MIAMI, Estados Unidos ― La minera canadiense Sherritt anunció este martes, 20 de octubre, que recibió una licencia de EE.UU. para enviar combustible y azufre a sus operaciones de níquel y cobalto en Moa, Holguín.
El primer cargamento está previsto para el último trimestre de 2026. La reanudación de la actividad minera todavía depende de una segunda licencia de emergencia de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC, por sus siglas en inglés), del Departamento del Tesoro.
Se trata de una autorización particular que permite operaciones concretas que las sanciones prohíben y se conceden a personas o entidades determinadas. Los documentos no son públicos.
Los envíos cuentan además con un acuerdo del 23 de septiembre con Moa Bay Mining Co., que tiene reconocida en EE.UU. una reclamación por propiedades intervenidas en Cuba. A cambio de pagos, esa empresa aceptó los suministros provisionales y se comprometió a no demandar a sus participantes bajo la Ley Helms-Burton.
La reclamación se remonta a la intervención de las instalaciones de Moa Bay por el Gobierno cubano el 19 de agosto de 1960, según consta en el expediente de la Comisión de Liquidación de Reclamaciones Extranjeras de EE.UU.
La compra de una participación mayoritaria en Sherritt sigue pendiente. El acuerdo preliminar divulgado el 20 de mayo contemplaba que Gillon Capital, una firma radicada en EE.UU., pudiera alcanzar el 55% de las acciones ordinarias de la compañía canadiense mediante un instrumento que le daría derecho a comprar nuevas acciones. Sherritt posee la mitad del negocio conjunto de Moa.
La operación requería un contrato definitivo y los permisos de la OFAC y de otros reguladores, incluida la Bolsa de Toronto, según precisó Sherritt el 15 de junio. La empresa advirtió entonces que no podía garantizar que el acuerdo llegara a concretarse.
El Gobierno cubano expresó su disposición a mantener la asociación si se concreta la compra. En una entrevista realizada el 9 de octubre por Reuters, el ministro de Energía y Minas, Vicente de la O Levy, dijo que Cuba seguiría siendo socia de Sherritt. Añadió que, cuando terminaran las negociaciones de la compañía, examinarían su estrategia de desarrollo y de reanudación de la producción en Moa.
La empresa mixta pertenece por partes iguales a Sherritt y a la cubana General Nickel Company, como detalla la minera. Su actividad conecta la mina a cielo abierto y la planta de procesamiento en Moa con una refinería en Fort Saskatchewan, en la provincia canadiense de Alberta. El material que contiene níquel y cobalto se obtiene en Cuba y se transporta a Canadá para su refinación. Los productos se comercializan principalmente en Europa y Asia.
La Orden Ejecutiva 14404, firmada por Donald Trump el primero de mayo, amplió las facultades para sancionar a personas y empresas que operen en sectores de la economía cubana, entre ellos la energía y la minería. El texto contempla excepciones mediante licencias.
La participación directa de Sherritt en sus empresas conjuntas cubanas quedó suspendida el 7 de mayo. Según los resultados del segundo trimestre, divulgados el 12 de agosto, las labores de extracción y procesamiento en la mina cesaron hacia el final de junio, tras las dificultades para conseguir combustible y otros insumos. La refinería canadiense agotó sus existencias de materia prima el 22 de junio.
Durante la parada en Canadá, la compañía mantuvo la producción de fertilizantes y ácido sulfúrico para su venta, según informó al anunciar el cierre de la refinería.
Entre abril y junio de 2026, la porción de níquel terminado atribuible a Sherritt fue de 1.319 toneladas, frente a 3.431 en el mismo periodo de 2025, una caída de aproximadamente el 62%. Las cifras corresponden a la participación del 50% de la canadiense en la empresa mixta.
En su actualización financiera del 14 de septiembre, la minera advirtió de dudas significativas sobre su capacidad para continuar como empresa en funcionamiento. Negociaba con sus acreedores para conseguir financiación provisional y el capital necesario para recuperar la actividad, además de buscar apoyo gubernamental y otros inversores. La compañía señaló que no podía asegurar la obtención de esos recursos.









