectivamente.

Según la nueva Constitución, Artículo 121, el Presidente, el Vicepresidente y el Secretario de la Asamblea Nacional del Poder Popular, lo son a su vez del Consejo de Estado. Según el Artículo 125, el Presidente de la República es el Jefe del Estado, y como tal encabezará el Consejo de Estado, y por el artículo 128 designará el Consejo de Ministros, integrado por el primer ministro, los viceprimeros ministros, el Secretario y otros miembros, quienes integrarán su Comité Ejecutivo.

Esto significa que se separan los cargos de presidente del Consejo de Estado y de Ministro ejercidos por Fidel Castro hasta el 24 de febrero de 2008, Raúl Castro hasta el 19 de abril de 2018 y Miguel Díaz-Canel desde entonces. Pero el Presidente de la República mantiene todo el poder anterior, y añade la presidencia de la Asamblea Nacional, mientras se libera de las gestiones del primer ministro, que le rinde cuentas permanentemente junto al Comité Ejecutivo del Consejo de Ministros.

Más importante aún, Díaz-Canel mantendrá la fuerza de la Constitución, artículo 128, inciso i) para desempeñar la Jefatura Suprema de las instituciones armadas y determinar su organización general; j) presidir el Consejo de Defensa Nacional y proponer la declaración del Estado de Guerra o la Guerra en caso de agresión militar; k) decretar la Movilización General cuando la defensa del país lo exija, así como declarar el Estado de Emergencia y la Situación de Desastre, l) ascender en grado y cargo a los oficiales de mayor jerarquía de las instituciones armadas  y disponer el cese de estos, de conformidad con el procedimiento previsto en la ley.

Raúl Castro tejió el entramado de la continuidad desde su llegada provisional al poder el 31 de julio de 2006, y con mayor holgura luego de la confirmación como presidente el 24 de febrero de 2008, una vez que Fidel Castro envió el Mensaje a la Asamblea Nacional sobre su imposibilidad de “ocupar una responsabilidad que requiere movilidad y entrega total que no estoy en condiciones físicas de ofrecer” fechado el 18. El General de Ejército movió a los militares y los convirtió en civiles según el caso para asumir cargos importantes en el Partido Comunista, el Estado y el gobierno, con primordial presencia en la economía.

Díaz-Canel y su equipo heredaron una economía en ruinas, una juventud descreída, una adultez decepcionada, diferencias sociales y muchísimos problemas más. Claro está, como directivos políticos, ellos fueron partícipes de esos resultados. El presidente procura la aceptación y el apoyo de la población, para lo que ha establecido las visitas periódicas por las provincias, las reuniones de chequeo de los planes temáticos, la atención a los afectados por desastres naturales y otras causas, e información asidua de los ejecutivos a través de los medios oficiales, y los sitios de los organismos y personales.

Días antes de la sesión de la Asamblea Nacional, donde se debía informar sobre la precariedad económica, el gobierno realizó un golpe de efecto para atraer a la población con la discreta elevación de los salarios y el ínfimo ascenso de las pensiones, muy demandado por una población que usualmente no emite reclamos públicos, lo cual evidencia la estrangulación entre altos precios y bajísimos salarios.

Simultáneamente Díaz-Canel se presentó en la televisión, así como los ministros de economía, industria, turismo y otros, para ir acostumbrando a los cubanos a la imposibilidad de revertir la difícil situación existente a corto plazo. Solamente el ministro de transporte dio una buena noticia con la restitución de los viajes por ferrocarril, que hacía años estaban suspendidos debido al estado de las vías y la carencia de equipos. También se difundieron extractos de las sesiones de las comisiones de la ANPP del 8 al 12 de julio, con intervenciones de los ejecutivos y el presidente, por todos los medios nacionales.  El discurso de clausura de Díaz-Canel el 13 de julio está siendo muy retransmitido.

El presidente enfatizó en la condición de servidores públicos de los dirigentes, quienes con sensibilidad deben atender los problemas de la población, a la que pide pensar como país, con esfuerzo colectivo. Reiteró la necesidad de eliminar la burocracia, la búsqueda de soluciones locales y las potencialidades de las empresas estatales, lo que evidencia la preparación para mayores tensiones económicas y carencias en el segundo semestre del año. Las consignas y culpas ajenas hace tiempo que no promueven el apoyo y el sacrificio de los cubanos, lo que Díaz-Canel parece conocer, y está modificando los métodos.

Sus llamados a la decencia y la honestidad procuran recuperar los altos valores morales y éticos, orgullo de los cubanos durante un siglo. Sin embargo, mientras continúen conculcadas las posibilidades participativas y de expresión diversa de las determinadas por el Partido, así como las de progreso para sí, la familia y la Patria, difícilmente se podrá avanzar.

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Institucionalizar la corrupción

Asamblea Nacional del Poder Popular (granma.cu)

LA HABANA, Cuba.- La aprobación –el 24 de febrero de 2019– del proyecto de “Constitución”, que puede denominarse también “Reglamento Dictatorial”, traerá como consecuencias que la organización y el funcionamiento de los municipios tenga como principio “la autonomía”, algo que puede considerarse peligroso con el alto grado de corrupción que existe en el país, en especial a este nivel.

En el futuro, este escalón primario del poder estatal jugará un papel diferente en la estructura económica, política y social del país, aunque en la actual Constitución reformada en 1992, los municipios están definidos con personalidad jurídica, pero no se les ha permitido desde los niveles superiores desplegarse como tal.

Si esto ocurre, se supone que se ejecuten por parte del Estado funciones descentralizadoras previas, que tengan capacidad para actuar dentro del espacio que les compete, y que tomen decisiones en el marco de la localidad.

Ahora bien, un análisis de lo que sucede en el país en la actualidad indica que, por lo que se requiere para alcanzar estos objetivos, las autoridades municipales no están preparadas para asumir dichas funciones, ya que se necesitarían dirigentes conocedores de lo que deben hacer y sean efectivos en su gestión de gobierno. Algo que se viene demostrando, no ocurre en ninguna de las divisiones que tiene una provincia.

Un ejemplo de ello fue la discusión en una reciente reunión del Poder Popular en la que los presidentes provinciales analizaron asuntos de economía, ilegalidades y rendición de cuenta. No se puede decir cuándo ocurrieron estas discusiones, como siempre, estamos acostumbrados a que la prensa oficial anuncie el evento, pero no diga algo sobre la fecha en que se celebró; además de ser parte del secretismo estatal, está también de por medio la demora en la revisión de lo que se va a escribir en la prensa, lo que hace que en muchas ocasiones el propio periodista -a cargo del artículo- tenga vergüenza ajena de mostrar una noticia vieja.

En esta reunión se habló de una serie de ilegalidades que se repiten y no tienen solución, al menos no se la dan. Sin embargo, otras se permiten, por un problema político, ya que es necesario tener a la gente entretenida para que no piensen en el socialismo como algo que no sirve. Ejemplo de ellas son los cuentapropistas que fabrican algunos útiles para el hogar. Y uno se pregunta: ¿de dónde sacan la materia prima? El Estado sabe que es robada, porque es el único importador y productor de lo que se necesita para fabricar algunos artículos que hacen los trabajadores privados.

No obstante, el énfasis se hizo en el robo de combustible, una de las mayores ineficiencias que financia el Presupuesto del Estado. En este caso la responsabilidad cayó en los órganos de dirección y en los cuadros, que como se sabe no son seleccionados por sus cualidades de inteligencia y pericia, pero sí por su fidelidad al Partido Comunista de Cuba, aunque con problemas tan graves como este se puede afirmar que no son muy fieles.

Quizás Salvador Valdés Mesa, primer vicepresidente de los Consejos de Estado y de Ministros, pensó que estaba dando una clase magistral de economía cuando afirmó: “Al presupuesto hay que dedicarle más trabajo y más tiempo, desde el municipio… tienen que generar ingresos para ser sustentables”.

También con referencias al presupuesto se pronunció Gladys Bejerano (la contralora de todo lo que no se controla) cuando dijo que: “…se han incorporado acciones de preparación y seguimiento al presupuesto, aunque todavía no resultan efectivas por la falta de profundidad de los análisis y la reiteración de deficiencias señaladas con anterioridad”. Lo que puede definirse con una frase muy popular de los que juegan dominó: “Repite y pon camarones”. ¡Claro! la repetición va en contra del pueblo y los camarones se los comen los dirigentes.

La viceministra de Finanzas y Precios, Meisy  Bolaños Weiss, también puso lo suyo, cuando se refirió a la cadena de impagos y las cuentas por pagar vencidas que se incrementan en relación con igual período del pasado año, situación en crisis por, entre otros problemas, la mala calidad de los registros contables, la falta de control del ingreso en efectivo en los correspondientes bancos, y algo de lo cual no se había hablado hasta ahora, pero que es la fuente de la mayoría de los males que padece la población: “la descapitalización empresarial, originada por los altos niveles de faltantes y pérdidas, robos y desvíos”.

Con semejantes afirmaciones hechas por altos funcionarios del Estado y del Gobierno, y teniendo como receptores a los Presidentes de las Asambleas Nacionales del Poder Popular, casi que las paredes del Capitolio comienzan a acostumbrarse a oír desgracias.

No hay dudas que trasladar a los municipios más autonomía, según plantea la nueva Constitución, va a oscurecer el escenario económico, que ya no es nada claro.




A Esteban Lazo le parece muy grande la Asamblea Nacional

Cuba Esteban Lazo

Esteban Lazo

MIAMI, Estados Unidos.- Esteban Lazo se pronunció este miércoles por la reducción del número de miembros del órgano legislativo que preside, la Asamblea Nacional de Poder Popular, integrada por 605 diputados, que según dijo, le parece “muy grande”, informó la agencia de noticias EFE.

El comentario del presidente del parlamento cubano se produjo durante un encuentro con su homóloga sudafricana, Baleka Mbete, de visita en Cuba.

En dicho encuentro, Lazo anunció que luego de concluir en noviembre el proceso de reforma constitucional, la primera tarea de la Asamblea Nacional del Poder Popular será la preparación de una nueva Ley Electoral. La vigente en la actualidad data de 1992 y establece dos tipos de procesos electorales.

Uno son unas elecciones generales, en las que se elige a los diputados a la Asamblea Nacional, su presidente, vicepresidente, secretario, y al presidente de la Isla, el primer vicepresidente y a los miembros del Consejo de Estado.

En esos comicios también son elegidos los delegados a las asambleas provinciales, así como sus presidentes y vicepresidentes para un período de cinco años.

El otro proceso se celebra cada dos años y medio, y son las elecciones parciales, en las que se elige a los delegados a las asambleas municipales y a sus presidentes y vicepresidentes.

Lazo explicó que luego de la consulta popular, el proyecto de Constitución volverá a la Asamblea Nacional, para que los diputados elaboren, teniendo en cuenta las propuestas, la versión definitiva del documento.




Niña con parálisis cerebral espera desde hace 10 años por una decisión del Gobierno cubano

Ivón e Ingrid. Foto cortesía del autor

LA HABANA, Cuba.- Durante 10 años el único problema de Ivón Frómeta no es que su hija Ingrid padezca de epilepsia y sea una niña postrada en cama porque tiene una parálisis cerebral, sino también que el gobierno, que ha estado estudiando su caso durante todo este tiempo, no acaba de decidir si merece o no vivir en una planta baja (ellas viven en la última planta de un edificio de micro-brigada en Alamar).

“La niña nació bien, el 21 de julio de 2008”, explica Ivón, “pero dos días antes de cumplir el mes empezó a convulsionar y se afectó tanto que la dejaron así”.

“Mi niña no tiene control ni sostén cefálico”, explica, y según las consideraciones médicas más recientes, Ingrid tiene, además, “el velo del paladar pegado a la pared posterior debido a su deformidad cervical, y esto influye no solo en la respiración sino en la deglución, por lo que “no es factible retirar su adenoide y apenas se le ven las amígdalas”, tiene un RGE (reflujo gastrointestinal) grado IV con hernia hietal y estómago horizontalizado por lo que no clasifica para casi ninguna de las operaciones que podrían darle mejor calidad de vida”.

“Enseguida que me la empezaron a atender por su patología, a principios de 2009, me aplicaron la ley de madre cuidadora, lo que significaba que recibiría una pensión de 167 pesos que no alcanza ni para las medicinas. La cefalexina solamente cuesta 12 pesos, más la glicerina y la alimentación”.

Ivón e Ingrid. Foto cortesía del autor

Para poder sobrevivir ella y su niña, Ivón limpia en dos casas y lava para la calle.

Revive su calvario con la indolencia del gobierno cubano. “Con todos los papeles que me dio la doctora empecé a ir al Poder Popular y a la Dirección de Vivienda para que me mudaran a la planta baja. Pero cada vez que iba a ver al director de Vivienda, él me decía que ya estaban estudiando mi caso y que dentro de dos o tres meses me iban a bajar de piso, y luego decía que para el año que viene, y en ese cuento, ese engaño y esas mentiras todavía estoy aquí”.

Fue en el año 2011 que Ivón Frómeta empezó a recibir las primeras respuestas donde le decían que “según las investigaciones practicadas por el Departamento de Atención a la Población (…) le sugerimos dirigirse al Consejo Popular de su localidad para que el caso en cuestión sea valorado por la Comisión de Prevención del Consejo”. Así dice textualmente el documento. Pese a la recomendación, declaraban el caso “sin solución” porque “la prioridad para las entregas de viviendas hoy la constituyen los casos sociales que se encuentran haciendo uso en Comunidades de Tránsito”, y se amparan en que para ese entonces Frómeta ya había empezado a tener problemas de convivencia con su esposo.

En  2012, los mismos funcionarios que el año anterior le respondieron, le dieron otra respuesta más insólita aún. Caridad Moracén Portuondo, jefa del Departamento de Atención a la Población de Habana del Este, y Luis Lázaro Martínez Pérez, director municipal de Vivienda del municipio en ese entonces, le reiteraron que las viviendas eran para los albergados, y citaron el decreto Ley 288/11, que dice que “el cambio de vivienda debe ser solicitado por el titular del inmueble” y que como su problema era de “convivencia, debía inscribirse en la Bolsa de Permuta ubicada en O´Reilly esquina a Aguiar (…) para buscar una permuta entre particulares. El caso volvió a quedar como “no solucionado”.

En el 2015 se enteró que podía pedir un subsidio y decidió construir su propia casa.

“El presupuesto es de 85 mil pesos. 24 mil de mano de obra, 5 mil de transporte y lo demás, para comprar los materiales. Me dieron para hacer lo que llaman una célula base, lo que sería un cuarto, una cocina, un baño y quizás una sala pequeña”.

Aunque nadie se explica cómo lo haría, Ivón estaba dispuesta a comenzar la obra. Pero le estorbaba un poste de la corriente que estaba en donde iba a ser el cuarto. “Fui a la Organización Básica Eléctrica (OBE), hablé con el liniero, nombrado Jorge Luis, y me dijo que si el gobierno le pagaba el presupuesto que había que pagarle, quitaba el poste y si no, no”.

Ahí comenzó su nuevo peregrinar por las oficinas del Partido Comunista municipal, del Poder Popular y de Planificación Física.

Foto cortesía del autor

Desde 2015 tiene pagado el terreno, pero demoraron casi 3 años para darle los papeles. Recuerda: “En enero me senté en la oficina del abogado con esta criaturita y no me fui hasta que no me los dieron. Ya el terreno está a mi nombre, tengo el subsidio, limpié el terreno y ahora Jorge Luis, el liniero, dice que no va a quitar el poste”

“Un abogado de Planificación Física que me viene viendo desde el principio me preguntó que a quién se le ocurre en la situación en que estoy, con esta criatura enferma, darme terreno para construir”.

En casos como los de Ivón y su niña, lo que se necesita realmente son políticas públicas efectivas y menos condolencias, menos politiquería, menos propaganda destinada al exterior.

En estos momentos, Ivón no está llevando a Ingrid a la Rehabilitación porque en el hospital “Julito Díaz” le luxaron la cadera haciéndole un ejercicio, por lo que está pendiente de dos operaciones de cadera.

Dice que para llevarla a Rehabilitación, los lunes, miércoles y viernes, primero en el Borrás, luego en el Julito Díaz y por último en el policlínico Mario Escalona, y los martes y jueves a la Equinoterapia, en Celimar, tenía que bajarla en coche por la escalera, cinco pisos.

El problema de vivienda de Ivón no se soluciona no solo porque los funcionarios sean indolentes, sino porque no existe ningún programa específico para personas discapacitadas, ni para los familiares que los cuidan.

Ivón, que afirma que “hubiera dado mi vida con tal de que mi hija no se me hubiera quedado así”,  dice que seguirá insistiendo, “aunque mi problema no le importe a nadie ni quieran solucionar mi caso”.

Ivón e Ingrid entran en las estadísticas silenciadas de las tantas mujeres cuyas vidas dependen de las decisiones de maridos, funcionarios indolentes o de gobiernos demagogos.




Gobierno de Villa Clara revierte la decisión de no celebrar carnavales

Carnavales de Santa Clara (Foto tomada de Vanguardia)

SANTA CLARA, Cuba.- En reunión “extraordinaria” del consejo para la administración de la asamblea municipal del Poder Popular en Santa Clara, se anunció a los organismos implicados que “se le daba marcha atrás” a las decisiones tomadas por las intendencias provinciales del partido y el gobierno de “reducir las festividades del verano en la provincia”.

Sin embargo, se podría intuir que en breve aparezca una nueva sinrazón, si consideramos el vaivén de las políticas de turno.

El pasado año, por estas mismas fechas, cerraron bajo inapelable orden “desde arriba” los kioscos periféricos de las tiendas por divisas, con el fin de ahorrarle gastos al bolsillo estatal; y ante la crítica mayoritaria de gente cuya economía se vio agravada por aquel egoísmo desmedido, detuvieron el proceso hasta este mes, en el que acometieron las clausuras masivas prestando oídos sordos a “los pobres de la tierra” y clarísimos a “la gloriosa tarea de choque del partido”.

No sería de extrañar que antes del día previsto para el tan llevado, traído y triado jolgorio atontador de multitudes —sedientas y hambrientas por igual de francas libertades que de caras alegrías— decidan anunciar otro tajante corte.

El pasado 30 de junio CubaNet anunció la restricción a solo un día del carnaval en la central provincia a causa de los embates naturales, decisión que demostraba la incapacidad de sus “dirigentes” en viabilizar cualquier asunto, y prefirieron parar el proceso del anual circo que constituyen los festejos populares del verano.

Porque el cuello del “pueblo noble y enardecido” siempre estará aquí dispuesto.




Parlamento cubano se estrena en Twitter y Facebook

Cuenta en Facebook de la Asamblea Nacional del Poder Popular cubana (foto tomada de MartíNoticias)
Cuenta en Facebook de la Asamblea Nacional del Poder Popular cubana (foto tomada de MartíNoticias)

MARTÍNOTICIAS, Redacción. – La Asamblea Nacional de Cuba anunció haber inaugurado una cuenta de Twitter y otra en Facebook, medios inusuales de comunicación en los organismos estatales de un país en el que muy pocos de sus ciudadanos tienen acceso a internet.

La noticia se dio a conocer a través de los medios de prensa locales. Informaron que a partir de ahora la Asamblea tendrá una cuenta en Twitter bajo el usuario AsambleaCuba y otra en Facebook bajo el nombre “Asamblea Nacional Cuba”.

“Aunque muchas instituciones oficiales de otros países tienen este tipo de mecanismos para informar de sus actividades, en la isla es inusual en parte dada la poca conectividad de internet” comentaron despachos de prensa desde la isla.

“Precisamente en esas redes sociales se informó pasado el mediodía que la sesión había terminado, aunque los medios de prensa locales con acceso al recinto no dieron a conocer el contenido del discurso del mandatario Raúl Castro”, concluye la nota de AP.




¿Experimentos para una Cuba futura?

Los trámites relacionados con el MININT se unen en un solo establecimiento (foto de Internet)
Los trámites relacionados con el MININT se unen en un solo establecimiento (foto de Internet)

GUANTÁNAMO, Cuba. -Según afirmó el pasado 28 de mayo la prensa oficialista, los experimentos que se realizan en Artemisa y Mayabeque son de capital importancia para el socialismo próspero y sostenible que ahora promueven los mandantes con sus nuevas consignas.

En el plano económico se practican mecanismos tendentes a reducir o eliminar la cadena de intermediarios en la comercialización de los productos agrícolas para que bajen  los precios, pero eso está por ver.

Estas provincias fueron las primeras en experimentar con el funcionamiento de las cooperativas no agropecuarias, colectivos de trabajadores que se dedican a la gastronomía, la construcción y otros servicios, una experiencia se extendió  ya a todo el país pero que, según se expuso en la reunión del Consejo de Ministros realizada el pasado viernes 29 de mayo, la generalización ha sido lenta y no exenta de dificultades.

Otra novedad es la creación de la Unidad de Servicios y Trámites a la Población, la cual brinda en un mismo local servicios de Notaría, Registro Civil y de la Propiedad, del Consumidor, Oficina de Empleo, de Cobros y Multas, Planificación Física, Vivienda y Oficina Nacional Tributaria (ONAT), entre otras. Junto a este local se ha situado la Unidad de  Trámites del Ministerio del Interior, que ofrece servicios de confección y actualización de pasaportes, certificados migratorios, confección del carné de identidad y los relacionados con el Registro de Vehículos. Esto resulta beneficioso pues reduce el tiempo que un ciudadano empleaba para trasladarse desde una oficina a otra en un país donde cualquier trámite puede convertirse en un pandemónium.

Como se aprecia, hay una tendencia del Estado a enajenar entidades que prestan servicios y que hasta ahora le han resultado irrentables, una consecuencia de la funesta Ofensiva Revolucionaria de 1968.

El experimento más trascendente según la prensa gubernamental

Según la prensa mencionada, el experimento dentro de los órganos de gobierno del  Poder Popular es el más trascendente de todos y busca reducir los cargos de dirección y lograr mayor eficiencia al  separar la dirección de los Consejos de Administración (CA) de las Asambleas Municipales y Provinciales del Poder Popular. Se puso en práctica a partir del año 2011.

Los CA están formados por dirigentes administrativos que se encargan del control y la dirección de diferentes áreas de producción y servicios. Con tal medida se persigue que los presidentes de las Asambleas Municipales y Provinciales del Poder Popular le dediquen más tiempo a la solución de los problemas planteados por los electores y a mantener con ellos un vínculo efectivo, lo cual, dicho sea de paso,  es una carencia, según se reconoció en la reunión.

En realidad tal medida no significará mejoría alguna para el pueblo, aunque sí para el Estado, pues reduce su abultada burocracia.

Las dificultades

Ambos órganos de prensa señalaron deficiencias como el desconocimiento jurídico que se percibe en los dirigentes, la gran dispersión de las normas, la morosidad en el análisis de los problemas, parálisis en la toma de decisiones y ausencia de un vínculo efectivo entre los dirigentes y el pueblo. También fue señalada la ausencia de una cultura de servicio.

No puede ser de otra forma si tenemos en cuenta que el castrismo se ha caracterizado por  el método de ordeno y mando y ello ha sido caldo de cultivo para la simulación, el  oportunismo y la comodidad que genera dirigir esperando a que la orden siempre venga de arriba.

El cambio de mentalidad tan solicitado por los mandantes tampoco se aprecia en los dirigentes subordinados pues los que hoy abogan por él son los mismos que ayer defenestraron a los discrepantes. Entonces es lógico que existan ataduras mentales, ausencia de análisis de los problemas y de toma de decisiones, pues esos dirigentes no asumen el riesgo de insertar su impronta personal en el cargo que ocupan debido a los antecedentes.

La falta de control sobre los recursos económicos, unida al hecho real de que “todos somos iguales ante la ley pero algunos más iguales que otros”, ha propiciado el crecimiento de  malversaciones y  corruptelas entre la clase dirigente cubana.

Es cierto que hay desconocimiento jurídico y en parte  se debe a la gran dispersión de las normas con las que el gobierno ha querido controlarlo todo, pero  también existe una práctica que subordina la ley a los intereses políticos, algo nefasto para la institucionalidad de cualquier país.

Los cambios que necesitamos los cubanos

Lo hecho en estas provincias demuestra que no va a las esencias porque nada se experimenta sobre el papel del delegado del Poder Popular en las circunscripciones,  cargo que es ocupado por personas sin carisma ni liderazgo y por eso da lo mismo quien lo ocupe pues su función es la de un mero tramitador de quejas carente de poder real para decidir sobre lo más mínimo en su comunidad.

Tampoco se avizora que el pueblo pueda elegir de forma directa, libre y secreta a los presidentes de las Asambleas del Poder Popular Municipal y Provincial, cargos  ocupados por personas seleccionadas  por el partido comunista mediante  las comisiones de candidatura. Si bien en las Asambleas Municipales el presidente debe haber sido electo como delegado en una circunscripción, en el caso de la Asamblea Provincial no ocurre así y en ambas instancias esos cargos son  ocupados por personas que jamás alcanzan apoyo popular porque  no son  elegidos por el pueblo.

Los ciudadanos tampoco eligen al presidente del país, a los jueces, fiscales ni a otras personas que ocupan importantes cargos dentro de la comunidad, ni pueden votar por el proyecto político de su preferencia. Esto explica la ausencia de un acercamiento efectivo entre los dirigentes y la base pues los primeros le rinden culto al poder, no al soberano. Por eso Cuba es una anomalía dentro del mundo occidental.

Tampoco se ha informado qué se va a hacer para que los municipios y provincias  planifiquen su presupuesto y que sea el  pueblo quién decida las áreas a las que se destinará y participe en el control de su ejecución, un anhelo que todavía es una quimera en un gobierno que se dice socialista.

Mientras subsistan esos problemas y carencias podrán hacerse muchos experimentos pero todos resultarán superficiales porque persistirá la ausencia de un empoderamiento real del soberano.




¿Candidaturas opositoras: un experimento?

CubaElectio-800x600MIAMI, Florida -Las elecciones para delegados municipales del Poder Popular tuvieron en esta ocasión una pincelada que rompió la habitual rutina de estos eventos en Cuba. Las síntesis biográficas de dos disidentes ocuparon un lugar hasta ahora inaccesible para ellos en dos circunscripciones habaneras. En esos barrios por vez primera el voto de los ciudadanos tuvo la opción de una candidatura disonante con los lineamientos que caracterizan este tipo de eventos en la Isla.

Como era de esperar los disidentes no pudieron obtener la cantidad suficiente de votaciones para superar a los aspirantes favoritos del sistema. Era mucho pedir. Pero a pesar de este resultado vale apuntar algunos datos. El primero es que a pesar de las campañas denunciadas y las presumibles presiones de las autoridades ante lo que parece ser un hecho insólito, los ciudadanos que propusieron a Hildebrando Chaviano y a Yuniel López afrontaron el reto hasta las mismas urnas.

El número de votos obtenidos por los disidentes muestra otro aspecto. Mientras Chaviano sacaba 138 papeletas en su circunscripción en el Vedado, Yuniel logró quedar segundo con 233 votos frente a los 576 del ganador, sin lugar a dudas el elegido oficial. Si se tiene en cuenta que este resultado tuvo lugar en Santa Amalia, un barrio bastante pobre de la periferia citadina, la diferencia muestra el influjo de la situación social en el ánimo de una población que ya no oculta su desaprobación y cansancio ante un modelo que pide a gritos ser renovado.

A pesar de las alegaciones sobre una población con poca visión de libertades enfrentada además a la confusión que supone informaciones adversas introducidas en las fichas de ambos candidatos para señalar sus conexiones con el extranjero, que no trabajan y sus vínculos con actividades implícitas en su identidad contrarrevolucionaria, uno como jurista independiente y otro militando en un partido político proscrito cuyo fundador fuera el Comandante Hubert Matos, resulta altamente llamativo que se les haya propuesto sino que decenas de vecinos decidieran mantener su decisión de llevarlos a las urnas.

Contrasta esta situación con aquel intento de 1997 cuando diez militantes del Movimiento Cristiano Liberación presentaron la candidatura como diputados a la Asamblea Nacional con el apoyo de firmas ciudadanas.  Es la primera vez que algunos ciudadanos se presentan como candidatos con apoyo popular y sin ser del gobierno. Un esfuerzo precursor que fue bloqueado por la acción de las autoridades políticas y represivas del gobierno.

No debe calificarse por tanto como una derrota este resultado obtenido por dos disidentes que rompen las normas establecidas por el sistema, logrando apoyo ciudadano a contra corriente de lo “políticamente correcto”. De haber sido elegidos, las cosas no hubieran sido necesariamente mejor. El reto ante demandas infinitas de una población que busca soluciones a problemas acumulados por décadas les habría colocado ante el dilema que afrontan los delegados que cuentan con el respaldo oficial. En las actuales circunstancias Chaviano y Yuniel verían multiplicarse obstáculos y trabas para hacerles imposible el mandato confiado por sus votantes.

Varias interrogantes quedan abiertas ante el futuro que marcan los nuevos tiempos en eventos como este. ¿Se trata de un paso tímido del régimen hacia aperturas posibles sin que ellas supongan aflojar las riendas del poder? ¿Estamos ante un experimento para comprobar la reacción popular ante posibles propuestas de candidaturas independientes? ¿O es en definitiva el paso previo a la disposición de algunos asientos en la Asamblea Nacional del Poder Popular para poner en práctica la idea de un gobierno plural dentro del socialismo?

Paralelo a estos cuestionamientos y las posibles respuestas, está el tema de la conveniencia de apoyar el nuevo giro de las relaciones entre Estados Unidos y Cuba desde las posibilidades que se abren al apoyo de corrientes de ideas, pensamientos y acciones independientes que confieran un mayor empoderamiento a la sociedad civil que nace en un nuevo entorno.




Basta de farsas, Cuba merece elecciones libres

Foto tomada de Internet
Foto tomada de Internet

GUANTÁNAMO, Cuba. -El próximo domingo 19 de abril hay ‘elecciones’. Muchos compatriotas se preguntan por los cambios que se introducirán en la Ley Electoral.

¿La ley electoral más democrática del mundo?

En Cuba no hay elecciones, sólo votaciones. No hay elecciones porque para elegir deben existir diferentes proyectos y aquí está legalizado uno solo. A este responden absolutamente todos los delegados y diputados, por eso da lo mismo votar por cualquiera de los nominados.

Cada vez que se acerca alguna de las ‘elecciones’ del Poder Popular (que de popular sólo tiene el nombre), los medios de difusión oficialistas nos abruman citando las supuestas bondades de nuestra ley electoral, según ellos la más democrática del mundo.

Es una engañifa. Lo único supuestamente democrático en nuestro sistema electoral es la elección de candidatos a delegados en la circunscripción. Cierto es que los vecinos de cada una de las zonas en que se divide la circunscripción eligen a un candidato mediante el voto directo y público, pero esa es la punta visible del iceberg. La parte oculta está conformada por las múltiples reuniones de “los factores revolucionarios de la comunidad” –léase militantes del Partido, combatientes, dirigentes de los Comités de Defensa de la Revolución (CDR) , la Federación de Mujeres Cubanas (FMC), etcétera – donde se orienta cómo debe bloquearse cualquier candidatura no deseada por el régimen y por quién votar.

Las personas que conforman la mesa electoral están subordinadas al gobierno. Ellos cuentan los votos y dan el resultado ante los interesados que se presentan en cada colegio electoral, pero no existe acceso del pueblo al conteo de los votos en la Comisión Electoral Municipal, que es la que recibe los resultados de cada colegio de la circunscripción e informa quién fue electo.

Tanto el delegado como sus electores carecen de un poder real para tomar decisiones y transformar su zona de residencia y es por eso que el primero se ha convertido en un mero tramitador de quejas.

Por último, el 50% de los delegados de las Asambleas Provinciales del Poder Popular y la misma cifra de los diputados que conforman la Asamblea Nacional no son elegidos por el pueblo sino seleccionados “a dedo” por la oficialista Comisión de Candidaturas. En estas asambleas jamás habrá un cubano decente, trabajador y patriota que difiera de la ideología comunista. ¿Cuál es entonces la democracia de esta ley?

Una Cuba “con todos y para el bien de todos”

La Constitución de 1976, en su preámbulo declara que es voluntad del gobierno que la ley de leyes esté presidida por el profundo anhelo martiano de lograr que la ley primera de nuestra República sea el culto de los cubanos a la dignidad plena del hombre.

En el artículo 1 se expresa: “Cuba es un Estado socialista de trabajadores, independiente y soberano, organizado con todos y para el bien de todos, como república unitaria y democrática, para el disfrute de la libertad política, la justicia social, el bienestar individual y colectivo y la solidaridad humana”.

Los redactores de la carta magna socialista consignaron que tal anhelo estaba cumplido. Pero la realidad, más terca que cualquier frase triunfalista, demuestra que el Estado cubano no está organizado “con todos y para el bien de todos”, como lo soñó Martí, sino para los “revolucionarios”. Los demás ciudadanos son excluidos, encarcelados y discriminados. Demuestra que un solo partido político suplantó al Estado y lo controla todo, prohibiendo la existencia de cualquier otra organización de esa índole.

En tales condiciones, no hay democracia ni libertad política. No hay justicia social, porque para acceder a determinados puestos de trabajo y estudios universitarios se exige fidelidad al Partido Comunista y a la revolución, y porque cada vez más el Estado se desentiende de los ancianos, de las personas discapacitadas y de aquéllos de bajos ingresos.

No hay bienestar individual porque los trabajadores reciben salarios miserables y tienen que comprar productos básicos en una moneda con la que no le pagan y que vale 25 veces más. No hay bienestar colectivo porque cada día los servicios públicos se degradan más y los de salud y educación están en estado precario. No hay solidaridad humana porque hay agresión física e intolerancia ante lo diverso, como quedó demostrado una vez más en la reciente Cumbre de las Américas. ¿De qué dignidad plena del hombre hablan los comunistas?

Lo que sí quieren muchos cubanos

Lo que sí quieren muchos cubanos es disfrutar de los mismos derechos civiles y políticos que tienen hasta ahora los ciudadanos de los otros 34 estados del continente.

Quieren que se descentralice el omnímodo poder del Estado y que la democracia se construya desde el barrio, porque la soberanía radica en el pueblo y éste tiene que tener los medios para expresarla. Por tal razón es espuria cualquier decisión de un dirigente que no haya sido elegido por la gente de a pie o que, sin consultar la opinión de los ciudadanos, crea que expresa los intereses de todo un pueblo.

Los cubanos quieren elegir personas que realmente los representen ante las diferentes instancias del gobierno y no a meros consentidores carentes de crítica.

Quieren que todos los delegados a las asambleas provinciales del Poder Popular y los diputados a la Asamblea Nacional del Poder Popular sean elegidos en sus circunscripciones mediante el voto directo y secreto, verificado públicamente, y que lo mismo ocurra con quienes dirigen esos órganos de gobierno, y otros importantes como las fiscalías, los tribunales y las unidades de policía.

Quieren escoger el proyecto político que más los satisfaga y elegir a su presidente en elecciones multipartidistas, supervisadas por organismos internacionales.

Ese es el deseo de la mayoría de los cubanos y, mientras no se cumpla, los comunistas deberían tener el pudor de no hablar de elecciones ni de democracia.