Mariela Castro dice que promover el “No” es sabotear el referendo

Mariela Castro dice que promover el “No” es sabotear el referendo

Semejante afirmación forma parte de la campaña gubernamental del régimen castrista para influir sobre la opinión pública dentro y fuera de Cuba

Mariela Castro refeendo constitución cuba
Mariela Castro, hija de Raúl Castro (toma de pantalla)

LA HABANA, Cuba. – Tal y como siempre sucede cada vez que se ha efectuado algún tipo de consulta popular, la maquinaria del poder tratará de manipular a los ciudadanos para que voten afirmativamente el próximo 24 de febrero, y de esa manera aprueben la nueva Constitución de la República. Para ello cuentan con el monopolio absoluto sobre los medios de comunicación, además de la presión que ejercerán en los centros de trabajo y estudiantiles, y mediante las organizaciones satélites del Partido Comunista.

En esta ocasión el proselitismo de los gobernantes podría incluso superar a lo visto en elecciones o referendos anteriores. El motivo de la suposición obedece a los resultados de la consulta popular al Proyecto de Constitución. Según se dio a conocer en las sesiones de la Asamblea Nacional del Poder Popular, el 49,9% de las propuestas no fueron aceptadas por la Comisión redactora del referido documento. Entre las causas de la no aceptación aparece que algunas de las sugerencias de la población —el oficialismo no se atrevió a ofrecer la cifra exacta—  fueron consideradas “incompatibles con nuestros principios”.

A lo anterior habría que agregar el elevado número de personas que optaron por no participar en las asambleas de discusión del Proyecto, convencidas de que sus opiniones no serían tomadas en cuenta.

La propia fecha de celebración del referendo, cuando se cumple un nuevo aniversario del inicio de la gesta independentista de 1895, pretende vincular la fibra patriótica de los cubanos con la maniobra orquestada por sus gobernantes. En eso los comunistas son unos artífices. Hay que recordar la inhumación, un 7 de diciembre, de los restos de los jóvenes sacrificados inútilmente en tierras africanas, cuando ese día toda Cuba rememora la caída en combate del mayor general Antonio Maceo.

Aún sesionaba la Asamblea Nacional cuando ya emergían los primeros indicios del pugilato del Poder para conseguir su propósito. Un diputado expresó su “convicción” de que el pueblo aprobará la Constitución; otro abogó por que continúe la preparación de los diputados para que contribuyan al “entendimiento” por la población del documento rector; mientras que Susely Morfa, primera secretaria de la Unión de Jóvenes Comunistas, reiteró su confianza en que los jóvenes respaldarán la Constitución.

En todo este ajetreo sobresalió la intervención de Mariela Castro durante la mencionada reunión parlamentaria. Tras referirse al acápite constitucional que trata sobre las características del matrimonio, la hija del hombre fuerte de la nación no desaprovechó la oportunidad para convocar a una campaña en pos de influir sobre la opinión pública. La señora Castro Espín expresó: “ante las campañas manipuladoras que la contrarrevolución está impulsando en las redes sociales para sabotear el referendo promoviendo el No, tenemos el deber de hacer una buena y rigurosa campaña para informar al pueblo y al mundo”.

Semejantes palabras denotan el sesgo totalitario e intolerante de la clase que detenta el poder en Cuba. Ellos son los únicos que pueden hacer propaganda —¡y la hacen hasta la saciedad!— con tal de influir sobre la conciencia de los ciudadanos. Todo lo que se salga de su arsenal mediático no será más que “sabotaje y contrarrevolución”.

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