Los sindicatos cubanos son cómplices de robo

En empresas mixtas de industria ligera, trabajadores obtienen sólo 9 dólares del salario que les asigna socio extranjero

LA HABANA, Cuba, febrero, 173.203.82.38 -La supeditación de las organizaciones sindicales a las orientaciones del partido comunista y el gobierno cubanos es tal, que ha conducido a su total desnaturalización. Aquí los sindicatos distan mucho de ser una verdadera contrapartida de las direcciones administrativas en la defensa de los trabajadores. Su accionar pone de manifiesto su naturaleza verticalista y orgánica.

Un ejemplo es su silencio ante el asunto de los pagos atrasados de los trabajadores, un problema que se manifiesta de manera alarmante en la mayoría de los sectores productivos, de servicios y particularmente en las empresas agrícolas.

En muchas empresas mixtas con capital extranjero de la industria ligera, los directivos cubanos son los responsables de que solo se le abone a los trabajadores 9 dólares de su salario básico. El resto que la parte extranjera le abona al gobierno parece que va otro destino, pero no al bolsillo de los que producen.

Las instancias superiores del sindicato de los trabajadores de la Industria Ligera son responsables de que esta abusiva política se aplique en contra de los obreros, porque no han sido capaces de exigir al Ministerio de Industrias, y a las uniones y empresas, que apliquen integralmente los sistemas de pago que están recogidos en los contratos firmados por la parte cubana y extranjera.

Una situación de incumplimiento del pago a los trabajadores, en este caso por mala administración, la tenemos en la Empresa Avícola de de Camagüey, una de las mayores de Cuba. El pasado año reportó un decrecimiento en la producción, cercano a los 26,6 millones de huevos. En esto incidió la pérdida de 20 mil gallinas ponedoras, lo cual se revirtió en pérdidas ascendentes a 260 000 dólares.

Este alarmante decrecimiento productivo no se produjo solamente por la falta de pienso para alimentar a las aves. Un conjunto de fallas administrativas se reflejaron negativamente en todo el proceso productivo. En la empresa productora de huevos, de los 16 sistemas de pago que tienen implantados, ocho son a destajo, al que están vinculados más de mil trabajadores, quienes, por la significativa caída de la producción que  registraron en el año, no pudieron cobrar sus salarios completos.

En la mayoría de las empresas cubanas hay atrasos e incumplimientos en el pago de los salarios y los estimulos. Este desorden perjudica de manera directa el bolsillo de los trabajadores. Las cuentas por cobrar y pagar, a finales de año, sumaban cientos de millones de dólares.

Como no tienen dinero, para resolver de manera temporal los atrasos en el pago a los trabajadores, las empresas recurren a los bancos en busca de créditos. Éstos autorizan dar el dinero a costa del presupuesto nacional. Así se resuelve un problema pero se crea otro peor: el incremento del déficit fiscal. Para equilibrarlo   -no puede sobrepasar el 3%-  y recuperar dinero, el Estado aplica una política de subida de precios de los productos de la canasta básica familiar. Las consecuencias negativas de todo lo anterior se reflejan en la cada día peor situación material y moral de la población cubana. Pero sobre eso los “sindicatos” ni hablan.

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Osmar Laffita Rojas

Osmar Laffita, Holguín, 1945. Marino mercante, profesión en la que se mantuvo durante 20 años. En 1991 pasa a trabajar en el turismo, hasta 1994. En 1993 ingresa a la Corriente Socialista Democráticas, y en 2007 se vincula al Partido Solidaridad Democrática. Desde ese año colabora con las páginas CubaNet y Primavera de Cuba

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