MADRID, España.- El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE) confirmó que Fernando Armando Valdés Pérez, ciudadano cubano y guatemalteco deportado en agosto pasado, era un activo de la inteligencia cubana encargado de infiltrarse y reportar sobre comunidades de exiliados y disidentes en América Latina y Estados Unidos.
En un comunicado oficial, ICE aseguró que Valdés Pérez desarrolló esas actividades desde, al menos, mediados de la década de 1990 y que consiguió ganarse la confianza de Luis Posada Carriles, además de mantener relaciones cercanas con otras figuras conocidas de la comunidad cubana y cubanoamericana del sur de Florida.
ICE REMOVES CUBAN INTEL AGENT WHO FRAUDULENTLY OBTAINED LAWFUL STATUS
— U.S. Immigration and Customs Enforcement (@ICEgov) September 13, 2026
Cuban national and Guatemalan citizen Fernando Armando Valdes Perez infiltrated and reported on Cuban exile and dissident communities in Latin America and the United States as early as the mid-1990s.
Valdes… pic.twitter.com/YQ4HyvhWdo
La agencia lo identifica directamente como un “Cuban intelligence asset”, una caracterización que convierte en oficial la acusación de que no se trataba únicamente de una persona vinculada al Gobierno cubano, sino de alguien que habría trabajado para sus servicios de inteligencia.
Según ICE, Valdés Pérez se infiltró durante años en círculos del exilio y reportó información sobre sus integrantes y actividades.
El comunicado también vincula sus actividades con la manera en que Valdés Pérez obtuvo su estatus migratorio en Estados Unidos. De acuerdo con ICE, ocultó deliberadamente su posición y afiliación con el régimen cubano cuando solicitó y obtuvo la residencia permanente legal.
“Las personas que ocultan vínculos con servicios de inteligencia extranjeros y explotan nuestro sistema migratorio representan una seria amenaza para la integridad de ese sistema y para nuestra seguridad nacional”, declaró Matthew Elliston, director de Operaciones de Detención y Deportación de ICE en Miami.
ICE sostiene que el cubano-guatemalteco obtuvo de forma fraudulenta su residencia permanente al ocultar información relevante sobre sus vínculos con La Habana.
Uno de los elementos más relevantes del caso es el largo período durante el cual, según ICE, Valdés Pérez habría desarrollado sus actividades: cerca de tres décadas.
Durante ese tiempo habría logrado insertarse en círculos sensibles del exilio cubano y mantener cercanía con Posada Carriles y otras figuras del sur de Florida sin que su relación con la inteligencia cubana fuera conocida públicamente.
Valdés Pérez, de 61 años y residente de Kendall, fue detenido el 10 de julio en el Aeropuerto Internacional de Miami durante una operación en la que participaron ICE, el Buró Federal de Investigaciones (FBI) y la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos (CBP). Posteriormente fue sometido a un procedimiento migratorio y deportado el 7 de agosto.









