septiembre 10, 2026

Freedom House nombra a la cubana Carolina Barrero “embajadora por la libertad”

La historiadora del arte afirmó que representará a las Américas y pondrá por delante a quienes continúan defendiendo sus derechos dentro de Cuba.
Carolina Barrero en la Universidad Internacional de Florida (Foto tomada de su perfil de Facebook)

MIAMI, Estados Unidos ― Freedom House nombró este jueves a la activista cubana Carolina Barrero como una de las cinco integrantes inaugurales de su nuevo programa global Ambassadors for Freedom (Embajadores por la Libertad).

“Gracias a Freedom House por este nombramiento que recibo con gratitud y plena conciencia de la historia y la responsabilidad que representa”, escribió Barrero en Facebook. “Es un honor para mí representar a las Américas en este grupo”, agregó.

La iniciativa reunirá a defensores de la democracia para promover respuestas al retroceso global de la libertad durante las últimas dos décadas. Sus integrantes colaborarán con Freedom House para visibilizar amenazas, dialogar con responsables de políticas públicas y con la ciudadanía, e inspirar a una nueva generación a proteger la democracia.

Freedom House describió a Barrero como líder política, defensora de derechos humanos, escritora y analista centrada en el cambio democrático, las libertades fundamentales y el futuro político de Cuba.

La cubana afirmó que el nombramiento adquiere un significado especial por la trayectoria de la organización en relación con la Isla.

“Como cubana, este nombramiento es particularmente significativo para mí por la coherencia histórica de Freedom House respecto a Cuba”, sostuvo.

Barrero destacó que la organización ha documentado durante décadas la ausencia de pluralismo político, la persecución de la sociedad civil independiente, la censura, la represión contra la disidencia y los encarcelamientos por motivos políticos en Cuba.

También resaltó que Freedom House ha defendido la liberación de los presos políticos y el ejercicio pleno de los derechos fundamentales de los cubanos, asuntos que, según escribió, la organización ha considerado “no negociables”.

“Asumo esta responsabilidad poniendo por delante a quienes permanecen dentro de la isla defendiendo su derecho a pensar, expresarse, asociarse y participar libremente en la vida pública”, afirmó.

La activista dedicó además el nombramiento a quienes han sufrido prisión, persecución, destierro o exilio, y “a todos los cubanos que siguen creyendo y luchando por una Cuba Libre”.

Barrero extendió su mensaje a otros países del continente. “Llevo también conmigo a una región donde la libertad sigue siendo atacada, especialmente en Venezuela y Nicaragua”, escribió antes de mencionar a los presos políticos, los exiliados y las organizaciones civiles que continúan defendiendo la democracia en ambos países.

Una organización surgida frente al fascismo

Barrero dedicó una parte de su mensaje a los orígenes de Freedom House, fundada durante la Segunda Guerra Mundial, cuando el nazismo y el fascismo representaban una amenaza para las democracias.

La historia oficial de la organización confirma que fue establecida formalmente en Nueva York en 1941 para combatir el aislacionismo estadounidense, promover la participación del país en la guerra y enfrentar al fascismo.

Entre sus primeros dirigentes estuvieron Eleanor Roosevelt y Wendell Willkie, candidato republicano que había competido un año antes contra el presidente demócrata Franklin D. Roosevelt en las elecciones de 1940. La ex primera dama y Willkie ocuparon conjuntamente las presidencias honorarias de la organización.

Barrero destacó la capacidad de ambos para dejar a un lado sus diferencias políticas ante la defensa de la democracia y sostuvo que la oposición al totalitarismo “no podía ser una causa partidista”.

La activista también señaló que, desde su fundación, Freedom House ha documentado el avance de los regímenes autoritarios, respaldado a miembros de la sociedad civil y defendido a activistas y presos políticos perseguidos.

La organización, que se define como estadounidense, no partidista y sin fines de lucro, afirma que desde 2007 ha ayudado a decenas de miles de activistas, víctimas de violaciones de derechos humanos y familiares en 150 países. Su asistencia ha incluido reubicación, representación legal, seguimiento de procesos judiciales, equipos técnicos y gastos médicos y de subsistencia.

“La libertad es un derecho universal y su defensa no puede depender de la ideología del régimen que la viola”, escribió Barrero.

Del 27N al exilio forzado

Barrero es historiadora del arte y fue una de las figuras destacadas de los movimientos prodemocráticos 27N y San Isidro. Su activismo estuvo acompañado por detenciones arbitrarias reiteradas, vigilancia y periodos de arresto domiciliario, según Freedom House.

La joven tuvo que exiliarse forzosamente en 2022. En un testimonio recogido por el proyecto Memoria de la Nación, Barrerorelató que un agente de la Seguridad del Estado le dio 48 horas para abandonar Cuba y amenazó con procesar por desorden público a las madres de presos políticos que habían protestado junto a ella.

Barrero aseguró que fue conducida bajo vigilancia hasta el aeropuerto y que, antes de abordar el avión, dijo al agente que regresaría a Cuba.

Actualmente es presidenta y directora ejecutiva de Ciudadanía y Libertad, también denominada Centro para la Promoción de los Derechos Humanos Guy Pérez Cisneros. La organización explica que fue fundada en Madrid en la primavera de 2023 debido a la persecución y criminalización de los grupos defensores de derechos humanos en Cuba y a la ausencia de un marco jurídico que los proteja.

La entidad promueve los derechos de asociación, reunión pacífica y participación política, y trabaja con estudiantes, campesinos, mujeres, familiares de presos políticos, ambientalistas y otras comunidades a las que se impide ejercerlos.

Ciudadanía y Libertad surgió de la campaña “Cuba dice NO a la dictadura”, creada para fomentar la abstención como una forma de rechazo al sistema electoral cubano. Entre sus objetivos declara el fortalecimiento de organizaciones no gubernamentales, la protección de activistas, la reducción de la polarización y la promoción de una cultura democrática.

Su página institucional indica que el equipo trabaja desde el exilio y que sus colaboradores dentro de Cuba no son identificados públicamente por razones de seguridad.

Barrero también es becaria de doctorado en la Universidad de Miami. En 2024 recibió una beca Sájarov del Parlamento Europeo, reconocimiento que busca fortalecer la labor de defensores de derechos humanos.

Cinco trayectorias frente a regímenes autoritarios

El grupo inaugural de Embajadores por la Libertad se completa con Nazanin Boniadi, Anaïse Kanimba, Vladimir Kara-Murza y Anna Kwok.

Boniadi es una actriz, productora y defensora de derechos humanos de origen iraní que ha denunciado la persecución de jóvenes, mujeres y presos de conciencia en Irán.

Kanimba sobrevivió al genocidio de Ruanda de 1994 y participó en la campaña internacional que consiguió la liberación de su padre, Paul Rusesabagina, trasladado por la fuerza y encarcelado en ese país. Actualmente trabaja en asuntos relacionados con el uso de la tecnología para proteger las libertades.

Kara-Murza es un político ruso, escritor y exprisionero político que fue envenenado en dos ocasiones. En 2022 fue condenado a 25 años de cárcel por denunciar la invasión rusa de Ucrania y quedó en libertad como parte de un intercambio de prisioneros en 2024.

Kwok es una activista prodemocrática hongkonesa radicada en Washington. Las autoridades de Hong Kong ofrecieron en 2023 una recompensa por información que permitiera capturarla y encarcelaron a su padre en 2026 por cargos que Freedom House calificó de fabricados.

“Su valentía es un ejemplo para todos”, declaró Jamie Fly, director ejecutivo de Freedom House. Fly sostuvo que los cinco seleccionados hablan desde la experiencia de haber sido objeto de represalias por parte de regímenes autoritarios.

Cuba, con nueve puntos sobre 100

El programa fue presentado después de que el informe Freedom in the World 2026 concluyera que la libertad mundial retrocedió por vigésimo año consecutivo en 2025.

Durante ese periodo, 54 países registraron un deterioro de sus derechos políticos y libertades civiles, mientras 35 experimentaron mejoras. Freedom House identificó los conflictos armados, los golpes de Estado, el debilitamiento de las instituciones democráticas y el aumento de la represión autoritaria como los principales factores del retroceso registrado durante las últimas dos décadas.

En la edición correspondiente a 2026, Freedom House clasificó a Cuba como país “no libre” y le asignó nueve puntos sobre 100, frente a los 10 obtenidos el año anterior.

La Isla recibió cero de 40 puntos posibles en derechos políticos y nueve de 60 en libertades civiles. Obtuvo además cero puntos en los indicadores relacionados con elecciones libres, pluralismo político, medios independientes, libertad de expresión sobre asuntos sensibles, libertad de reunión y actuación de organizaciones no gubernamentales.

Freedom House atribuyó esa evaluación al sistema de partido único, la prohibición del pluralismo político y de los medios independientes, la represión de la disidencia y las severas restricciones impuestas a las libertades civiles.

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