El lápiz coadyuvante del castrismo y el “cuadre de caja” del Referendo

El lápiz coadyuvante del castrismo y el “cuadre de caja” del Referendo

Impusieron otra Constitución espuria. Ahora veremos qué pasará con todas las leyes complementarias

El régimen cubano realizó una fuerte campaña por el "Sí" a la nueva Constitución
El régimen cubano realizó una fuerte campaña por el “Sí” a la nueva Constitución (Foto AFP)

GUANTÁNAMO, Cuba.- Se sabía que los resultados reales del referendo sólo serían del conocimiento de unos pocos dirigentes de la cúpula del castrismo.

También que iba a haber irregularidades, las mismas que se reiteran en cada una de las votaciones para elegir a los delegados del Poder Popular y diputados a la Asamblea Nacional del Poder Popular.

CubaNet publicó el pasado lunes 25 de febrero un artículo de Ana León titulado “Lo que se esconde tras la supuesta masividad en el referendo”, en el cual la colega denunciaba que cuando fue a votar, alguien ya había firmado en el espacio que correspondía a ella en el acta. Un video publicado inicialmente en Facebook mostraba cómo un ciudadano depositaba más de una boleta en una urna, y el colega Luis Cino informó que en otro colegio electoral se advirtió a los ciudadanos que la boleta que apareciera marcada con bolígrafo iba a ser anulada. Ante una disposición como esa tiene que dispararse la suspicacia pues, ¿acaso no favorece el trazo a lápiz la proclividad al fraude?, ¿no sabe eso la dictadura cubana, o será que no tenía bolígrafos para todos los colegios electorales?

En mi zona de residencia, un vecino, después de haber votado y firmado el acta, fue visitado por un miembro del colegio electoral para que volviera a firmar.

Ante esas irregularidades y la ausencia de observadores en todos los colegios electorales y comisiones electorales municipales, provinciales y ante la Comisión Electoral Nacional (CEN), no podrá hablarse jamás de transparencia.

Lo que nunca imaginaron muchos fue que el castrismo ofreciera unas cifras preliminares que asombraron por su incongruencia con lo que todos los cubanos vimos que ocurrió el pasado 24 de febrero. No puede ser de otra forma en un país donde el Estado-Partido decide todo sin contrapartida.

Este miércoles la televisión nacional había anunciado para las 8:30 p.m. la transmisión de otro programa “Hacemos Cuba”, dedicado al análisis de la Constitución. Se suponía que en él la presidenta de la CEN, señora Alina Balseiro Gutiérrez, ofrecería los datos finales del referendo, pero eso no ocurrió. Al parecer, tanto ella como los demás miembros de la entidad estaban muy ocupados en “cuadrar la caja”, sobre todo después de que la propia presidenta reconociera que habían sido inscriptos más de 634 034 votantes que podían aparecer duplicados en el registro, pues votaron en diferentes sitios al que les correspondía.

Este jueves las cifras finales del referendo fueron dadas a conocer en la Mesa Redonda, pero las incongruencias continúan. Al programa acudieron la presidenta de la CEN y Homero Acosta, Secretario del Consejo de Estado.

Según la señora Alina Balseiro, votaron 7 848 343 electores de los 8 705 723 registrados, que representaron el 90.15% de la lista actualizada, de la cual fueron rebajados 597 980 electores, de ellos 594 580 por estar repetidos  ̶ aunque ella misma había afirmado al ofrecer las cifras preliminares que eran más de 634 034 ̶  y 3 400 por haber fallecido.

Fueron depositadas en blanco 198 674 boletas, y anuladas 127 100. Aunque la presidenta de la CEN no lo informó, de los datos ofrecidos se colige que no asistieron a las urnas 857 380 electores. Por tanto, si sumamos la cifra de electores que no asistieron a votar, a la de los que anularon sus boletas, las depositaron en blanco o votaron No (706 400), obtenemos que 1, 879 554 cubanos manifestaron de esta forma su oposición a la Constitución y, consecuentemente, a la dictadura.

Si tomamos como referencia los resultados de las votaciones para conformar la Asamblea Nacional del Poder Popular, realizadas en noviembre del 2017  ̶ según datos publicados por Granma el 1 de diciembre de ese año ̶  entonces votaron 7 610 183 ciudadanos, el 89.02%  de los 8 548 608 registrados. Aunque en este referendo el por ciento de votantes registrados subió (90.15%) con respecto a aquél proceso, si nos atenemos a las cifras oficiales, el número de ciudadanos que no asistió a las urnas, votó no, anuló su boleta o la depositó en blanco representa el 21.58% del total de votantes, ligeramente superior al 21.11% que mostró de igual forma su rechazo al régimen en las votaciones para diputados a la ANPP en noviembre del 2017.

Números que no cuadran

El pasado martes 26 de febrero Granma publicó los datos preliminares del referendo, ofrecidos por la misma Alina Balseiro. Entonces se informó que fueron inscriptos con derecho al voto 9 298 277 ciudadanos, que votaron 7 848 343 y que lo hicieron por el Sí 6 816 169. Las últimas dos cifras se han mantenido inalterables en el informe definitivo, sin embargo, si se excluyeron del registro 594 580 por estar repetidos y 3 400 por haber fallecido (cifras que suman 597 980), entonces el número de ciudadanos inscriptos como votantes no puede ser  8 705 723 como se ha informado ahora, pues una simple operación matemática demuestra que, si a la cifra preliminar de ciudadanos con derecho al voto (9 298 277) se le restan los repetidos y fallecidos (597 980), el resultado es 8 700 297 ciudadanos, por lo que se desconoce qué han hecho los miembros de la CEN con los 5 426 votantes que no encajan en el “cuadre”.

Más allá de estas incongruencias matemáticas evidentes, a pesar de las irregularidades denunciadas y del lápiz coadyuvante del castrismo, la realidad demuestra que el rechazo del pueblo al sistema sigue creciendo, aunque el régimen se aparezca con unos resultados que muy pocos creen.

Impusieron otra Constitución espuria. Ahora veremos qué pasará con todas las leyes complementarias. De lo que sí estoy seguro es de que los agentes de la Seguridad del Estado, la policía, la Fiscalía, los Tribunales y los dirigentes van a violarla impunemente, como hicieron con la anterior. Y no pasará absolutamente nada, porque Cuba está muy lejos de ser un Estado socialista de derecho, como afirma la nueva Constitución.

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