A pesar de la reclusión domiciliaria, las restricciones y la amenaza de una condena penal, la creadora de contenido Anna Sofía Benítez Silvente, conocida como Anna Bensi, revindicó este fin de semana su activismo digital en un video difundido desde Facebook, donde además actualizó el estado del proceso judicial interpuesto contra ella y su madre, Caridad Silvente.
En su mensaje, la joven de 21 años confirmó que la vista oral fijada inicialmente para el 17 de septiembre fue suspendida de forma indefinida por las autoridades judiciales. “Unos días antes nos comunican a mi mamá y a mí que el juicio queda aplazado, según ellos, por problemas personales de la jueza, y a día de hoy todavía no hay fecha”, detalló.
El proceso penal se remonta a marzo pasado, cuando el suboficial del Ministerio del Interior (MININT) Yoel Leodán Rabaza Ramos acudió al domicilio de ambas para entregar una citación de la Seguridad del Estado del régimen cubano.
Como medida de protección, madre e hija grabaron y publicaron el incidente en redes sociales, lo que derivó en una acusación formal bajo el artículo 393 del Código Penal por presuntos “actos contra la intimidad personal y familiar”, figura jurídica castigada con penas de entre dos y cinco años de cárcel.
Según reveló Bensi, la parte acusadora condicionó su postura a una retractación pública. “El policía implicado en el caso lo que está pidiendo es que mi mamá y yo hagamos un video de disculpa pública, un video retratándonos y lo subamos a redes sociales para él recuperar su moral”, expuso la joven, agregando que la representación legal del agente solicita “dos años de limitación de libertad” para ambas.
Al hacer un balance sobre su primer año de activismo en plataformas digitales, Bensi se mostró categórica respecto a las consecuencias derivadas de sus denuncias: “Si a mí me dieran la oportunidad de devolver el tiempo atrás ya sabiendo toda la represión que me caería encima, sabiendo todo lo que iba a perder, créanme que lo volvería a hacer”.
Asimismo, la joven rechazó cualquier pretensión de liderazgo o aspiración política formal, definiéndose como “una mujer de 21 años, cubana, cristiana, que se está expresando”. “Cuba no puede ser liberada a través de una pantalla, pero esta es mi forma de no estar de brazos cruzados ante lo que vivo”, concluyó.
Benítez, una habanera de 21 años, ha ganado visibilidad en redes gracias a videos donde comenta la realidad cotidiana en la Isla, los apagones, los bajos salarios y la falta de libertades. Sus contenidos comenzaron a viralizarse hace casi un año, cuando publicó un video sobre las dificultades que enfrentaba para ejercer la carrera de Técnico Superior en Prótesis Estomatológica. Desde entonces, sus críticas al sistema se han vuelto cada vez más directas.
La joven ha explicado que decidió usar su presencia en redes para generar conciencia, especialmente entre otros jóvenes. “Quizás un video no cambie mucho la situación, pero alzar la voz es un granito más para el proceso de libertad”, dijo en una entrevista reciente con Cubanet.










