El narcotráfico quiere entrar por Oriente

El narcotráfico quiere entrar por Oriente

Cientos de militares han sido movilizados a las cercanías de la comunidad costera niquereña de Cabo Cruz, desde comienzos de julio pasado

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Tropas guardafronteras encuentran paquete de droga (foto tomada de Internet)

BAYAMO, Cuba.- Cientos de militares han sido movilizados a las cercanías de la comunidad costera niquereña de Cabo Cruz, desde comienzos de julio pasado, cuando fue avistada otra lancha rápida de procedencia desconocida, con intenciones aparentes de tráfico de drogas. El posterior descubrimiento de gran cantidad de estupefacientes en la costa, aumentó las sospechas.

Fuerzas combinadas de la Policía Nacional Revolucionaria (PNR), Fuerzas Armadas Revolucionaria (FAR), Ministerio del Interior (MININT) y Tropas Guarda Fronteras, se han dado cita en la región para investigar los acontecimientos. En varias ocasiones habían sido avistadas embarcaciones piratas en las cercanías, pero esta vez, se estima la certeza de un desembarco de drogas. Así lo afirma una fuente próxima a la investigación, que solicitó omitir su nombre y ocupación por temor a represalias.

Esta fuente añadió que el accionar de las autoridades para ocupar la droga y desmontar la posible red de traficantes ha sido instantáneo. Inmediatamente comenzaron a detener e interrogar sospechosos de tráfico o complicidad con los suministradores y averiguar con los informantes locales sobre actividades o visitas fuera de la normalidad, exploración del terreno y toma de medidas cautelares para evitar el escape de la posible droga desembarcada. Sus acciones se centran en poner freno al incontrolable comercio de estupefacientes en el país.

El grueso de las fuerzas se concentra en las inmediaciones de Cabo Cruz, lugar de avistamiento de la lancha rápida y zona con largo historial de recalo de drogas. Intensas jornadas de búsqueda, donde día y noche ha sido exhaustivamente patrullada la franja costera desde Playa Las Coloradas, hasta las cercanías de Alegría de Pio, territorio que incluye dos Unidades de Tropas Guardafronteras

La franja terrestre cubierta es de varios kilómetros de terreno abrupto, plagado de dientes de perros (rocas de bordes afilados), arbustos espinosos y farallones, casi en su totalidad; es peinada minuciosamente por agentes y perros entrenados para la búsqueda de drogas y armamento. Personal de alto rango militar fiscaliza la búsqueda, según agregó la fuente que ofreció la declaración anónima para este reportaje.

Durante una visita a Cabo Cruz, se pudo confirmar la presencia de puntos de control, numerosos militares a la orilla del camino y en el poblado y un vehículo con un faro de largo alcance, para iluminar y vigilar el mar en horario nocturno. Indagaciones con los pescadores locales y trabajadores de la zona revisada, arrojaron datos valiosos sobre el caso.

Estas embarcaciones tienen prohibida la salida durante los operativos (foto del autor)
Estas embarcaciones tienen prohibida la salida durante los operativos (foto del autor)

Durante los recorridos, se han descubierto varios senderos ocultos en la maleza y que la surcan en todas direcciones, los obreros que trabajan por esta parte son cuestionados e interrogados para saber quiénes acostumbran pasar por ellos, tal es el caso de los hermanos Alex y Yoni Hernández, que operan la turbina de bombeo de agua potable a la localidad, quienes aún se encuentran detenidos y bajo investigación desde comienzos de julio.

En los poblados aledaños se han realizado más de una decena de detenciones confirmadas, aunque se comentan cifras superiores, por la supuesta complicidad con los traficantes o vinculados con operaciones ilegales de tráfico de drogas y personas en el territorio., entre los detenidos se incluye una mujer. Cada actitud sospechosa o sanción anterior por estos delitos, constituye una excusa para la detención de cualquier morador de la zona.

La sospecha de tráfico de drogas, se hizo certeza cuando uno de los detenidos de playa Las Coloradas conocido como Nené, aceptó guiar las autoridades hacia una pequeña cueva de la costa, donde entre otras cosas, se incautaron varios sacos llenos de paquetes de droga. La última detención reportada es la de Chachi Rodríguez, conocido como Chachi, residente de Cabo Cruz y obrero del restaurant local, bajo sospechas de tráfico y complicidad con los proveedores furtivos.

Otro descubrimiento fue llevado a cabo por el joven pescador residente de Cabo Cruz, Roilán Hernández Viltres y un guardia de fronteras, quienes el 25 de julio, durante una pesquería encontraron flotando a la deriva un paquete, que entregaron a las autoridades inmediatamente a su regreso. Luego del pesaje y análisis del bulto fueron dictaminadas 56 libras de marihuana. Al respecto Roilán nos cuenta: “Ya yo he encontrado unos cuantos paquetes de droga y siempre los entrego, a principios de junio también entregué dos sacos de marihuana, pero casi siempre llegan sueltos porque el oleaje los riega. Mira, esta última está valorada en el mercado negro en más de dos millones de pesos, pero vender eso es una candela, siempre hay quien lo hace, pero eso no va conmigo, yo prefiero dormir tranquilo”.

Luego agrega, “Esta zona es la puerta de entrada de la mayoría de la droga que se vende en el país, a cada rato recala y hay quien se la encuentra y la esconde para luego venderla, pero también hay gente de otros lugares que vienen a buscarla o comprarla, para venderla en el occidente y la capital porque les da mejores ganancias. Es difícil saber quiénes son, pero lo hacen, sino, no se vendiera tanta droga a la juventud y no hubieran tantos adictos en la isla.”

Como medidas preventivas sobresalientes para evitar el posible escape de parte de la droga desembarcada, se han ubicado puntos de registro en varios sitios de las carreteras de acceso, uno a uno son registrados los vehículos y ocupantes, así como la carga y las pertenencias de los viajeros, haciendo énfasis en los que no viven por los alrededores y provocando varias decomisos y detenciones por delitos no relacionados. Así nos cuenta Yonisley Hernández Hernández, guía turístico del Sendero Arqueológico de Cabo Cruz.

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Los manglares y esteros son patrullados por militares y perros, en busqueda de la droga desembarcada (foto del autor)

También comenta Yonisley acerca de la suspensión de las actividades de pesca deportiva y absoluto control de las salidas de las embarcaciones particulares, la cancelación de reservaciones al restaurant local, vigilancia constante de actividades comunes y la posible negativa de entrada a Cabo Cruz a los veraneantes y bañistas, que fueron efectos colaterales de la ofensiva antidroga desplegada. Poco a poco las cosas vuelven a la normalidad, no obstante a eso cualquier actividad a realizar por particulares a orillas de la costa debe ser informada con anterioridad y autorizada por el puesto Guardafronteras local, incluyendo la búsqueda de leña y el pastoreo.

Pobladores de Cabo Cruz y Las Coloradas, comentan su asombro por la cantidad y persistencia de los agentes movilizados, el constante ir y venir de patrullas, jepps y carros militares. Hablar o dar detalles abiertamente del tema, genera temor y desconfianza. “Aquí uno no sabe quién es quién, ni para que esta, el que no anda atrás de la droga, es porque está detrás de los traficantes”, dijo Antonia Hernández, residente de Cabo Cruz. “Cuando comiencen a investigar, tu veras que recogen (detención) a unos cuantos. Yo no sé dónde van a meter tanta gente. Si por aquí a cada rato hay un recalo de drogas”, añadió. Casi todos tienen algo que decir, pero temen hacerlo, de momento se mantienen a la expectativa.

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