¿Por qué callan los escritores en el caso de Ángel Santiesteban?

¿Por qué callan los escritores en el caso de Ángel Santiesteban?

La credibilidad de la UNEAC vuelve a perder varios puntos más al abandonar a uno de sus integrantes

LA HABANA, Cuba, marzo, 173.203.82.38 -Laidi Fernández de Juan no comparte el criterio de que entre los escritores no pueda existir la amistad. Hace cuatro años dijo en una entrevista a Ángel Santiesteban (revista El Cuentero, no.6, 2008) que tiene grandes amigas y amigos que son escritores, entre  ellos, y de los más queridos, el propio Santiesteban.

“Lo que sucede es que a veces creemos que alguien (sea escritor o no) pertenece a ese círculo de amigos y luego descubrimos que es miserable, repugnante e hijo de puta. Pero eso no tiene nada que ver con la literatura”, aclaró.

No  debe  ser por ese tipo de descubrimiento que Laidi Fernández de Juan no se ha pronunciado hasta el momento contra el  encarcelamiento por razones harto dudosas de su amigo Ángel Santiesteban.  Va y en familia, con papá, el poeta y presidente de la Casa de las Américas, Roberto Fernández Retamar, ha hecho algún comentario, pero en público, nada.

Laidi Fernández de Juan –que dice ser “tan devota a la revolución como ácida en sus críticas”- debe tener  los mismos motivos para el silencio que el escritor Eduardo Heras León, que hasta hace unos pocos años no se ocultaba para proclamar con entusiasmo que Ángel Santiesteban era “uno de sus muchachos”: el temor de que la vinculen con un disidente.

Tengo amistades en círculos artísticos y literarios oficiales que me aseguran que soplan otros aires, que “esas cosas” han cambiado, que ya no son tan así, pero no me convencen sus razones. Casos como el silencio de los escritores de la UNEAC en relación al caso de Santiesteban confirman mi aprensión de que además de los bretes y los cainitas, el miedo sigue firmemente enraizado entre ellos.

Como en la prensa oficial no se dice nada respecto al caso de Santiesteban, los escritores de la UNEAC, incluso sus amigos, fingen que no saben nada. Y los que saben, solo comentan que no entienden que pasó. Y puede que hasta tengan razón, porque el caso es bien enrevesado y sospechoso.

Por un confuso incidente familiar que parecía sobreseído, de pronto al escritor lo han condenado a cinco años de prisión.

Muchos piensan que utilizando como pretexto el incidente con su ex esposa,  a Santiesteban lo están castigando por su vinculación a Yoani Sánchez y Estado de Sats.

Si eso es así, uno se pregunta, ¿y por qué precisamente a él? ¿Acaso es el más crítico de los blogueros? ¿Valdría la pena para el régimen, precisamente ahora que pretende simular cierta apertura, pagar el costo político de enviar a la cárcel a un escritor que ganó hace unos años  un premio Casa de las Américas?

He escuchado a algunos que sospechan si a Ángel Santiesteban la Seguridad del Estado le estará creando una leyenda de súper disidente con este encarcelamiento, que es a todas luces desproporcionado y  arbitrario. “Aquí ya no se sabe quién es quién”, comentan. Y así, además de hacerse los listos, justifican su miedo. Y con la paranoia bien sembrada, el régimen vuelve a anotarse un tanto.

La credibilidad de la UNEAC vuelve a perder varios puntos más al abandonar a uno de sus integrantes. Y de los amigos y colegas de Santiesteban, ni se diga. Parece ser cierto que no existe la amistad entre escritores. Y menos entre los escritores de la UNEAC, siempre tan cobardes y paranoicos, incapaces de arriesgar ni por asomo sus premios, viajes y publicaciones.

luicino2012@gmail.com

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