MIAMI, Estados Unidos ― Un hombre cubano que navegaba solo en una pequeña balsa fue rescatado este lunes, 12 de octubre, a unos 26 kilómetros al este de Key Biscayne, Florida, informó este martes la Oficina de Operaciones Aéreas y Marítimas (AMO, por sus siglas en inglés) de Aduanas y Protección Fronteriza de EE.UU. (CBP, también por sus siglas en inglés).
El aviso lo dio un buen samaritano por el canal 16 de VHF, la frecuencia de radio que se usa para las emergencias en el mar. Unidades marítimas de la AMO con base en Miami y Fort Lauderdale, junto con la Guardia Costera, localizaron al hombre y le prestaron asistencia de emergencia.
Paramédicos lo evaluaron y el Departamento de Bomberos y Rescate de Miami-Dade le dio el alta médica. Después fue trasladado al guardacostas Melvin Bell para continuar con su procesamiento. Las autoridades no han revelado su nombre, su edad ni el punto de Cuba desde el que partió.
“Un ciudadano cubano tiene suerte de estar vivo”, resumió la agencia, que acompañó el mensaje con una advertencia: “Este incidente subraya el peligro extremo de intentar la migración marítima ilegal. El mar abierto no perdona, y estas travesías pueden volverse mortales rápidamente”.
Por otro lado, la Guardia Costera publicó este martes imágenes de la repatriación de seis personas a Cuba. Una de ellas muestra un barco pesquero cubano averiado, con cuatro personas a bordo, que una tripulación de la Estación Aérea de Miami localizó el 11 de octubre a unas 46 millas náuticas al sureste de Key West. El guardacostas Isaac Mayo recogió a los cuatro ocupantes.
En septiembre, la Guardia Costera devolvió a la Isla a 14 cubanos interceptados en el mar. En aquella ocasión, el teniente comandante Jon Girot, oficial de enlace del cuerpo en la Embajada de EE.UU. en La Habana, insistió en que los cubanos “no deberían arriesgar sus vidas lanzándose al mar para intentar entrar ilegalmente en Estados Unidos”.
Desde que en enero de 2017 terminó la política de “pies secos, pies mojados”, los cubanos interceptados en el mar son devueltos a la Isla como regla general, sin la posibilidad de permanecer en EE.UU. que antes tenían quienes tocaban tierra.









