La crisis energética golpea fuerte en Holguín

La crisis energética golpea fuerte en Holguín

“Estamos ‘luchando’ con el petróleo caro de 25 pesos el litro. Vamos a ‘tirar’ ahí hasta que podamos”, dijo un chofer del territorio

HOLGUÍN, Cuba. – Moa es tal vez el municipio holguinero más afectado por la actual crisis energética que sacude a Cuba.

A casi 200 kilómetros de la ciudad de Holguín, la estatal Empresa de Comercio y Gastronomía (EMCG) del territorio niquelífero ha visto afectada su labor por el déficit de combustible, que impide transportar los alimentos para sus 74 mil habitantes.

Ante el reclamo de los directivos de la empresa, los proveedores y suministradores responden que el producto está en almacén, pero no pueden llevarlo al no disponer de gasolina y diésel.

“Es una situación bastante difícil. Como quiera hay que buscarle la comida al pueblo y nadie quiere entender. Y aunque usted haga la denuncia, la respuesta es que no hay combustible”, lamenta Isabel Dubois, directora de la EMCG.

Sumado a esto, continúan las pérdidas económicas en las empresas niquelíferas Comandante Pedro Soto Alba y la Ernesto ‘Che’ Guevara, principales sostenes mercantiles y financieros del lugar, de acuerdo a un informe publicado recientemente.

Según datos oficiales, el territorio de Moa se caracteriza por el éxodo poblacional hacia otros lugares del país.

Al respecto, Héctor Julio Hernández, director de la Oficina de Estadísticas e Información en el municipio, explicó que el promedio es de 205 habitantes menos cada año.

La prensa oficialista no publicó las causas, pero en el trabajo periodístico quedaron expuestas algunas opiniones que lo revelan.

“De todos es conocido que el principal y gran problema de la otrora ciudad del desarrollo es la CONTAMINACIÓN AMBIENTAL, y seguidamente podemos hacer todo un rosario de cosas. El estado se ha encargado paulatinamente de quitarle a esta región minera todos los privilegios que por las rudas condiciones de vida le dio al principio del triunfo de la revolución”, dijo Lázaro.

El mismo usuario también reseñó las calles rotas, los problemas de vivienda y las inundaciones que afectan al municipio, refiriéndose a los habitantes de la barriada construida en el espacio donde anteriormente se situaba la empresa del níquel ECRIN.

Aníbal Mora Vázquez, por su parte, recordó cómo “la calidad de vida de este municipio industrial ha descendido y hoy está en condiciones peores que cuando el llamado período especial. Este terruño genera, aun con la caída de los precios del níquel, ingresos sustanciales para la economía del país. ¿En que se utiliza el 1 % de aporte de las empresas niquelíferas?”.

Mora habló de lo que para él son algunas de las causas fundamentales del éxodo masivo, y entre ellas está el desabastecimiento de los mercados agropecuarios, así como la carencia de productos de primera necesidad en las tiendas recaudadoras de divisa.

En el caso de la ciudad de Holguín, el desabastecimiento de combustibles se nota más en la transportación de pasajeros. Esta anomalía se comenzó apreciar en los primeros meses del año.

“A partir de abril, y durante todo el segundo trimestre, no hemos recibido el combustible planificado; además, se nos ha ido entregando de forma fraccionada, por lo que ha existido inestabilidad en la programación de los viajes, incumpliéndose con el plan de pasajeros a transportar”, reconoció René Rodríguez Morales, director general de Transporte en Holguín.

Para intentar paliar la grave situación se ha apelado a los inspectores populares, quienes intentan que los carros estatales recojan personal en las paradas.

Aunque en su contenido de trabajo carecen de facultades para aplicar decretos u obligar que los medios estatales paren a su indicación, “ellos tienen la orientación de reportar las matrículas de los medios que no obedecen a su señal y después notificarlo a la dirección administrativa, la cual debe informar, en un término de 72 horas, el análisis realizado con el infractor y las medidas tomadas, ya que, en la Resolución 435 está establecida la obligatoriedad de que todo vehículo estatal con capacidad disponible agencie pasajes en la parada”, precisó Rodríguez Morales.

Ante el incremento de choferes que incumplen dicha Resolución, “en las paradas de mayor flujo de pasajeros han sido ubicados inspectores estatales de los diferentes grupos de inspección, quienes poseen facultades para aplicar decretos y retirar documentos, cuando se producen estas u otras violaciones”, explicó el funcionario.

Según fuentes oficiales, hasta el momento se han registrado 976 matrículas de medios de transporte estatales que han violado lo establecido de recoger en las paradas. Los organismos más recurrentes son la Agricultura y Salud Pública y se han adoptado medidas disciplinarias con los jefes y choferes involucrados.

El municipio de Holguín, con casi 400 mil habitantes, es el segundo más poblado del país, a lo que se le suma la cantidad de población flotante que a diario transita por sus calles. Esta característica demanda de un transporte público que no satisface las necesidades.

En una concurrida parada situada en la calle Aguilera, entre la calle Libertad y la calle Maceo, una señora comenta: “Antier estuve horas en esta parada esperando. Y ahora me voy a parar aquí con mi santa calmita porque, de lo contrario, tengo que caminar hasta mi casa, pero no puedo”.

La mujer criticó la actitud de los choferes de los carros estatales. “Son pocos los que paran a recoger pasajeros. Y eso sucede donde quiera. Y tú te pones a mirarlos, siguen y no recogen a nadie”.

Dentro de la multitud que llena la parada de la calle Aricochea, también entre Libertad y Maceo, otra señora es más categórica: “los choferes todavía no tienen conciencia de cómo está el transporte, y no paran. El transporte es grave, más ahora cuando los cocheros se aprovechan de que hay poco transporte público y están cobrando a cinco pesos de una parada a la otra. Cuando les reclamas ellos dicen que la comida de los animales se ha encarecido, y que si todo el mundo sube los precios por qué ellos no lo van a subir”.

Por lo pronto, ante la crisis del transporte urbano, la “ruta dos” (como le llaman a caminar) y las bicicletas han vuelto a llenar las calles de la ciudad de Holguín. Ya se ven imágenes insólitas y lamentables, como una foto en la que se ve a un padre que monta a su hijo en una caja de plástico en la parrilla de su bicicleta, y cuya única protección es un casco.

Otra opción para la transportación es el sector privado. Holguín cuenta con 4 mil 34 transportistas en esta esfera. A algunos de ellos se les ha aplicado medidas severas por violar los precios topados.

“Los grupos de inspección han detectado 34 ilegales y se han aplicado 139 multas. Así mismo se han retirado alrededor de 46 licencias operativas a raíz del aumento del precio por parte de los portadores privados”, dijo al periódico oficialista Ahora, Manuel Leyva González, secretario de la comisión provincial de seguridad vial.

Sin embargo, como parte de la solución a la crisis, los transportistas privados solicitan al Gobierno mayor libertad para su accionar.

“Pienso que (el Gobierno) debería liberarnos un poquito más y así podríamos complacer a la población porque (con una ruta fija) estamos demasiado limitados”, opinó un chofer de un mototaxi arrendado.

Otro empleado del mismo medio de transporte dijo que esperan “que el Gobierno abra las rutas para poder prestar un mayor servicio a la población, debido a que estamos cerrados, no podemos tirar pasaje a muchos lugares que los clientes necesitan”.

Acerca de la carestía del combustible se refirió un chofer de camión particular dedicado a la transportación de pasajeros.

“Estamos ‘luchando’ con el petróleo caro de 25 pesos el litro. Vamos a ‘tirar’ ahí hasta que podamos”, se lamenta.

La Empresa Eléctrica de Holguín también ha tomado cartas en el asunto para “paliar” la adversidad energética.

“Se ha orientado como medida extraordinaria, apagar todos los aires acondicionados que no tienen que ver con los procesos tecnológicos. También se orientó apagar todas las entidades, sobre todo las administrativas, en los dos horarios picos que son de 11 a una de la tarde y de seis a diez de la noche”, detalló Héctor Lugo Graña, director general de la mencionada entidad.

La decisión ha provocado gran malestar entre los trabajadores y los clientes de los lugares herméticamente cerrados y concebidos desde su construcción para el funcionamiento con aire acondicionado, sobre todo en estos días de intenso calor, con temperaturas que sobrepasan los 35 grados Celsius.

Tal es el caso de las tiendas recaudadoras de divisas, las oficinas de la Empresa de Telecomunicaciones de Cuba S.A. (ETECSA) y otras.

Así mismo, las unidades estatales han reducido su horario de trabajo. Y para darlo a conocer cuelgan en sus puertas carteles informativos que han dejado atónitos a sus clientes.

“Esta decisión nos afecta a los trabajadores que solo podemos venir a solicitar el servicio después de la jornada laboral”, comenta a CubaNet José Arévalo, un trabajador del sector estatal.

Recibe la información de Cubanet en tu teléfono a través de Telegram o WhatsApp. Envíanos un mensaje con la palabra “CUBA” al teléfono +1 (786) 498 0236 y suscríbete a nuestro Boletín dando click aquí.

[fbcomments]