Centro Histórico de Bayamo, fuera del radar de las instituciones

Centro Histórico de Bayamo, fuera del radar de las instituciones

Cuestionado el trabajo de restauración y conservación de las viviendas en el casco histórico

Casa antigua a la entrada de Bayamo (foto del autor)
Casa antigua a la entrada de Bayamo (foto del autor)

BAYAMO, Cuba.- A causa de las lluvias, familias del casco histórico de la ciudad temen por el mal estado de sus viviendas. Las difíciles condiciones arquitectónicas de sus hogares ponen en peligro la vida de sus moradores.

Las viviendas se encuentran en la popular Barranca de La Mendoza, lugar por donde entró a Bayamo el Padre de la Patria, Carlos Manuel de Céspedes y del Castillo, al frente de las columnas mambisas, en la toma de posesión el 18 de Octubre de1868.

Roberto Torres, presidente de la junta de vecinos del lugar, declaró: “Yo no sé qué va pasar aquí, pues de esto tienen conocimiento todos los del gobierno, pero solo vienen, tiran fotos y se retiran sin decir nada. A ellos no les interesa. El año pasado nos dijo Renán, el delegado, que no había presupuesto para reparar este lugar y que teníamos que esperar. Yo le dije que las casas nos iban a caer encima. Sólo me miró y se sonrió.”

La señora Cruz Palma, vecina del lugar, nos dice: “Tengo más de 60 años de vivir aquí y estas casas en los años 50, cuando el propietario era Pedro Iglesia, estaban bien conservadas. Estas viviendas, debido a su valor histórico, deberían tener otro tratamiento por parte de las autoridades. El señor Iglesia era el dueño del Teatro Bayamo, del hotel Nueva York frente al parque Central y del cine Iglesia, cerca de la escuela de Comercio y con su interés y amor todo era maravilloso. Si su esposa Isabel Iglesia o alguna de sus nietas vuelven a Cuba y ven el estado en que se encuentran sus propiedades se morirían del insulto. Hoy todos los recursos pertenecen al estado y lo único que han permitido es que se venga abajo la historia de la localidad.”

Adelaxis Avilés Palma, sobrino de Cruz, nos comenta: “Tengo miedo de que a mis dos hijas les pase algo, pues todas las tardes juegan en los pasillos del edificio con otros niños que viven aquí. Mire cómo están los techos, todo el acero está afuera y las paredes rajadas. Uno de estos días de intensas lluvias no sé qué pasará. Aquí llueve más adentro que afuera, por las filtraciones y no sabemos qué hacer, ya que no podemos ni reparar.”

(foto del autor)
(foto del autor)

María Luisa Gómez, de 80 años de edad y vecina del lugar, nos dice que trabajaba en casa del señor Iglesia, cuando vivía en Cuba antes del 1959. Según la testimoniante éste le vendió la casita donde vive actualmente. “Era muy conservador del patrimonio, al igual que su esposa, pero ahora a nadie le importa que esta ciudad se venga abajo. Estamos viviendo cómo se están deteriorando todas las casas, y hablamos de una ciudad fundacional en Cuba, con tanta historia. Vergonzoso.”

Al indagar con autoridades competentes en el Gobierno Municipal y solicitar despacho con el funcionario que atiende el tema, el Vicepresidente Octavio, la secretaria de la recepción preguntó qué se deseaba tratar con él. Al explicar los objetivos espetó que cada persona interesada debía resolver su tema personalmente y podría interpretarse el tema como ‘contrarrevolucionario’. Culminó aseverando que el funcionario no se encontraba en la ciudad.

En busca de opiniones de instituciones encargadas de la preservación del centro histórico de la ciudad, llegamos hasta Ludín Fonseca García, historiador de la ciudad, quien afirma que la Mendoza, como Barranca, desapareció. “Esos solares fueron urbanizados, por ahí no hay paso, ni de entrada ni de salida, a la ciudad. El valor que tugar es que está señalizado con una tarja señalizando el lugar por el que entraron las tropas de Carlos Manuel de Céspedes. Pero más nada, afirmó.”

Al preguntarle sobre la posibilidad de un proyecto institucional provincial que tenga en cuenta la restauración de esta importante zona histórica, el funcionario refirió: “No sabría decirle si en este sitio se ha hecho algún proyecto por parte de Patrimonio Cultural. Como Oficina del Historiador hemos planteado un proyecto más bien socio cultural. No llevaría intervenciones constructivas. Eso lo tenemos previsto para el próximo año.”

Se presume que esta casa perteneció a los Maceo (foto del autor)
Se presume que esta casa perteneció a los Maceo (foto del autor)

Concluye el Historiador de la ciudad: “Bayamo tiene un fondo patrimonial bastante deteriorado. Incluso hemos terminado de hacer un inventario sobre las viviendas de valor patrimonial, pero nosotros como institución no estamos en condiciones de asumir, porque no tenemos financiamiento, no tenemos nada con qué acometer ese tipo de trabajo. Espero que dentro de poco tiempo ya la oficina quede institucionalizada y pueda contar con el apoyo económico que nos permita asumir la restauración de esas viviendas.”

El historiador hizo referencia además a la histórica contradicción de la existencia verdadera de viviendas que sobrevivieron a la quema de la ciudad: “Muchas veces las personas tienen la percepción de que el fondo patrimonial de la ciudad de Bayamo es poco. Por ejemplo de lo que existe de lo anterior de la quema, lo que se construyó anterior de 1902. Podemos afirmar que es un patrimonio de inmueble bastante amplio. Cuando comparamos a Bayamo, una ciudad que se quemó, con Camagüey y Trinidad, ésta queda en desventaja con su valor arquitectónico colonial. Pero como sea es un patrimonio nuestro, que hay que proteger, que hay que cuidar, porque es lo que nos quedó. Si no lo restauramos y protegemos, nos quedamos sin nada. Pero la oficina no tiene actualmente presupuesto para enfrentar ese proceso. Para nosotros cualquier trabajo, o cualquier proyección estratégica de restauración en la ciudad pasa, inexorablemente por colocar en un lugar primordial, las viviendas de valor patrimonial. Y restaurar conlleva mucho dinero. El que no tenemos en este momento.”

Sobre el tema acudimos a la Dirección de Planificación Física, al encuentro del director de la entidad, Bárbaro Rodríguez. El mismo refirió: “Nuestra institución no cuenta con el presupuesto para reparar esas viviendas. En la nueva filosofía, nuestra misión se concentra en definiciones operacionales, dictámenes y órdenes constructivas, no en la reconstrucción o conservación de inmuebles. Para ello el gobierno ha creado otras entidades”.

Al valorar las informaciones que han caracterizado el trabajo de restauración y conservación de las viviendas en el casco histórico de la ciudad de Bayamo, percibimos el mal manejo de los órganos de poder en la urbe, la falta de decisiones oportunas, el desinterés institucional y gubernamental por las labores de reparación.

Ricardo Sánchez Tamayo

Periodista independiente

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