MADRID, España.- El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, afirmó este jueves que el principal obstáculo para el desarrollo de Cuba es que el régimen teme perder el control político si impulsa reformas que permitan una mayor prosperidad económica.
Durante una comparecencia ante la prensa en Manila, Filipinas, Rubio sostuvo que Washington mantiene como objetivo una Cuba “próspera” y “libre”, aunque evitó ofrecer detalles sobre la estrategia de la Administración de Donald Trump hacia la Isla.
“Queremos que Cuba sea próspera, queremos que Cuba sea libre”, declaró el jefe de la diplomacia estadounidense al ser consultado sobre la política de Washington hacia el país caribeño. Sin embargo, cuando un periodista le pidió precisar las acciones que contempla la Casa Blanca, respondió: “¿Quieren que les diga los detalles de nuestro plan? No, no voy a hacer eso”.
Rubio insistió en que la crisis que atraviesa Cuba responde al modelo político y económico vigente. Según afirmó, quienes gobiernan el país “no saben cómo arreglar su economía” y enfrentan un dilema: introducir reformas que impulsen el crecimiento o preservar el control político.
“El gran dilema del régimen es que teme perder el control si mejora la economía”, sostuvo el secretario de Estado, quien argumentó que una mayor libertad económica reduciría la dependencia de la población respecto al Estado.
El jefe de la diplomacia estadounidense también dirigió críticas a los sectores más inmovilistas de la dirigencia cubana. Aseguró que algunos de sus integrantes “prefieren destruir el país” antes que abandonar una ideología que calificó de fracasada, al tiempo que consideró que esa resistencia ha impedido la adopción de cambios estructurales.
La víspera, también desde Manila, Rubio había señalado que el objetivo de la política de Estados Unidos es favorecer condiciones para que los cubanos puedan vivir con mayor prosperidad, seguridad y oportunidades. En ese contexto, aseguró que Washington está dispuesto a actuar con «realismo y paciencia».
El secretario de Estado dijo además que Cuba enfrenta dos problemas fundamentales: un sistema económico que «no funciona» y la pérdida del respaldo petrolero que durante años recibió de Venezuela.
Rubio también afirmó que le gustaría que el cambio político en Cuba ocurriera cuanto antes. «Desearía que fuera mañana, porque el pueblo cubano lo merece. Las personas que están a cargo allí ahora mismo simplemente no quieren hacerlo. Es una lástima», sostuvo.









