La deuda externa que los cubanos no conocen

La deuda externa que los cubanos no conocen

Al gobierno de la Isla le han regalado votos de confianza con las concesiones de sus acreedores

Bruno Bezard, presidente del Club de París (foto tomada de internet)
Bruno Bezard, presidente del Club de París (foto tomada de internet)

LA HABANA, Cuba – La deuda  del gobierno cubano con el Club de París se remonta a 1985, cuando el entonces gobernante Fidel Castro tomó la irresponsable decisión de anunciar que no pagaría el dinero que le adeudaba a ese grupo de países acreedores. En aquel entonces, según explicó el mandatario cubano, la deuda ascendía a 6 mil millones de dólares.

El Club de Paris, fundado en 1956, es un foro informal de acreedores de los 16 países más ricos del mundo y países deudores. Su función es coordinar formas de pago y renegociación de deudas contraídas con dicho Club.

Han transcurrido 30 años de aquel dislate de Castro, quien tiró a la basura los compromisos internacionales contraídos por su gobierno. Según AFP, al finalizar el pasado año, por el pago de los servicio de la deuda y los intereses acumulados en estos años de impago, Cuba le adeudaba al Club de París 15 000 millones de dólares.

El actual gobierno cubano, pese a su aparente apego a las locuras del Comandante en Jefe, parece que ya no está dispuesto a seguirlas al pie de la letra.

El pasado mes de marzo, de manera subrepticia, estuvo en La Habana el jefe del Club de París, Bruno Bezard. Su visita estuvo dirigida a renegociar con La Habana el asunto  de la deuda pendiente con la institución que él representa.

Todo indica que La Habana quiere quitarse el pesado fardo de los compromisos contraídos con organismos como el Club de París y empresas extranjeras de las cuales recibió dinero fresco y tecnología.

Cuando Fidel Castro dejó de honrar sus obligaciones de pago, se le cerraron a Cuba todas las puertas de los bancos que le concedían crédito en condiciones ventajosas y los empresarios extranjeros radicados en Cuba, al ver la arbitraria retención del pago de sus ganancias, suspendieron sus actividades, cerraron sus empresas y se retiraron.

Hoy, el gobierno cubano renegocia su deuda con varios de los países acreedores, luego que el jefe del  Club de París estuviera en La Habana y se reuniera con representantes del régimen.

Como resultado de esas renegociaciones, La Habana ha conseguido que varios países le hagan condonaciones de la deuda.

El gobierno cubano apenas ha informado sobre esto, pero por agencias de prensa internacionales se sabe que Japón le condonó un 80% del total de lo que Cuba adeudaba, y el gobierno de México el 70% de una deuda  que ascendía a 487 millones de dólares y que estaba pendiente de pago desde hacía 15 años con el Banco Mexicano de Comercio Exterior (Bancomext).

El 15 de noviembre de 2014, un despacho de AFP anunció que Rusia condonó el 90% de los 35 000 millones que las autoridades cubanas le adeudaba a la desaparecida Unión Soviética.

Recientemente, el Senado de la República Oriental del Uruguay aprobó una ley que condona la deuda que el Banco Nacional de Cuba tenía con el Banco Central de Uruguay desde 1986, la cual ascendía a 31.5 millones de dólares más unos 18.5 millones en intereses, lo cual sumaba 50 millones de dólares.

El presidente uruguayo Tabaré Vázquez explicó que su gobierno tomó la decisión de eliminar la deuda pendiente que tenía el gobierno cubano en pago o compensación por las operaciones oculares que realizaron en los últimos diez años los médicos cubanos  de forma gratuita a pacientes uruguayos en la  denominada “Operación Milagro”, que ascienden a unos 17 millones de dólares, además de los más de 400 médicos de ese país sudamericano que se han formado en Cuba.

La ley, que entrará en vigor en los próximos días, fue impulsada por el Ejecutivo uruguayo, que actuó de forma unilateral y sin que el Gobierno cubano renegociara con ellos la condonación de dicha deuda, como lo ha hecho con otros países acreedores.

Tan sustanciales recortes de la deuda, que representan miles de millones de dólares que el gobierno cubano no tendrá que abonar, son un importante alivio a las arcas del Estado y le proporciona campo para maniobrar, en un clima de confianza que antes no tenía.

Hasta ahora, el gobierno cubano no ha informado al pueblo sobre el asunto de la deuda externa. El tema, sobre el que prima un total secretismo, nunca sido objeto de debate público por parte del gobierno ni la Asamblea Nacional.

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Acerca del Autor

Osmar Laffita Rojas

Osmar Laffita Rojas

Osmar Laffita, Holguín, 1945. Marino mercante, profesión en la que se mantuvo durante 20 años. En 1991 pasa a trabajar en el turismo, hasta 1994. En 1993 ingresa a la Corriente Socialista Democráticas, y en 2007 se vincula al Partido Solidaridad Democrática. Desde ese año colabora con las páginas CubaNet y Primavera de Cuba e-mail: [email protected]

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