MIAMI, Estados Unidos ― Mientras Cáritas distribuye ayuda humanitaria enviada por el Gobierno de EE.UU. entre familias vulnerables de Quemado de Güines y Rancho Veloz, en Villa Clara, el jefe de la misión diplomática estadounidense en La Habana, Mike Hammer, visitó la parroquia donde se almacenan los suministros y conversó con vecinos de Santa Clara.
El cargamento llegó al Aeropuerto Internacional “Abel Santamaría” el jueves 10 de septiembre con 700 módulos de alimentos y otros 700 de productos de higiene. Lo recibieron el obispo de Santa Clara, monseñor Arturo González Amador, y la directora de Cáritas en esa diócesis, Vanesa Hernández Toledo.
Los insumos fueron trasladados al templo La Purísima Concepción, en Quemado de Güines, desde donde comenzó la distribución el viernes 11 de septiembre. En las entregas participan voluntarios de Cáritas, religiosas y el párroco Andy Acosta.
“Hablando con los chicos del barrio La Chirusa en Santa Clara me dijeron que prefieren el fútbol a la pelota. Es así en Cuba hoy que el fútbol es más popular? Seguro que con los que estaban viendo un partido en Quintín Banderas dirían la pelota. 😉” – Mike 🔨#ConCubanosDeAPie… pic.twitter.com/BTtNfXaBg6
— Embajada de los Estados Unidos en Cuba (@USEmbCuba) September 14, 2026
Una de las voluntarias, Marlene Betancourt, describió una jornada en la que se entregaron 42 módulos como “un recordatorio doloroso de la pobreza” que “rodea” a los cubanos.
“Vi la felicidad en los ojos de la abuela por una simple lamparita y me recordó el valor de las pequeñas cosas”, escribió Betancourt. También relató el encuentro con un padre de cuatro hijos que afronta la incertidumbre diaria de cómo sostener a su familia, y destacó la alegría de vecinos que, pese a sus propias dificultades, celebraban que otras personas recibieran ayuda.
La organización reconoció que lo recibido “no será suficiente para cubrir por largo tiempo sus necesidades”, aunque señaló el agradecimiento de las familias por los alimentos y productos de aseo.
Hammer visitó la parroquia de Quemado de Güines acompañado por su esposa, Margret, y personal de la embajada. La misión diplomática informó que allí permanecía almacenada parte de la ayuda hasta completar su distribución y agradeció el trabajo del sacerdote y los voluntarios.
La embajada también publicó este lunes 14 de septiembre imágenes de un encuentro del diplomático con jóvenes. “Hablando con los chicos del barrio La Chirusa en Santa Clara me dijeron que prefieren el fútbol a la pelota”, expresó Hammer en el mensaje. A continuación, preguntó por la popularidad de ambos deportes y aludió a otras personas que estaban viendo un partido en Quintín Banderas.
En una carta fechada el 9 de septiembre, González Amador explicó que la asistencia se concentra en los casos más urgentes y no exige pertenecer a la Iglesia: “Esta ayuda es para cualquier familia con extrema pobreza y grandes urgencias, sea católica, creyente de otra religión o atea”.
El obispo precisó que Cáritas coordinará la entrega de ayuda valorada en 60 millones de dólares, incluidos los módulos y la logística, dentro del programa de 100 millones ofrecido por Washington. El proyecto cuenta con el respaldo de Catholic Relief Services, que prepara los suministros.
La ejecución del programa ha sido cuestionada por el canciller del régimen cubano, Bruno Rodríguez Parrilla. Durante la presentación la semana pasada del informe oficial sobre los efectos del embargo, el funcionario reclamó información sobre los plazos de entrega y preguntó si la asistencia incluiría alimentos y medicinas.









