“Nunca me siento, siempre hay algo que hacer”

“Nunca me siento, siempre hay algo que hacer”

Nobleza, trabajo, poesía y la voluntad de cambiar la suerte del pueblo cubano. Ese es Eduardo Díaz Fleitas, ex preso político

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LA HABANA, Cuba.- Nacido en la provincia Pinar del Río, Eduardo Díaz Fleitas es un guajiro de pura cepa que describe en la aspereza de sus manos y la piel curtida por el sol una vida de trabajo haciendo producir la tierra.

Fleitas es un hombre de merecido descanso, que no se sienta a observar los avances de su localidad o cómo llegan los alimentos a su mesa. Él gestiona los asuntos sociales con el gobierno local, y  trabaja en su finca “La Estancia”, la que heredó de su padre, fallecido a principios de este año.

“Yo nunca me siento, siempre hay algo que hacer”, dice Fleitas.

Su trayectoria no lo deja mentir, desde 1990 se interesó por la suerte del pueblo cubano. Conoció la prisión por periodos de meses, hasta que fue detenido en marzo del 2003 como parte de la Primavera Negra. Tras cumplir 8 años de cárcel fue presionado por el gobierno hacia el destierro, pero se negó y hoy forma parte de los doce miembros del Grupo de los 75 que permanecen en Cuba.

“La cárcel es algo muy difícil de olvidar, el dolor que causa a la familia y a uno mismo”, dice.

Su familia, la tierra y los cubanos

Poco espacio deja a su persona este campesino que practica la masonería al pie de la letra. Las tres prioridades de este cubano ocupan todo su tiempo. La atención a su familia que comprende el cuidado de su madre de noventa años, la ayuda a su esposa y sus vínculos familiares, la finca y resolver los problemas de la comunidad donde vive.

“Me quedo días alternos con mi mamá que vive solita en el campo y no lo quiere abandonar”, dice.

Dentro de él lleva un recuerdo que describe con pocas palabras, en un vano intento por olvidarlo.

“Mi nieta, que ahora tiene 17 años, cuando yo caí preso me la arrancaron de las manos. Fue horrible aquel momento. Trece añitos tenía casi”, recuerda.

La décima campesina

“Yo soy de la poesía un eterno enamorado/Pero ella a mí no me ha dado/ Ni esperanza todavía.”

Capaz de decir en decimas lo que siente o aceptar el reto del pie forzado, Fleitas interpretó sus decimas musicalizadas por el cantante David D´OMNI, para la campaña “Por Otra Cuba”.

Así reúne este agricultor las elementales cualidades del campesino cubano: nobleza, trabajo y poesía, a lo que suma su voluntad de cambiar las cosas mal hechas a riesgo de su libertad y el sufrimiento familiar.

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