MADRID, España.- El Instituto Cubano por la Libertad de Expresión y Prensa (ICLEP) pidió atención y acción internacional ante lo que calificó como una escalada represiva contra los periodistas Yunia Figueredo Cruz y Frank Correa, residentes en Jaimanitas, La Habana.
En una alerta divulgada este 7 de septiembre, la organización solicitó a medios de comunicación, entidades defensoras de los derechos humanos y la libertad de prensa, organismos internacionales, gobiernos y representaciones diplomáticas dar seguimiento al caso y reclamar el cese de las presiones contra los reporteros y su familia.
El Observatorio Cubano de Libertad de Expresión (OCLE), proyecto del ICLEP, asegura haber documentado 22 episodios represivos ocurridos entre el 29 de abril de 2025 y el 4 de septiembre de 2026. Según el registro, entre las acciones figuran vigilancia policial de la vivienda, restricciones de movimiento, citaciones e interrogatorios, detenciones, amenazas de procesos penales, confiscaciones, traslados fuera de La Habana y cortes selectivos de telecomunicaciones.
El ICLEP señala como episodio más reciente la intervención de agentes de la Seguridad del Estado en la Facultad de Lenguas Extranjeras de la Universidad de La Habana, donde el 3 de septiembre habrían indagado sobre Beily Mariam Correa, hija mayor del matrimonio.
Un día después, el jefe de sector de la Policía en Jaimanitas comunicó verbalmente a Figueredo que deberá presentarse el día 10 de cada mes en la estación policial, como parte de un proceso abierto en su contra por presuntamente organizar, participar y divulgar protestas ciudadanas.
La organización denunció además que las autoridades advirtieron a los periodistas que evitaran relaciones con la Embajada de Estados Unidos y que Figueredo fue conminada a “pensar en sus hijas”. El ICLEP interpreta esas acciones como una ampliación de las presiones hacia el entorno familiar.
Figueredo y Correa han reportado desde Jaimanitas sobre apagones, acumulación de basura, deterioro de las condiciones de vida y protestas relacionadas con esas carencias.
Normando Hernández González, director general del ICLEP, pidió a la comunidad internacional no permanecer en silencio ante el caso. La organización reclamó acompañamiento diplomático y seguimiento a la situación de los periodistas.









