1

Cuando los ingleses gobernaron La Habana durante casi un año

La Habana

MADRID, España.- En el siglo XVIII, Cuba, por la posición estratégica para el comercio que tenía el puerto de La Habana, era considera “la llave del Nuevo Mundo”. Esto hacía que muchos países europeos, entre ellos Inglaterra, quisieran hacerse con el control de la Isla.

Aunque en diversas ocasiones corsarios y piratas que respondían a la corona inglesa habían intentado acercarse a las costas habaneras, no lo lograron hasta 1762.

Durante la Guerra de los Siete Años (conflicto de Inglaterra contra España y Francia), los ingleses vieron una posibilidad de terminar la guerra si conseguían tomar La Habana.

Fue así que en la mañana del 6 de junio de 1762 las tropas inglesas, para sorpresa de los españoles, desembarcaron en La Habana, a pesar de que en el puerto había anclados más de una docena de buques de guerra.

Los ataques ingleses comenzaron contra las fortalezas de Cojímar y Bacuranao, en Guanabacoa.

La región fue defendida por las tropas españolas, y especialmente por el regidor de la villa de Guanabacoa, conocido como Pepe Antonio.

La defensa de Pepe Antonio, quien había reunido a unos 70 hombres, trascendió la historia como uno de los hechos más significativos de la toma de La Habana por los ingleses.

No obstante, la región fue controlada y los invasores avanzaron hacia el castillo de San Salvador de La Punta, el pequeño Torreón de San Lázaro, el fortín de La Chorrera y posteriormente hacia el Castillo de los Tres Reyes del Morro.

El Castillo del Morro, uno de los sitios emblemáticos de La Habana, desde 1630 vigilaba la entrada y salida de las embarcaciones.

Tras una semana de batallas, los ingleses ya controlaban las principales construcciones militares españolas; pero el dominio inglés no fue oficial hasta el 12 de agosto de 1762, con la firma de la capitulación española.

Los ingleses estuvieron gobernando en La Habana durante 11 meses. En ese periodo la ciudad tuvo un gran auge económico, especialmente por el desarrollo del comercio con islas cercanas.

En julio de 1763, España entregó a Inglaterra la península de La Florida para recuperar Cuba.

Recibe la información de CubaNet en tu celular a través de WhatsApp. Envíanos un mensaje con la palabra “CUBA” al teléfono +1 (786) 316-2072, también puedes suscribirte a nuestro boletín electrónico dando click aquí.




Espionaje inglés en La Habana

Toma de La Habana por los ingleses, 1762

Toma de La Habana por los ingleses, 1762
Toma de La Habana por los ingleses, 1762

LA HABANA, Cuba, junio, 173.203.82.38 -El éxito de la toma de La Habana por los ingleses en junio de 1762 se debió principalmente no a la fuerza militar inglesa desplegada ante La Habana, sino a la labor de inteligencia de un almirante inglés que había visitado la isla seis años antes.

Los ingleses siempre han tenido fama de ser buenos espías, y en el siglo XVI estuvieron muy activos no sólo en Europa, sino también en sus colonias americanas y en el área del Caribe, donde uno de sus enemigos, España, se encontraba en posesión de la Llave del Nuevo Mundo, como la llamó a nuestra isla el que es considerado el primer historiador cubano, José Martín Félix de Arrate.

El almirante Charles Knowles, gobernador de Jamaica, visitó La Habana en 1756. España e Inglaterra no estaban en guerra, e hizo una escala en este puerto del Caribe cuando iba rumbo a las islas británicas.

El gobierno de La Habana recibió al inglés, pero no tomó las medidas pertinentes para restringir el movimiento al ilustre visitante, sino que lo dejó recorrer libremente la ciudad, incluyendo sus fortificaciones. Una decisión poco sensata si se tiene en cuenta la hostilidad que existía entre los dos reinos por aquellos tiempos. El visitante, ni corto ni perezoso, aprovechó la hospitalidad española e hizo su tarea de espía a conciencia.

Pudo fácilmente el militar, conocedor del tema, constatar las debilidades de la plaza, determinar el mejor lugar para un desembarco, y las posiciones que debían ser tomadas rápidamente.

En cuanto llegó a Inglaterra detalló los resultados de la visita, en los que incluía planos y datos sobre cada lugar visitado. Como resultado final aconsejó que, en caso de una nueva guerra entre los dos países, La Habana fuera tomada rápidamente.

Su plan fue aprobado, y una vez que Inglaterra entró en guerra contra España y Francia por el Pacto de Familia firmado por estos dos reinos, envió una tropa expedicionaria, al mando del general George Keppel, para tomar La Habana.

Dicha tropa tenía en sus manos la información, fruto del espionaje de su almirante, y la usó sabiamente. Sabía con lujo de detalles donde estaban los fuertes, la topografía del lugar y los puntos débiles. Sabían que atacar por la entrada del puerto era causa perdida, y por eso desembarcaron por la zona de Cojímar.

La labor de inteligencia de un solo hombre, realizada en pocas horas, facilitó a la tropa inglesa tomar la ciudad, y le costó al Reino de España su posesión de la Florida.