La oposición también necesita ‘cambios’

La oposición también necesita ‘cambios’

Las denuncias solo generan lástima comedida cuando no se vislumbra la victoria al final del último renglón

SANTIAGO DE CUBA, Cuba, noviembre, 173.203.82.38 – En la lucha contra un sistema totalitario siempre ha sido fundamental la estrategia que se sigue para alcanzar la libertad. Las denuncias con un trasfondo de represión solo generan lástima, cuando no se vislumbra la victoria al final del último renglón.

Los opositores en Libia solo lograron el reconocimiento internacional y el decisivo apoyo, cuando llevaron el mensaje de un poderoso movimiento en el cual estaba involucrado el pueblo gritando, peleando y muriendo. No eran meros signos o la repetición de consignas, se pedía la intervención de la OTAN pero se mostraban los resultados que ya habían logrado los oponentes a Gadafi.

En Cuba, sin embargo, los opositores no hemos logrado tener una representatividad dentro de la sociedad, y muchas veces cuando redactamos un documento o programa político optamos por un fracasado camino común: el entregar nuestras propuestas al régimen sin darlas a conocer primeramente al pueblo, que es quien pudiera forzar a los Castro a que atienda nuestras peticiones. Y entonces vemos como son ignorados y ridiculizados – en el mejor de los casos – proyectos y propuestas de soluciones a la crisis nacional.

Cuando se leen las noticias sobre nosotros, da la impresión de que se escucha un disco rayado, o una formula repetida un millón de veces. Es muy fácil leer en ellas las palabras represión o detención, pero pocas veces se puede encontrar la palabra victoria. Y al que poco conoce de los movimientos pacifistas de Gandhi o de Luther King podría costarle trabajo creer que la oposición pueda lograr un cambio en Cuba.

Y no soy de los que desdeña la vía de las denuncias para mostrar la imagen de un tirano que se resiste al cambio, pero ésta no debe ser la esencia de nuestra lucha. Por otra parte las denuncias que hoy hacemos palidecen si las comparamos con aquellas de los años 60 y 70, cuando se fusilaban opositores políticos y se encarcelaba por décadas a diestra y siniestra de manera notoria. Y vale notar que inclusive aquellos hechos, no lograron impactar la conciencia de la comunidad internacional como para  brindarle a los cubanos un apoyo eficaz, tal y como ocurrió en Libia o Irak.

Francisco Díaz Echemendía, ex preso político que cumplió 20 años en cárceles cubanas, que no aceptó el exilio pero que tampoco accedió a libertad condicional o licencia extrapenal es una de esas personas que consideran que la oposición debe cambiar. Este 28 de octubre más de 60 opositores burlaron la vigilancia de la Policía Política y lograron asistir a la Misa de San Judas Tadeo, en la Catedral de Santiago de Cuba. Estos opositores, pertenecientes a las organizaciones: FLAMUR, Partido 30 de Noviembre, CEEDPA, Partido del Pueblo y MDO, pidieron por la libertad de los presos políticos y por la paz. Eunice Madaula, Doraisa Correoso, Annia Alegre, Omaglis González y Eldris Pozo ondearon la bandera cubana a la salida de la Iglesia. Aunque ellos no contaron con el apoyo de la prensa extranjera, ni tampoco tienen un pedigrí como opositores reconocidos que le respaldase, sí fueron capaces de adoptar las estrategias necesarias y realizar acciones específicas y visibles para romper, sin necesidad de emitir una resolución o un comunicado, el bloqueo interno.

Acerca del Autor

Ernesto Antonio Vera

Ernesto Antonio Vera

Ernesto Antonio Vera. Abogado, graduado en la Universidad de Oriente en el año 2005. Ha ejercido su profesión en varios bufetes colectivos, asumiendo defensas penales y laborales; también ha sido profesor en la Universidad de Oriente, de donde fue expulsado debido a sus opiniones políticas. Es director de la biblioteca Independiente Dulce María Loynaz, de Santiago de Cuba y miembro de la Corriente Agramontista de Abogados Independientes.

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