LA HABANA, Cuba (Agencias, 173.203.82.38) — El papa Benedicto XVI dijo el miércoles a los presentes en la misa en la Plaza de la Revolución que Cuba y el mundo necesitan cambios y urgió a los cubanos a no vacilar “en seguir a Jesucristo”.
El Sumo Pontífice fue vitoreado por miles de personas congregadas en una plaza que ha sido escenario de eventos que a través de los años han marcado la línea de un gobierno otrora hostil a la religión.
Según fuentes de la disidencia, muchos de los presentes han sido obligados a asistir a la misa, mientras que otros devotos y miembros de la oposición pacífica en la isla fueron excluidos de la ceremonia por medio de intimidaciones, arrestos o de “mítines de repudio” que les han impedido salir de sus casas.
El Papa fue recibido por el cardenal Ortega Alamino, quien en su bienvenida dijo que el pueblo cubano espera “la bendición” del Pontífice, “un Papa que trae la ternura, la dulzura, la misericordia de Dios y promueve la reconciliación entre todos”.
“Santidad, nuestro pueblo le implora que incluya en sus oraciones (los pedidos) necesarios para que reine entre todos los cubanos el amor y el perdón y se haga verdad la reconciliación y la paz”, manifestó el cardenal.
En el altar, colocado a los pies del monumento al héroe de la independencia de Cuba, José Martí, Benedicto XVI afirmó que “fe y razón son necesarias y complementarias en la búsqueda de la verdad”, y alertó del peligro de aquellos que la interpretan mal. Frente al altar se alza una gigantesca efigie del “Che” Guevara.
“Cuba y el mundo necesitan cambios, pero éstos se darán sólo si cada uno está en condiciones de preguntarse por la verdad y se decide a tomar el camino del amor, sembrando reconciliación y fraternidad”, subrayó el Obispo de Roma.
“Sólo renunciando al odio seremos libres”, dijo el Papa, quien elogió los avances de la Iglesia Católica en Cuba, pero aclaró que “es preciso seguir adelante, reforzar lo que ya se ha alcanzado” y recalcó que “el derecho a la libertad religiosa manifiesta la voluntad de la condición humana.”
El Santo Padre también hizo una especial mención al Padre Félix Varela por su aporte a la sociedad cubana al proponer “un camino para una verdadera transformación social” cuando dijo que “no hay Patria sin virtud”.
A la misa asistió el gobernante Raúl Castro, quien, vestido con camisa blanca, ocupó la primera fila. También asistieron todos los obispos cubanos, encabezados por el cardenal de La Habana, Jaime Ortega Alamino, y numerosos prelados latinoamericanos y españoles.
Benedicto XVI debe partir hacia Roma en horas de la tarde del miércoles. Se espera que se reúna con Fidel Castro, según informó el propio ex gobernante en una “reflexión” publicada el martes en la noche en el portal oficialista Cubadebate.
“Gustosamente saludaré (…) a Su Excelencia el Papa Benedicto XVI, como lo hice con Juan Pablo II (en 1998), un hombre a quien el contacto con los niños y los ciudadanos humildes del pueblo suscitaban invariablemente sentimientos de afecto”, dijo Fidel Castro, de 85 años de edad.
Durante la misa del papa Benedicto XVI el lunes en Santiago de Cuba un hombre que gritó “Abajo el comunismo” fue agredido físicamente por un camillero con una camiseta que mostraba la insignia de la Cruz Roja El hombre ya había sido detenido por fuerzas de la Seguridad cubana y era trasladado a un vehículo policial cuando el camillero se le abalanzó y le propinó golpes de karate y lo golpeó con la camilla.
La delegación Regional de la Cruz Roja Internacional para Centroamérica dijo a Radio Martí el martes que investiga el acontecimiento. En ocasiones anteriores la Cruz Roja se ha opuesto al uso de su insignia para asuntos políticos o militares como lo fue en el caso del rescate de la ex candidata presidencial colombiana, Ingrid Betancourt en julio de 2008.
«La Cruz Roja es un movimiento mundial de características humanitarias, cuya misión es socorrer y soportar. Esta honrosa tarea no puede aparecer asociada con las agresiones físicas o cualquier otra acción restrictiva (…) Sus símbolos no deben ser utilizados para enmascarar a agentes», dijo el martes Observatorio Cubano de Derechos Humanos, con sede en Madrid, que solicitó una investigación del incidente.
Homilía del papa Benedicto XVI en la misa del 28 de marzo en La Habana.


