
EE. UU. exige a Santa Lucía prohibir a sus ciudadanos estudiar medicina en Cuba
La presión de Washington se produce en medio de denuncias internacionales contra el régimen cubano por explotación laboral en sus programas médicos en el extranjero.

La presión de Washington se produce en medio de denuncias internacionales contra el régimen cubano por explotación laboral en sus programas médicos en el extranjero.

Tras los bombardeos, el personal sanitario cubano en Venezuela recibió órdenes de evacuación con un tope de 15 kilos y la exigencia de 60 dólares en efectivo, pese a salarios pendientes y sin garantías claras de retorno.

Un profesional cubano que trabajó en una refinería en Alberta, Canadá, asegura que debía entregar entre el 80% y el 90% de su sueldo a las autoridades de La Habana.

En medio de un sistema sanitario colapsado, el régimen tilda de “ingratos” y “traidores” a los médicos que denuncian las precarias condiciones en las que trabajaron en Cuba.

Estados Unidos volvió a colocar a Cuba en la categoría más baja de su informe anual, denunciando que el castrismo utiliza las misiones médicas como un mecanismo de esclavitud moderna.

Trabajadores cubanos en Canadá serían sometidos desde hace tres décadas a un esquema de explotación similar al aplicado en las misiones médicas del régimen.

La región italiana de Molise adoptará el esquema de contratación de médicos cubanos, pese a las denuncias de retención salarial y opacidad que marcaron el convenio en Calabria.

Mientras en Cuba escasean los maestros, Bahamas recibirá un centenar de docentes bajo un esquema de contratación directa, tras presiones de EE. UU. que denunció los convenios anteriores como explotación laboral.

Publicado a propósito del Día Mundial contra la Trata de Personas, el informe expone cómo la colaboración Cuba-Jamaica ha servido como instrumento de control político y adoctrinamiento, bajo una fachada de cooperación internacional.

Varios médicos cubanos han abandonado hospitales públicos en Calabria desatando un intenso debate sobre las condiciones laborales bajo el acuerdo Italia-Cuba.

La presión de Washington se produce en medio de denuncias internacionales contra el régimen cubano por explotación laboral en sus programas médicos en el extranjero.

Tras los bombardeos, el personal sanitario cubano en Venezuela recibió órdenes de evacuación con un tope de 15 kilos y la exigencia de 60 dólares en efectivo, pese a salarios pendientes y sin garantías claras de retorno.

Un profesional cubano que trabajó en una refinería en Alberta, Canadá, asegura que debía entregar entre el 80% y el 90% de su sueldo a las autoridades de La Habana.

En medio de un sistema sanitario colapsado, el régimen tilda de “ingratos” y “traidores” a los médicos que denuncian las precarias condiciones en las que trabajaron en Cuba.

Estados Unidos volvió a colocar a Cuba en la categoría más baja de su informe anual, denunciando que el castrismo utiliza las misiones médicas como un mecanismo de esclavitud moderna.

Trabajadores cubanos en Canadá serían sometidos desde hace tres décadas a un esquema de explotación similar al aplicado en las misiones médicas del régimen.

La región italiana de Molise adoptará el esquema de contratación de médicos cubanos, pese a las denuncias de retención salarial y opacidad que marcaron el convenio en Calabria.

Mientras en Cuba escasean los maestros, Bahamas recibirá un centenar de docentes bajo un esquema de contratación directa, tras presiones de EE. UU. que denunció los convenios anteriores como explotación laboral.

Publicado a propósito del Día Mundial contra la Trata de Personas, el informe expone cómo la colaboración Cuba-Jamaica ha servido como instrumento de control político y adoctrinamiento, bajo una fachada de cooperación internacional.

Varios médicos cubanos han abandonado hospitales públicos en Calabria desatando un intenso debate sobre las condiciones laborales bajo el acuerdo Italia-Cuba.
