om ulloa: “No somos ni los de allá ni los de acá, somos escritores cubanos”

om ulloa: “No somos ni los de allá ni los de acá, somos escritores cubanos”

Quevediana y gongorina, vanguardista, posmoderna, antigua y de siempre, om ulloa es, en fin, poeta y narradora de una estirpe rara y auténtica

om ulloa
om ulloa. Foto del autor

ESTADOS UNIDOS.- Hace unas semanas se celebró la Tercera Feria Latinx del Libro de Chicago, donde participaron 72 escritores, editores y artistas de todo el mundo hispano y de diferentes ciudades de Estados Unidos y Canadá. Entre esos invitados se encontraba una poeta y narradora cubana que vive en esa ciudad desde muy joven: om ulloa —escrito así, en minúscula.

Un tiempo antes, la escritora había propuesto a los organizadores de la feria cambiar el nombre del panel en que participaría, “Cuba literaria en el exilio”, para evitar la dicotomía “los de allá/los de acá”, tan “trillada/gastada después de 60 años”, sugiriendo que el panel presentase “la idea de que ya en el siglo 21 —gracias a internet y otros factores— se van derrumbando los tabúes y fronteras entre Cuba/exilio/y la amplia diáspora literaria cubana”.

Por un problema de índole familiar, ulloa no pudo asistir a la Feria del Libro y solo participó a través de una videoconferencia en el panel que, acertadamente, fue llamado de acuerdo con su proposición, “Cuba literaria: Sin fronteras”. Y allí la escritora precisó sus ideas.

singulares plurales. nosotros. los que fuimos / y seremos

Hija del exilio histórico, ulloa no ha regresado nunca a Cuba y demostró su oposición frontal al castrismo desde que empezó a publicar. “No somos ni los de allá ni los de acá. Somos los mismos. Somos escritores cubanos”, expresó durante el panel, defendiendo “una «cubanidad» que me han querido quitar”.

La abolición de las fronteras es esencial para esta escritora, como demuestran sus “prosemas”, esa escritura donde verso y prosa no son campos delimitados, y como prueba también su fertilísimo manejo verbal, su imprevisible creatividad —incluso tipográfica— y esa trepidante riqueza de sensualidad e intelecto que tanto se agradece.

Quevediana y gongorina, vanguardista, posmoderna, antigua y de siempre, ulloa es, en fin, poeta y narradora de una estirpe rara y auténtica cuya raíz se pierde en el tiempo y en el mundo. Jesús J. Barquet describe un libro suyo como “una de las más radicales y logradas aventuras en prosa y verso de la literatura cubana e hispanounidense actual”.

cuando yo dormía con peces terrestres / y hermafroditas acuáticos / despertaba húmeda y seca

Conversando con CubaNet, habla de su Matanzas natal, de donde tuvo que partir con su familia a los 10 años: “un film borroso de 16 mm, a color y blanco y negro a la vez”, un lugar “donde casi me ahogo de tal belleza. Pero para mí fueron diez años de infancia siempre asustada por saber —desde tener razón y sin entenderlo— que «nos tenemos que ir porque en ‘esto’ no se puede vivir»”.

“Aún siento el olor de jazmín de los patios de los vecinos. Veo las hormigas tras las arecas de nuestra casa en San Vicente. La estación de trenes de Pueblo Nuevo”, recuerda. Y “la imprenta en la calle del Medio”, “la enorme señora negra que vendía frituras de frijol carita a la salida del TenCent”, además de “varios otros recuerdos más desagradables, por ser parte de una familia degradada a «gusana»”.

Después, en Madrid, hubo “un sinfín de imágenes, olores, primeras experiencias, sonidos, emociones fortísimas de una «vida normal», que no pudimos tener en Cuba, a pesar de sobrevivir con poco dinero y el constante saber que de allí también nos teníamos que ir. Llegar luego a los suburbios clase media de Chicago, donde ya radicaba parte de mi familia desde 1961, fue un choque cultural y climático al que solo yo —de todos ellos— sobreviví”.

De España le quedó también el recuerdo de Sancho, un panadero “gordo, cejijunto y mofletudo que hablaba muy rápido en jerga populachera muy castiza, que yo no entendía. Me fascinaba oírlo, o sea descifrarlo, porque al principio no sabía de qué hablaba”. Allí ocurrieron también sus primeras lecturas serias, de Dostoievski a Dante, de Boccaccio a Bécquer, y Graham Greene, Shakespeare, Ferlinghetti, Virginia Woolf, Cabrera Infante, e.e. cummings y la poesía “beat” estadounidense…

voces varias, interiores e isleñas, costeñas, serranas, todas revolcadas en el tímpano mismo mío que afino en mi ami…

A Miami bajó su familia, pero ella confiesa no haber “vivido allí «en persona» y acarrear la ciudad “como saco de penas y trastornos”, pues su relación con Miami siempre ha sido compleja. “De las otras ciudades estadounidenses donde he vivido, siempre regresé a Chicago, porque es una verdadera ciudad… Enorme, bella y horrorosa, pero humana… Diversa, siempre reinventándose”.

En la Feria del Libro, el poeta cubano Yoandy Cabrera, también residente en esta ciudad, insistió en la idea de la literatura cubana una: “Cuando es hora de dormir en Miami y La Habana, los cubanos de Madrid se levantan”. Y subrayó que, si nuestro país tuvo en el año 42 un poema como ‘La isla en peso’, de Virgilio Piñera, “en los años 2000 tiene un poema como ‘ma ya mi a mí’, que om le escribe a Miami, “donde hay una relación de tirantez, de amor-odio, con el espacio otro de la isla diaspórica que todo el tiempo se está moviendo”.

Aunque hoy piensa en inglés más que en español, ulloa prefiere escribir en su idioma natal, pero “los mezclo, combino, invento palabras. Ambos me son esenciales. En los ochenta y noventa, muchos me aconsejaron no escribir en español, que no tenía futuro en este país… Ni escribir en minúsculas y sin puntuación, que si ya estaba hecho…”

Pero es que nunca se propuso ser original, sino ser ella misma: “No escuché esos consejos porque escribir de otra manera me aburría, y en inglés lo que quería decir no fluía igual. Tampoco me interesó escribir de la «nostalgia cubana»”, porque lo esencial es “manipular el lenguaje a través de cualquier tema, no solo lo «cubano». Con el tiempo ambos idiomas fluyen al mismo ritmo, sobre todo en la poesía que llamo «proetía». Siempre seré cubana, pero «esto otro híbrido» también, y sin mucho equilibrio, porque todo depende de qué lado me levante”.

Su desinterés por las fronteras la lleva a buscar “lo inconforme con sentido. De ahí inevitables acrobacias al arte, la fotografía, la música… En ambos idiomas, pero siempre mezclando lo popular, base de todo, con lo intelectual, o, mejor dicho, lo inteligente, que lo intelectual no siempre lo es”.

otro tema que / los poetas dejan a la poetría

¿La literatura cubana? Una “bestia compleja” en la que om ulloa encuentra “cosas muy interesantes y otras aberrantes. Hay autores magníficos que son desconocidos del todo, y otros con «mucho nombre» que escriben basura que ni reciclable. También, porque me toca, la falta de inclusión de muchos en el panteón cultural por no residir en la Fermosa, y el descaro de otros que viven y cobran en otras partes la mayor parte del tiempo y sí se les considera «escritores cubanos». Es cuestión de hipocresías acomodadas”.

esas elles ellas tan llanas

Se considera feminista, pero al mismo tiempo no. Más bien “soy fruto del pensamiento feminista de los setenta, del que las nuevas generaciones reniegan”, aunque lo cierto es que “tener esa opción costó mucho a quienes éramos jovencitas en aquella época”.

Pero no se percibe como parte de una “literatura feminista”: “Las etiquetas se me despegan, no me gustan. Muchos creen que soy un hombre, por el nombre y porque tiendo a ser bocazas y directa, al grano sin apologías. Escribo sobre mujeres, lesbianas, madres, y hombres de todo tipo y a través de esas voces expreso lo que quiero, en el formato y lenguaje que me cuadre”.

Por supuesto, resulta obligado preguntarle por el futuro de la Isla: “La Fermosa es mi sueño irónico; «Cuba» es mi gran decepción real. Hace mucho que no tengo esperanzas sobre una posible democracia futura. Después de estos 60 años no lo creo posible, ya que cada generación ha ido perdiendo poco a poco ese ideal cívico, luchar por una democracia. Tal vez porque no les interesa o nunca lo han experimentado y lo desconocen”.

om ulloa
om ulloa videoconferencia. Foto del autor

so far / from my house descompuesta en el sendero fuera del juego

“El panorama actual es muy decepcionante, sobre todo viendo lo que sucede en otras partes del mundo y la isla sigue inerte, pasiva, y la mayoría de su gente sin motivación para querer cambiar las cosas, de verdad y desde adentro”.

En estos días, cuando las circunstancias la han llevado a pasar en Miami más tiempo del usual, om ulloa extraña las “noches frías y enérgicas” de su ciudad, pues Chicago es “la única que puedo llamar hogar”, acaso porque “tiene un lago que se cree mar, algo muy importante, ya que no me gusta estar rodeada de montañas”.

Tan distante de la rotunda belleza azul de su Matanzas natal, que casi la ahogó, om ulloa atesora su “proetía” y su estoica paz, “después de la medianoche. sola en el lago. hundiéndote. deja que sea un mar. tu mar de tristezas. lejos”.

*Ernesto Santana es periodista de CubaNet, residente en Cuba, que se encuentra de visita en Estados Unidos.

Recibe la información de Cubanet en tu teléfono a través de Telegram o WhatsApp. Envíanos un mensaje con la palabra “CUBA” al teléfono +1 (786) 498 0236 y suscríbete a nuestro Boletín dando click aquí.

[fbcomments]