Una historia olvidada

La realidad ha motivado a diversas asociaciones de la sociedad civil, a emprender una cruzada para reencontrar la historia perdida de la nación

LA HABANA, Cuba, mayo (173.203.82.38) – La manipulación de los hechos y personajes que dieron origen a la nación cubana; a los que se suma el desastre socio-económico en que se ha visto sumido el país durante las últimas cinco décadas, ha conllevado a que el pueblo rechace los símbolos nacionales, con el agravante, de que los nuevos valores revolucionarios no han podido ocupar el espacio dejado por aquellos.

Esta situación ha creado la inseguridad entre las nuevas generaciones que, además de que no logran atisbar un futuro promisorio en el horizonte, carecen de los valores patrios a los cuales los pueblos se aferran en los momentos de crisis.

Esta realidad ha motivado a diversas asociaciones de la sociedad civil cubana, a emprender una cruzada para reencontrar la historia perdida de la nación. La logia Habana es una de estas entidades.

Al asumir el cargo de Maestro de esta entidad, el Sr. Antonio Díaz Nieves se propuso la tarea de iniciar una secuencias de actividades destinadas a honrar la memoria de José Martí, las que se iniciaron con una visita efectuada por miembros de esta organización a la Fragua Martiana, el 28 de enero, seguida por otros actos y conferencias dirigidos a exaltar el pensamiento y la obra martianos.

El ciclo concluyó el pasado viernes 20 de mayo, fecha en que esta logia recibió la autorización para conmemorar los 90 años de haber recibido la casa natal del apóstol para convertirla en un museo, galería iconográfica y biblioteca. En la peregrinación realizada a la casa del Apóstol, el licenciado Rolando Aniceto Ramos expuso a los reunidos en el lugar una cronología de las distintas viviendas en que José Martí vivió durante su estancia en la Habana.

La logia fue fundada el 28 de enero de 1921, con el propósito de rescatar la casa natal del Apóstol. Entre sus fundadores se hallaba el periodista y concejal del Ayuntamiento de La Habana, Arturo R. de Carricarte, quien era un ferviente martiano.

Esta vivienda, ubicada en la calle Paula # 102, había sido entregada en usufructo por la Asociación Pro Martí, a la madre de Martí, doña Leonor Pérez, hasta que falleciera; lo que ocurrió el 9 de junio de 1907. En estas circunstancias, este domicilio debía pasar a la propiedad del pueblo cubano. No obstante, la asociación decidió que los cinco sobrinos de Martí permanecieran en la casa, hasta que finalizaran su educación.

Con el trascurso del tiempo, el gobierno de la Isla se olvidó del propósito inicial para el cual había sido adquirida la casa natal, convirtiéndose el inmueble en vivienda multifamiliar, lo que conllevo a que sufriera un deterioro considerable.

La acción de los miembros de la logia Habana logró que el alcalde de la ciudad, Sr. Marcelino Díaz de Villegas, el día 21 de mayo de 1921, entregara el inmueble a esta entidad; siendo designado su Venerable Maestro, Sr Carricarte, director de la misma. Carricarte desempeñó el cargo hasta su muerte.

¿Cuántos cubanos conocen esta historia?

Gustavo E. Pardo

Gustavo Pardo. La Habana, 1941. Especialista geotécnico. Ingresó en la Masonería en el año 1984, y fue proclamado Gran Canciller del Supremo Consejo del Grado 33 para la República de Cuba 2005-2008. Cumplió sentencia como preso político en las prisiones de La Cabaña, Isla de Pinos y Melena. Desde 2005 es Presidente de la Academia Cubana de Altos Estudios Masónicos. Ha publicado Martí masón, El Autonomismo en Cuba, La mujer en la Masonería, Ética y Familia, entre otras.

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