Trincheras anticomunistas

Trincheras anticomunistas

La vivienda y el transporte son como un telón de fondo desgarrado, por donde asoma cada día la falta de valores en la sociedad

(foto tomada de Internet)
(foto tomada de Internet)

LA HABANA, Cuba (Cuba Sindical) -Para la gran mayoría de los cubanos, la vivienda y el transporte son las primeras trincheras anticomunistas de la isla. En esos escenarios, donde convergen todas las desgracias del ciudadano común, se denuncia y se muestra la crisis general que atraviesa el país. Son como un telón de fondo desgarrado por donde asoma cada día la falta de valores en la sociedad.

El transporte no mejora

Según opiniones recogidas para Cubanet, la cosa va de mal en peor, y se ven grises y con pespuntes negros las soluciones. “Seguimos en el pico del aura”, expresó una señora mientras viajamos en un destartalado almendrón hacia Miramar. “El transporte no mejora, el precio del pasaje no baja, y los choferes se aprovechan de las necesidades de la población.”

De acuerdo con lo expresado por la señora, durante la semana de receso escolar, los conductores de camiones abusaron sin piedad, pues los viajes a Bayamo, de 200 pesos los subieron a 240, y los de 10 dólares a Santiago de Cuba, a 12. “Muchos tuvimos que bajar, pues no teníamos esa cantidad de dinero. Hubo un chofer que bajó a los pasajeros y se fue.”

“Todo se hacía ante la presencia de policías y administradores corruptos, inspectores sobornados, buquenques sin escrúpulos, niños dando gritos tirados sobre los maletines, ancianos, personas que debían retornar a su trabajo, borrachos, mendigos y prostitutas que hacen lo que les pidan por un plato de comida caliente y un colchón”, concluyó.

Viviendas en ruinas, arruinan vidas

Rapsodi Arias Rosales se siente abandonado por la revolución. Su vivienda le cae a pedazos en la cabeza y no encuentra solución. Afectado de la salud, sin poder resolver ni siquiera una bolsa de cemento, 100 ladrillos, unas cabillas o resane para el techo de forma subsidiada, solo le resta expulsar su indignación contra el gobierno que lo engañó.

Enfermo de la próstata, sin oportunidad de trabajo en la construcción por razones de salud, sin ayuda de la seguridad social, se pone huraño por todo y se lamenta por las cosas que acontecen en el país. Abandonado a su suerte, malvive en un cuartucho de 4×4 metros en el municipio Cerro, y opina que las autoridades no sirven ni para sacar los perros a orinar.

“El presidente del Consejo Popular en esta zona es un descarado. Los otros días un grupo de vecinos le cayó a palos y fue para la policía a denunciar. Después de inútil es tremendo cobardón. Sólo les resuelve a sus amigotes. En este cuarto no hay condiciones para vivir. Sin embargo, en más de tres años de gestiones ni un ladrillo he logrado poner”.
De acuerdo a lo expresado por Rapsodi, ni el presidente del Comité de su cuadra o el delegado de la circunscripción quieres saber de él, pues lo consideran un conflictivo por reclamar. “El problema es que yo no tengo dinero, no chivateo, ni participo en nada, como algunos vecinos que resuelven lo que sea a cambio de caer en todo esto y mucho más”, presume.

Rapsodi Arias Rosales (foto de autor)
Rapsodi Arias Rosales (foto de autor)

Imposibilitado de reparar su hogar, Rapsodi, con 45 años de edad, sin familia a su cargo, y ex trabajador destacado de la construcción, malvive de lo que aparezca, ya sea fuera o dentro de la ley, pues necesita subsistir y el gobierno no le da una oportunidad. “Pero si me cogen en algo, con sonda y todo, ciego, manco, loco, me guardan sin pestañar”, agregó.

Le prometieron maravillas durante su juventud a cambio de la incondicionalidad ideológica, entrega política y sacrificio material y espiritual, y de nada le sirvió. Como tantos miles de cubanos, hoy es un guiñapo humano que no sabe adónde ir ni que hacer. “Estoy liquidado, pero me van a tener que encerrar porque no me rendiré sin resolver”.

Sigue la lucha de los cubanos

Entre las cerca de 110 000 viviendas precarias que existen en el país, y una de las 12, 426 improvisadas con materiales no adecuados o de desechos como cartones, planchas metálicas, fibrocemento u otros, según datos del censo de población del 2012 publicados por la Oficina Nacional de Estadísticas e Información (ONEI), se encuentra la de Rapsodi.

En Cuba, concluido el heroísmo de solar mostrado por la “sociedad civil” durante la VII Cumbre de las Américas en Panamá, resuelta la pachanga de las elecciones, y en espera del desfile de máscaras por el 1ro de Mayo, los cubanos vuelven a la normalidad. Es decir, a soñar con irse del país, o a esperar ansiosos que vengan de una vez los norteamericanos.

Mientras tanto, continúa el guateque para subsistir. El robo, la corrupción, las apariencias, la prostitución y cuanto sirva en una sociedad convertida en un torneo de lucha donde todo vale, se reacomodan en las calles de la isla, que como reza un eslogan oficial: son de los revolucionarios. De ahora en adelante, hasta que llegue un nuevo fetecún patrio, a lucharla.

vicmadomingues55@gmail.com

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