ROMA, Italia (Agencias, 173.203.82.38) – A bordo del avión que lo conduce hacia México y Cuba, el papa Benedicto XVI dijo el viernes que la ideología marxista «tal como había sido concebida no responde ya a la realidad» y que los católicos pueden ayudar a “hallar nuevos modelos (…) para evitar traumatismos”.
«Hoy es evidente que la ideología marxista en la forma en que fue concebida ya no corresponde a la realidad», afirmó el Sumo Pontífice. “Es obvio que la Iglesia está siempre del lado de la libertad, del lado de la conciencia y de la libertad de religión y en ese sentido continuaremos con nuestro camino hacia adelante”, agregó.
Aseguró además situarse «en una absoluta continuidad» respecto al histórico viaje de su predecesor Juan Pablo II a la isla caribeña en enero de 1998 y citó su famosa frase sobre la necesidad de «abrir Cuba al mundo y el mundo a Cuba».
«Estas palabras siguen siendo muy actuales», subrayó Benedicto XVI, a propósito del viaje de Juan Pablo II, que supuso un deshielo en las relaciones entre la Iglesia católica y el régimen comunista cubano.
La agencia cubana Prensa Latina informó sobre la salida del Sumo Pontífice hacia México y Cuba, pero no hizo referencia alguna a sus declaraciones.
Al responder a una pregunta sobre su visita a Cuba, donde desde hace más de medio siglo rige un sistema inspirado en el marxismo-leninismo, Benedicto XVI señaló la necesidad de encontrar nuevos modelos y subrayó la voluntad de los católicos «de ayudar a un diálogo constructivo para evitar los traumatismos».
«Nuevos modelos deben ser encontrados con paciencia y de forma constructiva (…), nosotros queremos ayudar», afirmó el Papa, quien abogó por ayudar a la construcción de una sociedad fraternal y justa.
“Es obvio que la Iglesia está siempre de la parte de la libertad, de la parte de la conciencia y de la libertad de religión y en ese sentido continuaremos con nuestro camino hacia adelante”, agregó
Desde Pinar del Río, Dagoberto Valdés, editor de la revista Convivencia dijo a martinoticias.com: “El Papa está anunciando a Cuba el evangelio de la liberación y de la paz. Éste es un excelente antecedente para poder esperar al Papa con el jubilo (…) Estas palabras del Santo Padre nos indican el camino que ya nosotros hemos escogido, y que es el camino que conduce a los cambios y a la reconciliación nacional, en paz”.

