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Martes, 25 de julio 2017

El general Ochoa en su laberinto

Han transcurrido 28 años desde su fusilamiento

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LAS TUNAS, Cuba.- La muerte del general Arnaldo Ochoa Sánchez y de sus compañeros de infortunio frente al pelotón de fusilamiento cumple este jueves 28 años, todavía en un laberinto de misterios.

“En horas del amanecer del jueves 13 de julio se aplicó la sentencia a pena de muerte dictada por el Tribunal Militar Especial en la Causa No. 1 de 1989, contra los sancionados Arnaldo Ochoa Sánchez, Jorge Martínez Valdés, Antonio de la Guardia Font y Amado Padrón Trujillo”, publicó la revista Bohemia en una nota de una pulgada.

Informado de su detención por Raúl Castro el lunes 12 de junio de 1989, Ochoa Sánchez y los coacusados fueron sometidos a un proceso sumarísimo que transcurrió en apenas 30 días; según el mismo Fidel Castro, fue el silencio de Ochoa quien lo condujo a la muerte.

Al respecto, el difunto Comandante dijo: “Imagínese que Ochoa le hubiera contado todo a Raúl: lo que hizo, las actividades, el dinero, la cuenta allá (en Panamá), lo que estaba haciendo Tony de la Guardia y su grupo (…) Ochoa no podía seguir en las fuerzas armadas, pero podía haberse discutido incluso, después de prestar ese servicio, si se le llevaba o no a los tribunales. ¡Fíjense, podía haberse discutido hasta eso!”

Al ratificar la pena de muerte en el Consejo de Estado, Fidel Castro añadió: “Ochoa pudo salvarse en la primera conversación que tuvo con Raúl, si es franco, si se sincera, si asume su responsabilidad, si dice la verdad”.

¿Entonces cuál era la gravedad del presunto delito cometido por el general Arnaldo Ochoa Sánchez, que su sola confesión implicaba eximirlo de la responsabilidad penal estando condenado a muerte?

Durante el juicio, el fiscal Juan Escalona aseguró: “Los angolanos nos están reclamando cinco millones de dólares que pagaron ellos a estos ilustres comerciantes”.

En Visiones de libertad (Editorial de Ciencias Sociales, La Habana, 2015), obra en nada anticastrista, Piero Gleijeses se pregunta: “Pero si Ochoa hizo esto, ¿no podrían haber hecho lo mismo otros jefes militares de la Misión Cubana (en África), quizás a mayor escala?”

El historiador Piero Gleijeses afirma en la obra citada: “Yo he examinado miles de páginas de documentos cubanos sobre la presencia militar cubana en Angola, pero sería ingenuo esperar que encontrara evidencias de corrupción, aun cuando hayan ocurrido. Después de todo, no encontré indicios de la corrupción de Ochoa”.

Durante el proceso, y refiriéndose a los testigos “que creo no están en esta sala”, Ochoa dijo: “Muchos trataron de quitarse responsabilidades, a mi juicio no hablaron claro, algunos hicieron exageraciones y otros dijeron mentiras”.

¿Imaginó Ochoa que terminaría fusilado? Publicitado el juicio por la prensa escrita y televisada, respecto a lo publicado por la prensa extranjera, a instancias del fiscal Juan Escalona, el exgeneral Ochoa dijo: “Se dicen tantas cosas que uno se da cuenta hasta dónde es capaz de llegar el cinismo de estos señores, porque han montado alrededor de esto una campaña propagandística”.

Al igual que Ochoa, ¿pensaron los hermanos de la Guardia que uno de ellos moriría ante el pelotón de fusilamiento? Inducido por su abogado respecto a que “hoy sale en la prensa una cuestión con relación al proceso”, el exgeneral Patricio de la Guardia dijo: “En estos días yo he leído unos cables de la prensa extranjera, en que unos señores de una comisión de derechos humanos ha mencionado el nombre mío y el de mi hermano (…) plantean que hemos estado expuestos a grandes presiones, que nuestra familia ha estado expuesta a presión policiaca y no sé cuántas mentiras y barbaridades más”.

En abril de 2001, Ileana, hija del fusilado Antonio de la Guardia y sobrina del exgeneral Patricio, entrevistada por Elizabeth Burgos, dijo: “Una semana antes de que los detuvieran, me vi afectada de una depresión que me hacía llorar sin cesar (…) yo creo que era debido a que nosotros teníamos vigilancia, la casa de mis abuelos tenía vigilancia: había un movimiento tan fuerte alrededor nuestro que me hacía suponer que algo grande estaban preparando”.

En el transcurso del juicio, el fiscal Juan Escalona, dirigiéndose a Tony, lo advierte: “De la Guardia, usted tiene un compromiso de decir…”

¿Compromiso de decir qué, y con quién estaba comprometido el coronel Tony de la Guardia, al punto de recibir el recordatorio del fiscal Juan Escalona sin mencionar nombres?

Una respuesta a esa interrogante tiene Elizabeth Burgos cuando preguntó a Ileana de la Guardia: “¿Cómo te enteraste de la entrevista de Tony con Fidel Castro?”, y la hija del coronel fusilado respondió: “Me enteré porque me lo dijo mi papá (…) tuvimos una entrevista con él en Villa Marista (sede de la Seguridad del Estado) que no es la entrevista final (…) no entendíamos que se autocensurara cuando todos sabíamos que obedecía órdenes, entonces él hace el gesto llevándose la mano a la barbilla, que en Cuba significa Fidel, y rápidamente susurró: ‘No, él me dijo que lo hiciera así, que no pasará nada’. Cuando él me dice eso se le ve más tranquilo en relación a la primera vez que lo vi”.

Aunque se retractó luego de ser desmentido por su otrora jefe Antonio de la Guardia, el acusado Eduardo Díaz Izquierdo dijo: “Por los recursos, por los medios y por todas las posibilidades que se facilitaron para realizar esta actividad (de tráfico de drogas) en algunos momentos pensé que estaba autorizado”.

“Actos hostiles contra un Estado extranjero” fue el delito principal imputado a los acusados de la Causa No. 1; implica a quienes “sin autorización del Gobierno efectúe alistamientos u otros actos hostiles a un Estado extranjero que den motivo al peligro de una guerra o a medidas de represalias contra Cuba, o expongan a los cubanos a vejaciones o represalias en su persona o sus bienes o a la alteración de las relaciones amistosas de Cuba con otro Estado”.

Según el fiscal, el delito era de “dolo (engaño) eventual” en tanto el propósito “no era específicamente hostilizar a otro Estado”, pero los acusados sí ponían en peligro “la seguridad, el prestigio y la dignidad” de Cuba propiciando el tráfico de drogas hacia Estados Unidos.

Las represalias de Estados Unidos contra el gobierno de Cuba, inicialmente surgen de las expropiaciones a ciudadanos estadounidenses, y más tarde, por establecerse en Cuba una base de cohetes nucleares rusos apuntando hacia Estados Unidos, ¿no?

Acerca del Autor

Alberto Méndez Castelló
Alberto Méndez Castelló

Alberto Méndez Castelló (Puerto Padre, Oriente, Cuba 1956) Licenciado en Derecho y en Ciencias penales, graduado de nivel superior en Dirección Operativa. Aunque oficial del Ministerio del Interior desde muy joven, incongruencias profesionales con su pensamiento ético le hicieron abandonar por decisión propia esa institución en 1989 para dedicarse a la agricultura, la literatura y el periodismo. Nominado al Premio de Novela “Plaza Mayor 2003” en San Juan Puerto Rico, y al Internacional de Cuentos “ Max Aub 2006” en Valencia, España. Su novela "Bucaneros" puede encontrarse en Amazon.

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