Cubanet
Noticias de Cuba – Prensa Independiente desde 1994
Martes, 27 de septiembre 2016

Enmendar el desbarajuste

No expresó que la ofensiva revolucionaria de 1968 lanzada por Fidel Castro fue esa etapa cuyas nefastas consecuencias se arrastran hasta hoy

 |   |  comment count

LA HABANA, Cuba, diciembre (173.203.82.38) –  “Tenemos el deber elemental de corregir los errores que hemos cometido en estas cinco décadas de construcción del socialismo en Cuba, y en ese propósito emplearemos todas las energías que nos quedan, que afortunadamente no son pocas”, expresó Raúl Castro al clausurar la sesión de la Asamblea Nacional del Poder Popular el 18 de diciembre.

Citó palabras de Fidel Castro en un evidente interés por demostrar que su hermano se había referido en 1976, hace 34 años, a la necesidad de elevar la eficiencia económica, e insistido 10 años después. Y  continuó, planteando que “Fidel con su genialidad iba abriendo brechas y señalando el camino, y los demás no supimos asegurar y consolidar el avance en pos de esos objetivos”. Parece que para revertir ahora lo hecho, tienen que inculparse.

Ciertamente consintieron todo, porque quien opinó, fue defenestrado, convertido en no persona o encarcelado.  En definitiva, parece que en este momento  el pueblo deberá continuar padeciendo disciplinadamente las dificultades y carencias, aumentadas por el masivo desempleo, fruto de la política de supuesto pleno empleo mostrada como un gran lo logro de la revolución en todos los eventos internacionales. Porque “las cuestiones que hemos analizado y los errores que hemos criticado, no pueden volver a suceder, se está jugando la vida de la revolución”. Entiéndase de la cúpula gobernante. Como reza la frase atribuida a Luis XIV: L´état c´est moi, el estado soy yo.

En el cúmulo de contradicciones del discurso, resulta que “el propósito es hacer sustentable e irreversible el socialismo en Cuba. No hay que temerle a las discrepancias de criterios y esta orientación, que no es nueva, no debe interpretarse como circunscrita al debate de los lineamientos; las diferencias de opiniones, expresadas preferiblemente en lugar, tiempo y forma, o sea, en el lugar adecuado, en el momento oportuno y de forma correcta, siempre serán más deseables a la falsa unanimidad basada en la simulación y el oportunismo; es por demás un derecho de que no se debe privar a nadie”.  La estipulación precisa lleva en sí misma la limitación a la libertad de expresión, vetada usualmente como expresión contrarrevolucionaria.

Por otra parte, el azúcar “todos estos años ha tenido un precio por el suelo y ahora que se levantó, por no cumplir los planes del azúcar, por equis motivos, dejamos de percibir tantos millones de dólares”, continuó el Presidente. No aludió a que un día el gobierno decidió desmontar y destruir la mayor parte de los centrales, y eliminar los sembrados de caña para destinar las tierras a producir alimentos. El resultado ha sido que no hay caña, ni azúcar, ni alimentos. Las orientaciones para las visionarias destrucciones se mencionan.

Se  amplió el trabajo por cuenta propia para dar empleo a los despedidos y complementar la economía estatal, y al respecto Raúl Castro manifestó que “podemos asegurar que esta vez no habrá retroceso”, pero también acotó que “nadie puede llamarse a engaño, los lineamientos señalan el rumbo hacia el futuro socialista, ajustado a las condiciones de Cuba, no al pasado capitalista y neocolonial derrocado por la revolución.  La planificación y no el mercado será el rasgo distintivo de la economía y no se permitirá la concentración de la propiedad”.

Apuntó que “los clásicos del marxismo leninismo al proyectar los rasgos que debían caracterizar la construcción de la nueva sociedad, definieron –especialmente Lenin- que el Estado, en representación de todo el pueblo, mantendría la propiedad sobre los fundamentales medios de producción. Nosotros absolutizamos ese principio y pasamos a propiedad estatal casi toda la actividad económica del país”.  Pero no expresó que la ofensiva revolucionaria de 1968 lanzada por Fidel Castro fue esa etapa cuyas nefastas consecuencias se arrastran hasta hoy.

Más adelante se refirió a la entrega de tierras en usufructo iniciada dos años atrás, e incluso a la posibilidad de valorar las asignaciones de áreas adicionales a los agricultores con resultados destacados en la utilización intensiva de sus suelos, pero precisó: “Si un día en el futuro se requirieran para otros usos, por una necesidad constructiva de una obra social o de una carretera o de lo que sea, el Estado compensaría a los usufructuarios lo invertido y les abonaría el valor de las bienhechuría”. Esa inseguridad desestimula al agricultor que tiene que trabajar arduamente en las tierras llenas de malezas (marabú), y procurarse implementos de mala calidad  a precios  exorbitantes, aunque posiblemente cuando comience a tener beneficios, lo perderá todo  por la decisión y el pago que estipule el Estado.

Por otra parte, el Presidente manifestó: “El Estado regula sus relaciones con el individuo, pero el Estado no se tiene que meter en nada que sea pretender regular las relaciones entre dos individuos, y que si yo tengo un carrito, un cacharrito o lo que sea, un almendrón, como le llaman ahora, y es mío, tengo derecho a venderlo al que me dé la gana, cumpliendo también las regulaciones del registro de propietario”. Afortunadamente, parece que al cabo de 52 años se eliminará la prohibición que ha incautado la propiedad y llevado a prisión a muchos cubanos.

“O rectificamos o ya se acabó el tiempo de seguir bordeando el precipicio, nos hundimos y hundiremos el esfuerzo de generaciones enteras, desde el indio Hatuey hasta Fidel, que nos ha conducido genialmente por estas situaciones tan complicadas desde el triunfo de la revolución”, expresó Raúl Castro.  A pesar de esas referencias que el pueblo escucha incrédulo, evidencias de que los dirigentes históricos no pueden sustraerse de casi toda una vida dedicada a respaldar incondicionalmente al máximo jefe, el líder histórico que debe preservarse, si realmente se  ha iniciado una etapa  de  cambios   -aunque se le llame actualización del socialismo-, que paulatinamente libere las potencialidades creadoras del pueblo, con verdaderas posibilidades de expresión diversa, sin represión, y comience la salida de la crisis con provecho para toda la sociedad, el general y su  entorno ejecutivo serían recordados positivamente por su desempeño en esta crucial etapa. Pero otra maniobra de engaño, de inmensa envergadura, podría acabar de destruir Cuba.

Acerca del Autor

Miriam Leiva
Miriam Leiva

Miriam Leiva, Villa Clara, 1947. Periodista independiente desde 1995. Vicepresidenta de Sociedad de Periodistas Manuel Márquez Sterling. Miembro fundadora de Damas de Blanco en marzo de 2003. Diplomática, profesora invitada del Instituto Superior de Relaciones Internacionales. Funcionaria del Ministerio de Relaciones Exteriores, del cual fue expulsada en 1992. Actualmente mantiene el blog Reconciliacion Cubana www.reconciliacioncubana.com Traductora y profesora de inglés e-mail: leivachepe@gmail.com http://blogs.cope.es/desdecuba/

Relacionado:

Envíe su Comentario

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y no reflejan la opinión de Cubanet Noticias. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario que viole alguno de los términos y condiciones del reglamento será inhabilitado para volver a comentar. Pedimos a los usuarios abstenerse de utilizar palabras obscenas u ofensas de tipo personal. Enviar un comentario implica la aceptacion del reglamento. Servicio proporcionado por DISQUS.


comments powered by Disqus

Coméntalo en Facebook: