Las opciones de transporte de carga para los viajeros con destino a Cuba sufrieron un nuevo recorte esta semana, luego de que Air China anunciara una estricta limitación al equipaje adicional en su ruta entre Madrid y La Habana, efectiva a partir de las 23:59 del 30 de octubre para todos los vuelos programados con fecha posterior al 14 de noviembre de 2026.
La disposición, divulgada a través de agencias de viajes especializadas en el destino cubano como Online Tours y Viajes On Time, permite únicamente la contratación de una sola maleta extra por pasajero (de hasta 23 kg en clase económica y 32 kg en clase ejecutiva o superior) por encima del volumen contemplado en la tarifa base.
El aspecto más restrictivo del ajuste radica en que la prohibición es absoluta y no admite excepciones presenciales: la limitación no se aplicará solo en la compra en línea, sino también directamente en los mostradores de facturación del aeropuerto, impidiendo a los viajeros añadir un segundo bulto suplementario al momento de abordar.
La decisión de la compañía asiática sigue la línea fijada previamente por Air Europa, aerolínea que desde julio restringió a una sola maleta adicional sus vuelos hacia la capital cubana, medida que provocó aglomeraciones y dejó a decenas de pasajeros en los aeropuertos de Madrid-Barajas y Tenerife Norte al no poder despachar su equipaje acumulado.
El endurecimiento de las políticas de bodega ocurre en un contexto de drástica contracción del mercado aéreo entre España y Cuba. Air China y Air Europa se mantienen como los únicos dos operadores directos en la ruta tras la retirada progresiva, durante el primer semestre de 2026, de aerolíneas como Iberia, World2Fly, Cubana de Aviación y Plus Ultra.
El trasfondo de las cancelaciones y ajustes operativos en la aviación comercial hacia la Isla se remonta a febrero pasado, cuando el régimen cubano notificó a las compañías internacionales sobre la escasez crítica de combustible de aviación (JET A-1) en la totalidad de las terminales del país.
Desde esa advertencia oficial, firmas internacionales como Air Canada, Air France y Turkish Airlines optaron por suspender sus frecuencias hacia la Isla, dejando a los usuarios expuestos a cancelaciones repentinas y sobrecargando la demanda sobre las escasas rutas operativas desde Europa.










