Impresionantes cifras de suicidios

Impresionantes cifras de suicidios

Los números bailan entre datos del gobierno y los de la Organización Mundial de la Salud

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Vida social en Puerto Padre_foto de Alberto Méndez Castelló

PUERTO PADRE, Cuba.-Un suicidio ocurrió en la Sala de Psiquiatría del Hospital Municipal Guillermo Domínguez recientemente, conmoviendo a la instalación hospitalaria y a la ciudadanía.

La muerte del paciente se produjo por ahorcamiento. El enfermo, de 60 años, se encontraba hospitalizado por trastornos psíquicos, originados por alcoholismo.

El suicida utilizó una sábana del hospital para quitarse la vida, según dijeron familiares y amigos.

El fallecimiento de Adelquis Ricardo Pérez ocurrió el viernes 21 de marzo, precisamente cuando en el Palacio de las Convenciones sesionaba la VI Conferencia Internacional del Hospital Psiquiátrico de La Habana. Además, se clausuraba allí la Reunión Regional de la Sección de Clasificación de la Asociación Psiquiátrica Mundial (WPA).

“En materia de salud mental, la sociedad moderna genera múltiples factores de riesgos, pero también factores protectores propios de cada individuo, familia y comunidad”, explicó en el citado evento el Dr. Juan Enrique Mezzich, ex presidente de la WPA, reportó el diario Juventud Rebelde.

Puerto Padre resulta un buen ejemplo de que en materia de salud mental la sociedad genera múltiples trastornos de riesgo.
En el pasado 2013, en este municipio ocurrieron quince suicidios asociados a trastornos psiquiátricos. “Y si multiplicamos esta cifra por cada uno de los municipios del país, ¡oiga, suman una cantidad de muertes considerables!”, dijo un especialista consultado bajo condición de anonimato.

Pero si quince personas se quitaron la vida en Puerto Padre en 2013 como consecuencia de sus dolencias mentales, la cifra de suicidas potenciales es superior.

La Dirección Nacional de Estadísticas del Ministerio de Salud Pública (MINSAP), reporta aproximadamente seis intentos suicidas por cada persona que en Cuba se priva de la vida. Esto quiere decir que sólo en 2013, en esta localidad de la provincia Las Tunas, unas 90 personas intentaron quitarse la vida, aunque sólo 15 lo consiguieron.

Pero la Organización Mundial de la Salud (OMS) calcula por cada suicidio producido entre diez y veinte intentos fallidos. Si la OMS está en lo cierto, entonces en 2013 los suicidas en Puerto Padre fueron 150 ó 200. De cualquier forma, quince vidas perdidas por sus propias manos, son demasiadas, máxime cuando la población de este municipio sólo es de poco más de 90 mil habitantes.
La Dra. Ileana C. Gorguet Pi, en su libro ¿Cómo evitar el suicidio?, Editorial Oriente, Santiago de Cuba 2012, afirma:

“En algunas investigaciones se comprueba que entre 20% y 40% de los casos con intento suicida, o suicidio consumado, habían consultado a un médico entre 15 y 30 días antes del acto suicida, y de ellos, la mitad había sido atendida por algún psiquiatra”.
Pero según la Dra. Gorguet “en ninguno se previó la posibilidad de la realización del intento, a pesar de que en los motivos de consulta se refirieron síntomas depresivos, ideación suicida, múltiples quejas somáticas e insomnio, entre otras causas”.

Pero lo cierto es que en las condiciones de carencias materiales y espirituales en que vivimos los cubanos de la Isla, ni las familias ni los servicios de salud cuentan con los recursos idóneos para garantizar una atención eficaz a las personas aquejadas por dolencias mentales, y lo que es peor, para conseguir su profilaxis.

Un especialista que reside a unos veinte kilómetros de su consultorio, que carece de vivienda y de medio de transporte propio , y que además de atender la consulta y dictar conferencias debe visitar en sus casas a pacientes urgidos de atención individualizada, dijo que él tenía registrados no menos de 200 casos con trastornos psiquiátricos de cuidado.

El centro municipal de Salud Mental en Puerto Padre radica en lo que fuera una casa de familia, sita en calle Lenin y avenida Máximo Gómez. Las consultas para adultos oficialmente están programadas para los días miércoles y jueves. Pero cualquier día de la semana, y desde muy temprano, cuando menos, allí usted se encuentra con ocho, diez, quince personas, buscando apoyo para sí mismas, o recetas de medicamentos para familiares con padecimientos que ya les impiden salir de casa.

“Paciencia, calma, que aquí todos los días vienen más de cuarenta pacientes y ninguno se va sin atenderse”, alcancé a oír a una joven psicóloga la pasada semana, dirigiéndose a los que colmaban las sillas de la recepción.

En Puerto Padre no sólo falta el pan –en sentido recto-, sino también los peces; y esas ausencias, en ocasiones, conducen a la evasión hacia el más allá. Sucede de forma tan perentoria para los que prefieren abandonar la vida que, mientras los psiquiatras más encumbrados se congregan en el Palacio de las Convenciones en La Habana, enfermos debido a una sociedad que los condujo al alcohol y a la desidia, como es el caso del difunto Adelquis Ricardo Pérez, se quitan la vida con las mismas sábanas destinas a arroparlos en los hospitales. “Quizás porque en la vida durante demasiado tiempo permanecieron desarropados”, dice mi anciano padre.

Acerca del Autor

Alberto Méndez Castelló

Alberto Méndez Castelló

Alberto Méndez Castelló (Puerto Padre, Oriente, Cuba 1956) Licenciado en Derecho y en Ciencias penales, graduado de nivel superior en Dirección Operativa. Aunque oficial del Ministerio del Interior desde muy joven, incongruencias profesionales con su pensamiento ético le hicieron abandonar por decisión propia esa institución en 1989 para dedicarse a la agricultura, la literatura y el periodismo. Nominado al Premio de Novela “Plaza Mayor 2003” en San Juan Puerto Rico, y al Internacional de Cuentos “ Max Aub 2006” en Valencia, España. Su novela "Bucaneros" puede encontrarse en Amazon.

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