Otero Alcántara lanza crowdfunding para médicos cubanos secuestrados

Otero Alcántara lanza crowdfunding para médicos cubanos secuestrados

“Es una estructura legítima a nivel internacional, y a nivel legal funciona como una donación. Es muy transparente, entras y ves toda la gente que aporta”

Luis Manuel Otero Alcántara. Foto del autor

LA HABANA, Cuba.- “Ahora sí se volvió loco”, “¿Esa? Su última locura”, “a mí me parece que eso es una locura”, fueron los comentarios de algunas personas que quieren a Luis Manuel Otero Alcántara, pero que aún no logran entender su estética.

“Yo no soy tan arriesgado como parece”, dice el artista a CubaNet. “Esta fue una idea de José Ernesto Alonso y mía, un día que estábamos hablando sobre los médicos secuestrados”. Luis Manuel Otero Alcántara no va a recoger dinero desde San Isidro, en realidad están “aplicando a un crowdfunding, y si no llegamos al millón y medio que hemos establecido el dinero se le devuelve a los que aportaron”, y explica los mecanismos de estas operaciones monetarias a las que él y otros artistas ha aplicado en varias ocasiones.

“Es una estructura legítima a nivel internacional, y a nivel legal funciona como una donación. Es muy transparente, entras y ves toda la gente que aporta, y la cantidad de dinero que se ha acumulado”. De los dos tipos de crowdfunding que existen, Otero Alcántara aplicó al que brinda la posibilidad de devolver lo donado si no se alcanza la cifra propuesta. “Como mismo nos encargaremos también de que el dinero que se haga en las subastas de arte regrese a los artistas o los compradores”, asegura.

En ese sistema se hacen “muchas campañas, Tania Brugueras recogió cientos de miles de dólares, y se hacen para personas que tienen que operarse, o para alguien que tiene que viajar, costearse una beca o estudios, y no tiene el dinero”.

“Otras estructuras las estamos elaborando aún, como la de la manera en la cual negociar con los secuestradores”, y eso suena más fuerte aún en una sociedad donde las grandes decisiones solo están en manos de un gobierno totalitario. “O si vamos a utilizar una institución que nos sirva de intermediaria, aunque todo eso se establecerá por el camino, porque ahora mismo no podemos tocar ninguna puerta sin antes tener un dólar”, explica.

Pero, ¿por qué Otero Alcántara se involucra en esta cruzada?

“Yo soy artista y el arte lo justifica todo. Dos años atrás me hubiera quedado con los palos amarrados, y ahora fuera un artista cualquiera, quizás con nombre, pero mi necesidad me lleva a otro nivel, a mover mis límites, porque aquí todos los días está pasando algo y eso me sirve para hacer arte”.

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Esta iniciativa no ha sido tomada de la mejor manera por los médicos que administran la página de Facebook “Hasta que regresen”.

“Cuando empecé a buscar la poca información que hay sobre los médicos cubanos secuestrados en África me salió esta página, me suscribí y empezaron a llegarme notificaciones”. Poco después Alonso y Otero Alcántara sacaron la convocatoria con la postal, una iniciativa que recaudaba dinero para utilizarlo en una futura negociación con los terroristas que tienen secuestrados a los galenos.

“Hicieron un post atacándome, diciéndome que de dónde yo sacaba eso, que la energía que yo gastaba se la tenía que dedicar a difundir la página de ellos”, y, según el artista, en la comunicación siempre hubo una necesidad de que “no se difundiera la información”.

“Yo dije que no los atacaría, y entre los artistas Abu Duyanah Tamayo, Ariel Maceo, Luis Luisovich y el Movimiento San Isidro, comenzamos a dialogar con el grupo”, porque no es una iniciativa personal.

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“Les respondí que mi intención era hacer todo a mi alcance para que los médicos regresaran, y les expliqué que la iniciativa había surgido a raíz de la falta de información. Incluso les pasé lo que estaba circulando en la prensa nacional y ellos bajaron el tono, me agradecieron y me dijeron que la noticia era falsa, que al periodista que la escribió lo habían botado, y se arrogaron el derecho de decirme que ellos estaban en Kenya, y lo sabían todo”.

Los que supuestamente tenían toda la información no quisieron llamar a Otero Alcántara, “porque las comunicaciones eran muy caras, el minuto vale como un dólar y medio”. Le aseguraron y seguían insistiendo, según el artista, en que la información debía monopolizarla la página.

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Después de este intercambio los médicos que administran la página sacaron un post agradeciendo a Luis Manuel su “noble iniciativa” y cuánto lo querían por eso. Sin embargo, al día siguiente, el post desapareció y sacaron otro atacándolo nuevamente, esta vez sin mencionar su nombre, y “yo lo que hago es compartirlo, porque como no me mencionan, y detrás de la página no hay un rostro tampoco, sospecho que puede ser cualquier cosa”.

Para el artista cubano, aunque no se recoja el dinero completo, y regrese a los donantes, “lo que queremos es que Díaz-Canel y el gobierno nos mantengan al tanto de lo que pasa con los médicos. No que nos digan que están hablando. Queremos saber qué hablan y cuál es la política que se está siguiendo”, y asegura que la suerte de los médicos como ciudadanos puede ser la suerte de cualquier otro cubano en el mundo, incluso, su propia suerte, “por lo que esta es una iniciativa popular de recaudación de fondos, ¿o es que los cubanos no podemos ser solidarios con otros cubanos y solo con los extranjeros? Es una pregunta implícita en los cuestionamientos de Otero Alcántara y el Movimiento San isidro.

Próximamente el artista dará a conocer el crowdfunding y a prtir de qué fecha podrá ser accesible.

María Matienzo Puerto

Maria Matienzo Puerto: Una vez soñé que era una mariposa venida de África y descubrí que estaba viva desde hacía treinta años. A partir de entonces construí mi vida mientras dormía: nací en una ciudad mágica como La Habana, me dediqué al periodismo, escribí y edité libros para niños, me reuní en torno al arte con gente maravillosa, me enamoré de una mujer. Claro, hay puntos que coinciden con la realidad de la vigilia y es que prefiero el silencio de una lectura y la algarabía de una buena película.

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