¿Eliminado  el cólera en Guantánamo?

¿Eliminado el cólera en Guantánamo?

Aunque Guantánamo estuvo durante seis meses bajo el asedio del cólera, la prensa guantanamera jamás mencionó ese nombre

GUANTÁNAMO, Cuba, febrero, 173.203.82.38 -El 26 de julio del 2012 Cubanet publicó una noticia redactada  por mí, donde daba cuenta de una matanza de cerdos ordenada por las autoridades sanitarias de la provincia de Guantánamo y ejecutada durante los días 22,23 y 24 de julio en el poblado de La Yaya, municipio Niceto Pérez García.

Por supuesto que la prensa de la provincia jamás informó al pueblo sobre lo ocurrido, ninguno de sus periodistas hizo un reportaje sobre el caso, ni le dio seguimiento, lo cual dio origen a los rumores, siendo el más divulgado uno que señalaba al cólera porcino como la causa de la matanza, algo que me ratificó un médico veterinario, pero que tampoco fue reconocido por la prensa.

Desconozco si ese brote -hasta dónde sé controlado a tiempo -tuvo alguna relación con la epidemia de cólera que azotó a Guantánamo posteriormente, pero  los síntomas de dicha enfermedad comenzaron a apreciarse con nitidez en toda la provincia desde el mes de septiembre del 2012 y durante octubre y noviembre alcanzaron su punto más álgido, como también informé los días 16 y 26 de noviembre del 2012 mediante Cubanet.

Seis meses después, gracias a Dios y al esfuerzo de las autoridades sanitarias y gubernamentales de la provincia, todo parece indicar que el cólera se aleja de Guantánamo…por ahora. Así se infiere de una noticia firmada por Odalis Cuadra Vázquez y publicada en la edición del semanario “Venceremos” correspondiente al viernes 15 de febrero. La noticia parece ser verdad -digo esto pues es conocida la diferencia que existe entre lo que publica nuestra prensa y la realidad-, porque en muchos establecimientos públicos han sido retirados los recipientes con agua e hipoclorito de sodio. Según dicha noticia se autorizó la venta de refrescos y líquidos “inocuos” (sic) bajo la condición de que el agua que se use en la preparación de los refrescos, jugos y batidos sea hervida al menos durante tres minutos y tratada con hipoclorito de sodio algo que desconocemos cómo podrá controlarse.

Muy significativo resulta que aunque la provincia de Guantánamo estuvo durante seis meses bajo el asedio mortal del cólera la prensa guantanamera jamás mencionó la enfermedad por su nombre, sino que la identificó con el eufemismo de “enfermedad de transmisión digestiva”, a pesar incluso de que en una reciente Mesa Redonda trasmitida por la televisión se reconoció la presencia del cólera en la capital del país y en varias zonas de la región oriental. Nunca conoceremos por esta prensa, auto titulada objetiva y revolucionaria, cuál fue el origen de la enfermedad, cuántos casos de cólera hubo, ni cuántas muertes, datos que quedarán sujetos al permanente ejercicio fabular de los cubanos, en este caso guantanameros, acostumbrados a suplir mediante conjeturas las noticias que deberían recibir objetivamente por la prensa. Al parecer los dirigentes del aparato ideológico del partido único y discriminatorio desconocen, o les resulta muy incómoda, la frase del dirigente comunista italiano Antonio Gramsci que asegura que la verdad nunca puede ser contrarrevolucionaria.

Y si afirmé precedentemente que el cólera se ha ido de Guantánamo… por ahora, es porque las causas que propiciaron y propician su presencia aquí continúan a la vista de todos: desagües de aguas albañales vertiendo sus residuos en plena calle,  personas inescrupulosas que bañan caballos y otros animales o limpian sus autos en los ríos, campesinos que vierten las heces de los cerdos en arroyos, ríos y lagunas, tuberías de agua potable rotas y muchas veces debajo de charcos de aguas sucias o putrefactas, un deficiente sistema de acueducto y alcantarillado que data de la época del gobierno de Leonardo Wood y que no brinda servicios ni a un tercio de la población de Guantánamo, la quinta ciudad más poblada de Cuba , aguas nocivas enviadas hacia los ríos y una insuficiente conducta higiénico sanitaria, sobre todo en las comunidades más pobres, son las principales causas de que el cólera, que había sido erradicado de Cuba  hace más de cien años, haya regresado.

Acerca del Autor

Roberto Jesús Quiñones Haces

Roberto Jesús Quiñones Haces

Nació en la ciudad de Cienfuegos el 20 de septiembre de 1957. Es Licenciado en Derecho. En 1999 fue sancionado de forma injusta e ilegal a ocho años de privación de libertad y desde entonces se le prohíbe ejercer como abogado. Ha publicado los poemarios “La fuga del ciervo” (1995, Editorial Oriente), “Escrito desde la cárcel” (2001, Ediciones Vitral), “Los apriscos del alba” (2008, Editorial Oriente) y “El agua de la vida” (2008, Editorial El mar y la montaña). Obtuvo el Gran Premio Vitral de Poesía en el 2001 con su libro “Escrito desde la cárcel” así como Mención y Reconocimiento Especial del Jurado del Concurso Internacional Nósside de Poesía en 2006 y 2008 respectivamente. Poemas suyos aparecen en la Antología de la UNEAC de 1994, en la Antología del Concurso Nósside del 2006 y en la selección de décimas “Esta cárcel de aire puro”, realizada por Waldo González en el 2009.

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