Cubanet
Noticias de Cuba – Prensa Independiente desde 1994
Jueves, 18 de enero 2018

Cubanos y chilenos

El poeta Heberto Padilla cayó en desgracia en 1968, cuando su poemario Fuera del juego, fue calificado como contrarrevolucionario

 |   |  comment count

LA HABANA, Cuba, julio (173.203.82.38) – A pesar de la gran diferencia, los recientes casos de corrupción en que se vieron involucrados los chilenos hermanos Marambio y algunos funcionarios cubanos de los sectores de la Alimentación y la Aeronáutica Civil, me hicieron recordar que cuarenta años atrás, en 1971, la conexión de otro cubano con un chileno causó también trastornos a los gobernantes cubanos. Me refiero a los escritores Heberto Padilla y Jorge Edwards.

El poeta Padilla había caído en desgracia en 1968, cuando su poemario Fuera del juego, premiado en el concurso nacional de la Unión Nacional de Escritores y Artista de Cuba (UNEAC), fue calificado como contrarrevolucionario por la presidencia de esa institución. El chileno Edwards, por su parte, fue nombrado por el Presidente Allende a fines de 1970 como el primer representante del gobierno de la Unidad Popular en Cuba.

El recelo con que Fidel Castro contempló siempre a los intelectuales, motivó que, no obstante la amistad entre ambos mandatarios, la presencia de Edwards en La Habana afrontara tropiezos desde el primer momento. Nadie acudió a recibirlo al aeropuerto, y después, en lugar de habilitarle una residencia adecuada para el funcionamiento de la embajada, lo confinaron a una habitación del Hotel Habana Riviera.

La caótica situación económica en que se encontraba la isla luego del descalabro de la zafra de los diez millones y el ambiente represivo que acallaba cualquier manifestación contestataria, convencieron a Edwards de que no era ese el tipo de socialismo que deseaba para su patria. Tal vez por esa razón se acercó a los intelectuales menos adeptos  al gobierno, entre los que sobresalía Padilla. Se dice que el poeta y su esposa Belkis Cuza Malé  visitaban frecuentemente a Edwards en el hotel.

Las autoridades cubanas, sin dudas intranquilas por el rumbo que podía tomar esa amistad, aprovecharon el momento en que Allende decidió reemplazar a Edwards, para elaborar su respuesta. Según cuenta el chileno en su libro Persona non grata, justamente la noche antes de su salida de la isla rumbo a París, varios carros de la policía arribaron a la vivienda de Padilla y se lo llevaron detenido. Una acción que de inmediato provocó la condena internacional, e indujo a numerosos intelectuales que hasta el momento habían simpatizado con la revolución cubana, a romper definitivamente con ella.

Edwards fue citado para la sede de la cancillería, y Fidel Castro y el canciller Raúl Roa reprobaron su trabajo diplomático. Castro le comunicó que le había dado las quejas a Allende, y que hubiese preferido mil veces que el representante chileno hubiera sido un minero, y no un escritor.

El acercamiento entre cubanos y chilenos ha sido en más de una ocasión fuente de desasosiego para los gobernantes de la isla.

Acerca del Autor

Orlando Freire Santana
Orlando Freire Santana

Orlando Freire. Matanzas, 1959. Licenciado en Economía. Ha publicado el libro de ensayos La evidencia de nuestro tiempo, Premio Vitral 2005, y la novela La sangre de la libertad, Premio Novelas de Gaveta Franz Kafka, 2008. También ganó los premios de Ensayo y Cuento de la revista El Disidente Universal, y el Premio de Ensayo de la revista Palabra Nueva.

Relacionado:

Envíe su Comentario

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y no reflejan la opinión de Cubanet Noticias. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario que viole alguno de los términos y condiciones del reglamento será inhabilitado para volver a comentar. Pedimos a los usuarios abstenerse de utilizar palabras obscenas u ofensas de tipo personal. Enviar un comentario implica la aceptacion del reglamento. Servicio proporcionado por DISQUS.


comments powered by Disqus

Coméntalo en Facebook: