A punto de ser desalojadas familias de un edificio en el Vedado

LA HABANA, Cuba, 7 de septiembre (León Padrón Azcuy, 173.203.82.38) – Las cinco familias que viven en el edificio número 1051, en la intersección de las calles 23 y 6, del municipio habanero Plaza, fueron conminadas el jueves a abandonar el lugar en 24 horas.

La orden de desalojo fue anunciada por un equipo del gobierno local  formado por la jefa del departamento de Enfrentamiento, una comisión de albergues de tránsito, el delegado del barrio, la Unidad Municipal de Inversiones de la Vivienda (UMIV) y la Policía Nacional Revolucionaria (PNR). Los funcionarios traían una carta firmada por Virginia Caunedo García, presidenta de la asamblea municipal del Poder Popular del territorio, en la que se les asigna a las familias como su nuevo hogar un albergue en el distante municipio Guanabacoa.

Este reportero tuvo acceso al documento, gracias a Cecilio Betancourt, vecino del edificio y fuente directa de esta información, quien pidió que Cubanet hiciera público el suceso, que los inquilinos del edificio consideran un atropello.

Ante la negativa de las familias de abandonar sus viviendas, los funcionaros respondieron que la disposición era irrevocable. Informaron además, que fue analizada la petición que los residentes hicieron días antes sobre un nuevo dictamen técnico del edificio y se determinó que se “estudiará con los organismos pertinentes” para ver si la edificación puede recuperarse.

Pero de momento las autoridades ordenaron desalojar el lugar por las buenas o, de lo contrario, se verían obligados a aplicar la ley para la “reubicación” obligatoria, el eufemismo que usan las autoridades para nombrar el desalojo.

La edificación, construida en 1911, se encuentra en mal estado, y sus habitantes llevan treinta años pidiendo en las asambleas de rendición de cuentas del Poder Popular (gobierno local) que se les reparen sus moradas. La petición llegó incluso  al Departamento de Atención a la Ciudadanía del Consejo de Estado y de Ministros, sin que hayan recibido nunca una respuesta.

En busca de un último recurso los inquilinos del edificio de 23 y 6  intentaron negociar su salida del lugar pidiendo un documento legalizado donde las autoridades se comprometieran a que, una vez que se repare el inmueble, les permitan retornar al lugar. Pero la respuesta fue negativa y el ultimátum para el desalojo se cumple a las  siete de la mañana del viernes 8 de septiembre.

leonpadron10@gmail.com

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