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El Comité Central al descubierto (I)

LA HABANA, Cuba.- Son muchas las personas que sienten curiosidad de saber cómo se ha comportado el nuevo Comité Central del Partido Comunista de Cuba (PCC) con respecto al anterior Congreso. Aunque no resulta fácil el análisis, por el alto nivel de secretismo que existe en el país, algunos aspectos relevantes como resultado de las comparaciones en estos cinco años pueden causar asombro para los que se han convertido en cubanólogos.

Primero que todo mencionar a algunos de los fallecidos en el período entre el VII y el VIII Congreso: general Carlos Fernández Gondín, ministro del Interior, (7/1/2017); Armando Hart Dávalos, (26/11/2017); José Ramón Fernández Álvarez, (6/1/2019); Faure Chomón Mediavilla (5/11/2019); Eusebio Leal Splenger (31/7/ 2020) y general Julio César Gandarilla Bermejo, ministro del Interior, (24/11/2020).

Casi todos los primeros secretarios de los Burós Provinciales del Partido fueron electos miembros —un total de 16— incluyendo el de la Isla de la Juventud. En el caso del de Cienfuegos, Félix Duarte Ortega, pasó al Secretariado, y se nombró —como miembro del Comité Central— a Maridé Fernández López, que ocupaba el cargo de primera secretaria del municipio cabecera. Una vez terminado el Congreso se llevó a cabo un pleno del Partido Provincial para efectuar el movimiento de cuadros, y ella pasó a ser la Primera Secretaria provincial.

Es de destacar el tema de Leonardo Ramón Andollo Valdés, segundo Jefe de la Comisión Permanente para la Implementación y Desarrollo de los Lineamientos del VI Congreso, que salió del Comité Central al igual que Marino Murillo Jorge. ¿Se queda la Tarea Ordenamiento sin responsables políticos?

Un caso atípico es el de Susely Morfa González, que fue removida de su cargo como Secretaria General de la Unión de Jóvenes Comunistas y trasladada al Buró del Partido en Matanzas, sin embargo, mantiene su condición de miembro del Comité Central, mientras que el actual secretario de la organización, Diosvany Acosta Abrahante, no está entre los elegidos. Sin embargo, sí aparece entre los miembros Aylín Álvarez García, que ocupa el cargo de segunda secretaria de la UJC a nivel nacional. Hay un refrán popular que dice: “Cuando veas las barbas de tu vecino arder, pon las tuyas en remojo”.

Algunas consideraciones iniciales sobre los ministros permiten pensar que se han colocado en el Comité Central subordinados de ellos, quienes quizás en un momento determinado los sustituyan. Por ejemplo, Rodrigo Malmierca Díaz, ministro de Comercio Exterior y la Inversión Extranjera fue miembro del Comité Central en el VII Congreso, ahora no resultó electo, sin embargo, Roberto López Hernández, que ocupa el cargo de viceministro en esa entidad, sí lo fue.

En igual condición se encuentra la Contralora General de la República, que aunque está entre los miembros, también su segunda al mando forma parte del Comité Central. Una viceministra de Salud Pública ha quedado entre los agraciados, al igual que el ministro del ramo.

Están formando parte de la representación de los comunistas los directores de los periódicos Granma y Juventud Rebelde, órganos oficiales del PCC y la UJC, respectivamente. Ningún otro periódico tiene a su director como miembro del Comité Central.

También habría que señalar que fue nombrada Josefina de la Caridad Ferreiro como única representante del Ministerio de Relaciones Exteriores, fuera del país, ya que cumple con el cargo de Embajadora de Cuba en Canadá.

A partir del cargo de Coordinador de los Comités de Defensa de la Revolución (CDR) se incluyó a Gerardo Hernández Nordelo, uno de los cinco espías convertidos en Héroes de la República, y el único de ellos, en el Comité Central.

Hay algunos miembros del VII Congreso que no repiten, todo parece indicar que por los años que tienen, pero son bien conocidos: José Ramón Balaguer Cabrera (89); Miguel Ángel Barnet Lanza (81); Julio Camacho Aguilera, combatiente de la Sierra Maestra con grados de comandante, (97); Guillermo García Frías, comandante de la Revolución, recordado por la historia del avestruz, (93); general de división Antonio Enrique Lussón Batlle, (91); general de división Ramón Pardo Guerra (81), en activo como jefe del Estado Mayor de la Defensa Civil; general de cuerpo ejército Joaquín Quintas Solá, viceministro de las FAR; general de división Samuel Rodiles Planas (86); general de división Raúl Cirilo Rodríguez Lobaina (86); general de división Ulises Rosales del Toro (79); general de división Romárico Sotomayor García (Héroe de la República de Cuba) (83).

Aunque no es todo el análisis que se puede hacer, permite pensar que todos y cada uno de los elegidos han sido estudiados de forma muy cuidadosa, porque no solo interesa el presente, sino el futuro cercano.

La dirección política del país ha proyectado sus próximos pasos y los ha dirigido al Comité Central del PCC, es por eso que analizar cada caso es de suma importancia para saber lo que hay tras bambalinas.

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Partido Comunista de Cuba en el camino hacia el VII Congreso

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Machado Ventura (derecha), segundo del Partido Comunista, durante la reunión en Pinar del Río (foto tomada de Internet)

LA HABANA, Cuba – El VII Congreso del Partido Comunista de Cuba (PCC), previsto del 16 al 19 de abril de 2016, podría ser uno de los acontecimientos más importantes en la vida política, económica y social de Cuba desde su surgimiento como nación. El Congreso determinará los inevitables retiros por avanzada edad de los dirigentes desde 1959, y su remplazo en el Buró Político, el Secretariado, el Comité Central y sus Departamentos.

Los designados serán igualmente sus sustitutos en las máximas estructuras del Estado y el gobierno luego de las elecciones a la Asamblea Nacional del Poder Popular en 2018. Raúl Castro y quienes hayan cumplido más de dos mandatos de 5 años deberían cesar en sus funciones, aunque el Congreso podría instituir un cargo por encima del primer secretario actual o un comité al estilo soviético, vietnamita y chino. Entonces se definirá la extensión del poder de los militares, que Raúl Castro ha distribuido en todas las instancias de partido, Estado y gobierno, así como el lugar de Alejandro Castro Espín, Miguel Díaz-Canel y otros.

Con el proceso preparatorio en curso podría estarse enrumbando la apertura hacia una sociedad participativa, creadora y próspera, o el enclaustramiento retrógrado no exento del peligro de una represión cruenta. Algunas señales esperanzadoras se aprecian en las lentas medidas, obstruidas por el control y la planificación estatal, la búsqueda de una imagen internacional constructiva en el ámbito de las Américas, coronada por el relajamiento de las tensiones con Estados Unidos, el acercamiento progresivo a la Unión Europea, Japón y otros países, y la aproximación al Papa y la Iglesia Católica Cubana. Las motivaciones pueden encontrarse en los requerimientos de inmensos medios económicos, la necesidad de restituir los valores éticos y morales destruidos durante 56 años, y disminuir la crispación social.

Raúl Castro ha dado señales de tener priorizada la elaboración de los análisis para definir y argumentar las decisiones en todos los ámbitos, bajo la sombrilla de los Lineamientos para la Actualización del Modelo Económico, Político y Social, y las negociaciones con la élite histórica para las promociones de cuadros. El PCC “martiano y marxista-leninista, vanguardia organizada de la nación cubana, es la fuerza dirigente superior de la sociedad y el Estado, que organiza y orienta los esfuerzos comunes hacia los altos fines de la construcción del socialismo y el avance hacia la sociedad comunista”, según el Artículo 5 de la Constitución de la República adoptada en 1976.

Entre las incongruencias del omnipotente partido está ser martiano y marxista-leninista, porque Martí criticó las teorías de Marx y, por supuesto, no conoció las ideas de Lenin, pero con ese antecedente difícilmente gustaría la proximidad del ilustre bolchevique. Además, hace tiempo que en el PCC no se habla sobre el avance hacia la sociedad comunista, sino de construir un socialismo sustentable. Esas están entre las modificaciones que deberá tener la Ley Fundamental vigente, cuya reforma del Artículo 3 en 2002 estableció que “el socialismo y el sistema político y social establecido en esta Constitución (…) es irrevocable, y Cuba no volverá jamás al capitalismo”. Aunque actualmente se añoran las inversiones de los capitalistas extranjeros.

El proceso hacia el VII Congreso del PCC comenzó sin información pública con las reuniones en los núcleos de base. Las primeras 27 asambleas de los Comités Municipales del Partido empezaron el 12 de septiembre para concluir el mes próximo, y continuar en Pinar del Río con las asambleas provinciales del 31 de octubre hasta principios de diciembre.

Precisamente en el poblado pinareño de Guane se efectuó la reunión municipal elegida para divulgar en los medios, con la presencia de José Ramón Machado Ventura, Segundo Secretario del Comité Central del PCC. Sobresale que Machado declaró que “en cada una que se celebre en lo adelante se tratarán los mismos temas pero adecuados a las características del territorio, por lo que alertó que reportarlas todas puede resultar repetitivo y tedioso”, según el diario Juventud Rebelde del 13 de septiembre.

Las informaciones fueron generales, como que en Guane se trataron los problemas propios del partido, la atención a las organizaciones de masa y la responsabilidad del partido en eso, y la necesidad de trabajar con la juventud para lograr que sea la cantera principal de crecimiento de las filas del partido; y que las intervenciones versaron sobre la producción tabacalera y el rol del partido en la ejecución de la actual campaña, los incumplimientos de entrega de la leche, y la necesidad de hacer contratos objetivos, sobre los cultivos varios y ejercer un control exhaustivo del uso y aprovechamiento de la tierra.

Los delegados ratificaron al primer secretario, eligieron el Comité Municipal y su buró ejecutivo, aprobaron los delegados a la reunión provincial, y los candidatos a miembros del Comité Central y las comisiones permanentes de trabajo. Las candidaturas son propuestas por la instancia superior, y en esta oportunidad se reportó que Machado destacó la participación muy fuerte de la población a través de los centros de trabajo y las organizaciones de masas sobre todo en las consultas de las candidaturas a los diferentes niveles de la dirección partidista, que donde hay una objeción u observación de fondo se retira, y en caso contrario se va al lugar para discutirlo y hacer las aclaraciones pertinentes.

Las escuetas referencias en los medios nacionales a lo tratado en la asamblea de Guane y las advertencias de Machado Ventura de que limitarán la información, no concuerdan con los anuncios de que se propiciarían amplios debates e información a la población en el proceso preparatorio del VII Congreso del PCC. Los dirigentes designados hasta el nivel provincial podrían augurar las fuerzas que predominen en el máximo evento, y que tendrán la inmensa posibilidad de abrir Cuba a los cubanos.




La NEP y los lineamientos del PCC

LA HABANA, Cuba, abril (173.203.82.38) – El 21 de marzo se conmemoraron 90 años del decreto que puso en marcha la Nueva Política Económica (NEP), acordada en el Décimo Congreso del Partido Comunista de la Unión Soviética. Si bien el Poder Soviético ganó la guerra civil, la destrucción y muerte ocasionadas por el conflicto, fueron inmensas. A ello se sumó el terrorismo económico conocido como “comunismo de guerra”, que ocasionó enormes penalidades y sufrimientos al pueblo ruso.

Como la propiedad estatal había fallado, para recuperar la agricultura, la NEP autorizó la propiedad agrícola privada y el arrendamiento y la contratación de trabajadores para las faenas de las pequeñas granjas familiares. Los promotores de la NEP reconocieron que el gobierno bolchevique no poseía un criterio económico del socialismo, por lo que estimaron prudente liberar las restricciones económicas vigentes. Lenin, para justificar la NEP, dijo: “No somos lo suficientemente civilizados para el socialismo”.

Parece que los promotores del VI Congreso del Partido Comunista de Cuba, aplazado durante 13 años, no han estudiado las experiencias de la NEP, porque los 291 lineamientos económicos que serán “discutidos y aprobados” en el evento, distan mucho de las decisiones que tomaron Lenin y los bolchevique en 1921.

Con la NEP se incrementó la producción agrícola en Rusia. Los campesinos podían vender libremente sus excedentes, y por tanto, las ganancias obtenidas eran un acicate para que trataran de incrementar la producción, la cual llegó a los niveles de antes de la revolución de 1917, e incluso los superó.

Desde la primera Ley de Reforma Agraria y la formación de los latifundios estatales, hace 52 años, la producción agrícola cubana ha ido en indetenible picada. La aplicación del Decreto Ley 259 de entrega de tierra en usufructo, continúa atrapada en la telaraña de la burocracia. Mientras, los restantes sectores de producción de bienes en Cuba siguen sumidos en una profunda crisis.

En los Lineamientos del VI Congreso del PCC, la agricultura se aborda vagamente. Pero sí está claro que el arrendamiento, la venta libre de los excedentes y el permiso para la construcción de viviendas en las tierras que se trabajan en usufructo, no están contemplados. Y de la entrega de créditos para la compra de insumos para la explotación de la tierra, tampoco se dice nada.

En la Unión Soviética, la burocracia liquidó la NEP. En Cuba, por el temor de perder sus privilegios, los burócratas se oponen a los cambios y constituyen el mayor obstáculo para que los lineamientos del PCC se materialicen.

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El lunes en Granma

LA HABANA, Cuba, enero (173.203.82.38) – La primera plana del diario Granma del pasado lunes contiene varias informaciones que resultan de interés. Esto incluye el juicio contra los responsables de la muerte de numerosos pacientes mentales, consideraciones sobre la función que debe desempeñar el partido único y una declaración oficial del Ministerio de Relaciones Exteriores.

En cuanto a la matanza del hospital psiquiátrico (que el titular del periódico denomina pudorosamente como “hechos”), la información es harto lacónica. Se comunica que este propio lunes comenzó el juicio contra “los principales implicados”, y se adelanta que sus resultados se harán públicos “una vez concluido el proceso judicial”.

¿Qué sentido darán los propagandistas del régimen a esta última frase? ¿Ofrecerán alguna información cuando termine el juicio oral? ¿O cuando el Tribunal Provincial dicte sentencia? ¿O esperarán a que esta última se haga firme?

La parquedad extrema de la nota oficial se hizo más evidente durante el noticiero estelar de la televisión. A esa hora, a la que debían haber terminado las dos primeras sesiones del juicio, el locutor se limitó a leer diligentemente el mismo fiambre enviado a la redacción antes de las 11:30 de la noche anterior, hora de cierre del diario.

La sobriedad de ese texto contrasta muchísimo con el natural interés despertado en nuestra población por el terrible suceso. La curiosidad por la suerte corrida por los locos de Mazorra es harto mayor que la que pueda despertar el proceso seguido contra Luis Posada Carriles, pero la diferencia entre las coberturas que han recibido una y otra noticias salta a la vista.

La edición del lunes del periódico, como suele hace el miniperiódico en las últimas semanas, destaca un pensamiento de Fidel Castro que data de 1962. Esta vez se contesta la pregunta: “¿Cuál es la función del Partido?” La respuesta está dada en el más puro estilo castrista: “Orientar. Orienta en todos los niveles, no gobierna en todos los niveles”.

¡Menudo trabajo se les ha encomendado a los colaboradores encargados de encontrar las citas oportunas de Fidel Castro! Gracias a su increíble facundia, ampliamente merecedora del libro de records Guinness, Castro ha abordado casi todos los temas, y en abundancia. El problema es encontrar los pasajes adecuados para la coyuntura de hoy.

En realidad, poco importa que lo dicho hace 49 años no se ajuste en demasía a lo hecho durante medio siglo. Los comunistas tienen amplia experiencia en respaldar sus políticas del día con citas de sus textos sagrados. ¿Acaso los camaradas chinos no han invocado el pensamiento de Mao Zedong para justificar políticas que representan lo exactamente opuesto a lo preconizado por él? ¡Los cubanos no somos menos!

Por último, la declaración del Ministerio de Relaciones Exteriores del día 16 no ofrece mucho de novedoso. Una vez más la Administración del presidente Obama ha adoptado medidas para suavizar las restricciones imperantes en las relaciones entre Cuba y los Estados Unidos. Y de nuevo el gobierno castrista menosprecia los gestos del país vecino, calificándolos de “nuevas vías para lograr sus objetivos históricos de dominación de nuestro pueblo”. Aunque se califican las medidas como “positivas”, se expresa que ellas “no modifican la política contra Cuba”. Lo que significa que el que nada hace critica acerbamente al que —en su opinión— hace poco.

Mientras tanto, la ciudadanía contempla cómo la situación del país se deteriora por días, los debates sobre el Proyecto de Lineamientos siguen transitando caminos de unanimidad, el incipiente desarrollo del trabajo por cuenta propia enfrenta trabas de todo tipo, y las medidas antipopulares del régimen se multiplican.