Vertedero afecta la salud de “Los sin tierra”

Vertedero afecta la salud de “Los sin tierra”

Autoridades habrían elegido echar la basura cerca de una comunidad por tal de ahorrar combustible

Un vecino del barrio "Los sin tierra" muestra el vertedero (foto de Fernando Donate)
Tomás Chacón muestra el vertedero (foto de Fernando Donate)

HOLGUÍN, Cuba – El vertedero estatal de Guajabales, situado a 100 metros del barrio marginal conocido como “Los sin tierra” de la ciudad de Holguín, afecta hace más de dos años la salud y la vida cotidiana de sus habitantes, dijo a CubaNet Tomás Chacón Rojas, vecino del lugar.

El vertedero está en la falda de una loma, y cada vez que llueve baja el agua putrefacta penetra en las casas y contamina los pozos, construidos en los patios ante el déficit del preciado líquido que padecen  más de mil personas que viven en el lugar.

“Abrimos los pozos con nuestros propios esfuerzos porque el gobierno nunca se preocupó por construir un acueducto, sin embargo el vertedero contaminó los pozos y nuestro trabajo fue en vano”, lamentó Chacón.

El problema del vertedero surgió tres años atrás, cuando el gobierno autorizó a la empresa de servicios comunales utilizar el lugar para un depósito de desechos sólidos en contra de la voluntad de los habitantes del barrio.

“Nunca nos consultaron la idea de habilitar un vertedero en este sitio y formulamos una reclamación a las autoridades municipales, pero nadie escuchó nuestra demanda”, aseveró Chacón.

La contaminación provocada por el vertedero ha sido la causa de que  en el barrio, situado a tres kilómetros al norte del centro de la ciudad de Holguín, se hayan reportado varios casos de dengue y cólera, entre ellos niños y ancianos, según certificó una comisión integrada por funcionarios de Higiene y Epidemiología.

“Los compañeros (funcionarios) de salud vinieron y dijeron que el vertedero debía ser eliminado para evitar enfermedades, pero el gobierno no ha hecho nada”, señaló Yaquelín, madre de un niño de cinco años que estuvo enfermo de cólera.

Hasta el momento la única solución gubernamental ha sido  la creación de un punto de agua potable con tres tanques de ferrocemento que son llenados por un camión cisterna en días alternos, pero es insuficiente porque no abastece a la comunidad.

“La oferta del agua potable es muy poca ante la gran demanda”, lamentó Yaquelin, quien además aseguró que los habitantes del barrio, sin otra alternativa,  siguen tomando el agua contaminada de los pozos.

Las casas de "Los sin tierra" están hechas de madera y techos de guano (foto de Fernando Donate)
Las casas de “Los sin tierra” están hechas de madera y techos de guano (foto de Fernando Donate)

El cúmulo de desechos sólidos del vertedero también cerró el camino más corto que utilizaban los pobladores del barrio para llegar hasta la carretera.

“Ahora la parada del ómnibus nos queda lejos y los más perjudicados son los niños cuando van para la escuela”, lamentó Ignacio Gutiérrez, otro vecino afectado.

A este problema de insalubridad del barrio se suma el del mal estado de sus viviendas construidas de madera, techo de guano y piso de tierra, lo que hace que sus habitantes vivan en una situación de marginalidad y de abandono.

En busca de una respuesta oficial, CubaNet consultó a un funcionario de la empresa de servicios comunales, quien bajo condición de anonimato aseguró que el lugar fue escogido como un vertedero por su cercanía a la ciudad, lo que contribuiría al ahorro de combustible

“Fue una mala decisión construir este vertedero porque solo se tuvo en cuenta el ahorro del combustible en detrimento de la salud de los pobladores”, afirmó.

Según el funcionario, los directivos de la empresa saben que el vertedero afecta la salud de los habitantes del barrio pero “no somos los culpables, simplemente cumplimos una orden que nos dio el Gobierno”, enfatizó.

Inspectores de Higiene y Epidemiología visitaron el lugar y solicitaron a las autoridades la eliminación del vertedero; sin embargo la empresa de servicios comunales no dispone de los recursos materiales y financieros necesarios para cumplir la orden, comunicó el funcionario.

Hasta ahora la única medida que se ha tomado para tratar de solucionar el problema es la prohibición a los carros compactadores de depositar basura en el lugar, aunque el transporte de tracción animal dedicado a la recolección de desechos sí puede hacerlo, según explicó a una emisora local Evelio Fernández Guao, jefe del departamento de higiene y áreas verdes de la dirección provincial de servicios comunales en Holguín.

Mientras tanto los habitantes del barrio “Los sin tierra” siguen padeciendo la penetración del agua putrefacta en sus hogares, recrudecida con los aguaceros de la semana pasada, que dejaron 80 milímetros de lluvia en 18 horas.

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