MIAMI, Estados Unidos ― El viceprimer ministro y ministro del Comercio Exterior y la Inversión Extranjera, Oscar Pérez-Oliva Fraga, negó que esté siendo preparado para suceder a Miguel Díaz-Canel al frente del Estado cubano. “No tengo aspiraciones en ese sentido”, respondió al ser preguntado por esos rumores en una entrevista con Reuters publicada este martes.
“Soy simplemente un servidor público, y trabajaré donde se me necesite, sin aspirar a ningún cargo en particular”, añadió el funcionario, de 55 años, que dijo también que seguirá trabajando para mejorar la economía cubana y atraer inversión extranjera.
Su nombre circula desde hace meses porque reúne dos condiciones infrecuentes: el parentesco y la velocidad del ascenso. Es sobrino nieto de Fidel y Raúl Castro —su abuela materna, Ángela Castro, era hermana mayor de ambos— y en menos de dos años pasó de viceministro a ministro del Comercio Exterior y la Inversión Extranjera, en mayo de 2024, y a viceprimer ministro, en octubre de 2025, sin dejar la cartera. Ingeniero eléctrico de formación, antes había dirigido una empresa importadora y la actividad de negocios de la Zona Especial de Desarrollo Mariel.
El debate sobre la sucesión saltó a la prensa internacional en marzo, cuando la agencia AP situó a dos primos del clan Castro como posibles reemplazos: el propio Pérez-Oliva y Raúl Guillermo Rodríguez Castro, nieto de Raúl Castro, conocido como “el Cangrejo”, que nunca ha ocupado un cargo de gobierno y fue guardaespaldas de su abuelo y jefe del cuerpo que protege a la cúpula.
Los expertos consultados por la agencia —Sebastián Arcos, del Instituto de Investigaciones Cubanas de la Universidad Internacional de Florida, y Carlos M. Rodríguez Arechavaleta, de la Universidad Iberoamericana de Ciudad de México— describieron a Pérez-Oliva como el perfil más pulido y con experiencia en negociación comercial, y consideraron que el apellido Castro descalifica a Rodríguez Castro como figura de recambio.
Para ser presidente de Cuba es necesario ser diputado a la Asamblea Nacional del Poder Popular y ser “elegido” por ese órgano. Los otros requisitos contemplan tener más de 35 años, gozar de los derechos civiles y políticos y ser ciudadano cubano por nacimiento sin otra ciudadanía.
Pérez-Oliva consiguió un escaño en el Parlamento en diciembre de 2025, por la vía que cubre las vacantes: el Consejo Electoral Nacional dirigió ese año la selección de más de 20 diputados al Parlamento, además de un millar de delegados municipales.
Díaz-Canel fue reelecto el 19 de abril de 2023, en la sesión constitutiva de la X Legislatura, con el voto favorable del 97,66% de los diputados, para un segundo mandato de cinco años que expira en 2028 y que la Constitución le impide repetir. En esa misma sesión, Salvador Valdés Mesa fue elegido vicepresidente de la República con el 93,4%.
Si el mandato se interrumpiera antes —por renuncia, revocación, incapacidad, ausencia definitiva o muerte—, quien asume interinamente las atribuciones del presidente es el vicepresidente, y la sustitución dura un máximo de 180 días, plazo en el que la Asamblea Nacional debe elegir a un nuevo jefe de Estado.
El Parlamento retocó las reglas del cargo el año pasado, aunque no en beneficio suyo. El 18 de julio de 2025, en la última jornada del Quinto Período Ordinario de Sesiones, los 440 diputados presentes aprobaron una Ley de Reforma Constitucional que suprimió el tope de 60 años de edad para iniciar el primer mandato presidencial. Esteban Lazo, presidente de la Asamblea Nacional, justificó la medida por el envejecimiento poblacional y sostuvo que el límite se había convertido en un impedimento para que ocuparan el cargo personas mayores de esa edad con trayectoria y fidelidad demostradas.
La reforma no tocó el límite de dos mandatos ni las atribuciones del presidente, y quien tiene 55 años nunca estuvo afectado por el tope que se eliminó.
En la misma entrevista, Pérez-Oliva negó que alguna empresa vinculada al presidente Donald Trump haya establecido contacto con su gobierno este año, doce días después de que The Guardian informara que ejecutivos de la Organización Trump viajaron a la Isla al amparo de la firma Dominari Holdings y se reunieron con Rodríguez Castro. También atribuyó al embargo el freno a las transformaciones económicas aprobadas en junio.
De su vida pública queda poco rastro fuera de los actos oficiales. Su cuenta en X, donde se presenta como “ministro del Comercio Exterior y la Inversión Extranjera de la República de Cuba”, así como “comprometido con la Revolución y con las ideas de FIDEL”, acumula 410 publicaciones y poco más de 1.800 seguidores. La última es del 6 de septiembre.










