MADRID, España.- Más de 2,6 millones de cubanos enfrentan dificultades para recibir agua por las redes de acueducto, en una crisis que las autoridades atribuyen principalmente a los apagones, las averías en los equipos de bombeo y el deterioro de la infraestructura hidráulica.
El presidente del Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos (INRH), Antonio Rodríguez, informó que al amanecer del 3 de noviembre había 2.681.770 personas afectadas por problemas de abastecimiento. La cifra fue divulgada durante el programa radial Criterio Compartido, transmitido el miércoles con la participación del mandatario cubano Miguel Díaz-Canel.
Según Rodríguez, el 66% de las afectaciones está relacionado con problemas eléctricos y otro 25% con averías en los equipos de bombeo. La Habana registra la mayor cantidad de afectados, con aproximadamente 536.000 habitantes, seguida por provincias como Santiago de Cuba, Holguín, Matanzas, Artemisa y Pinar del Río.
Durante el programa, Díaz-Canel reconoció que la situación del abastecimiento de agua es «grave» y «compleja». El gobernante atribuyó las dificultades a la crisis energética, la antigüedad de las redes, la insuficiencia de inversiones y las sanciones estadounidenses.
También admitió problemas de gestión institucional, entre ellos negligencias, falta de coordinación y demoras en la atención de las reclamaciones ciudadanas.
Las autoridades no ofrecieron una fecha para la normalización del servicio en todo el país.
Inversiones que no estarán terminadas hasta 2027
Entre las medidas anunciadas figura la construcción de diez parques solares, con una capacidad conjunta de 200 megavatios y sistemas de almacenamiento, destinados a respaldar tres fuentes principales de abastecimiento de agua de La Habana.
Según Rodríguez, las instalaciones deberían estar terminadas en agosto de 2027, aunque el Gobierno considera posible adelantar los trabajos.
El funcionario indicó además que ya funcionan 853 equipos de bombeo incorporados al programa de transformación energética del sector hidráulico. Otros 446 comenzarían a llegar al país durante noviembre, con la previsión de completar su entrada antes de finalizar diciembre.
Sin embargo, la instalación de nuevos equipos no garantiza una solución inmediata a las interrupciones, que también dependen del estado de las tuberías, las conductoras y las estaciones de bombeo.
Deterioro de las redes y protestas ciudadanas
La crisis del agua se desarrolla sobre una infraestructura deteriorada por años de mantenimiento insuficiente. En un reportaje reciente de CubaNet, un trabajador de Aguas de La Habana describió las dificultades para reparar averías debido a la escasez de materiales, piezas de repuesto y combustible.
Las interrupciones prolongadas también han provocado protestas. En septiembre, mujeres residentes en Lawton bloquearon una calle para reclamar el restablecimiento del servicio, después de enfrentar problemas persistentes de abastecimiento.
Aunque el Gobierno anuncia inversiones para reducir la dependencia del bombeo respecto al sistema eléctrico, las cifras oficiales muestran que millones de habitantes continúan afectados y que algunas de las soluciones previstas no estarán listas hasta 2027. No obstante, el plazo anunciado podría extenderse aún más, teniendo en cuenta el historial de retrasos e incumplimientos del Gobierno cubano en la ejecución de obras e inversiones públicas.









