“El régimen cubano ha utilizado a las Naciones Unidas para su propaganda”: Mike Waltz

El embajador de EE.UU. ante la ONU también negó ante el Congreso que exista un bloqueo naval sobre Cuba y defendió la presión de Washington.
Mike Waltz, embajador de Estados Unidos ante la ONU
Mike Waltz, embajador de Estados Unidos ante la ONU (Captura de pantalla: @USAmbUN - X)

MIAMI, Estados Unidos ― El embajador de Estados Unidos ante la ONU, Mike Waltz, negó este miércoles ante el Comité de Asuntos Exteriores de la Cámara de Representantes que Washington mantenga un bloqueo naval sobre Cuba y defendió la política de presión de la Administración de Donald Trump, durante un tenso intercambio con el congresista demócrata Mark Pocan sobre las sanciones, la crisis energética y los resultados de más de seis décadas de confrontación bilateral.

Junto con Waltz declaró Jeff Bartos, representante estadounidense ante la ONU para asuntos de gestión y reforma. Aunque la declaración escrita de Waltz se concentró en el funcionamiento y el presupuesto de Naciones Unidas, Cuba, Nicaragua y Venezuela ocuparon parte de la ronda de preguntas.

Pocan preguntó a Waltz si consideraba que Estados Unidos estaba en guerra con Cuba y afirmó que existía “un bloqueo naval alrededor de la Isla”. El diplomático respondió: “No tenemos un bloqueo naval. Eso es propaganda cubana”. Waltz añadió que un bloqueo implicaría un anillo de buques militares alrededor del país y sostuvo que Cuba podía recibir combustible procedente de cualquier parte del mundo.

El congresista de Wisconsin recordó entonces la votación celebrada el 7 de julio en la Asamblea General de la ONU, en la que 136 países apoyaron la petición cubana, nueve votaron en contra y 30 se abstuvieron. Pocan preguntó si 65 años de embargo habían acercado a Cuba a la democracia o al respeto de los derechos humanos: “¿Esos 65 años nos han llevado a donde queremos estar?”. 

La cifra citada corresponde, sin embargo, a una votación procesal para celebrar un debate adicional sobre el embargo durante el mismo período de sesiones, no a la aprobación de una nueva resolución para levantarlo.

Waltz defendió que la presión estadounidense había tenido un “efecto significativo” al impedir que el régimen cubano expandiera su revolución, su comunismo y su política antiestadounidense por el hemisferio. Pocan replicó que las restricciones al combustible recaían directamente sobre la población y relató haber presenciado apagones de hasta 42 horas, así como cirugías terminadas con las luces de teléfonos celulares. Waltz contestó preguntándole si durante su viaje había visitado una supuesta isla privada o un avión utilizado por el entorno de los Castro.

Pocan había viajado días antes a Cuba junto con las también congresistas demócratas Teresa Leger-Fernández, de Nuevo México; Maxine Dexter, de Oregón; y Delia C. Ramírez, de Illinois. La delegación se reunió con Miguel Díaz-Canel, ministros, profesionales de la salud y representantes empresariales. A su regreso, los legisladores compararon el impacto de las restricciones energéticas con una “Gaza silenciosa”, aunque aclararon que su visita no había producido conversaciones bilaterales entre Washington y La Habana.

La negativa de Waltz se refirió específicamente a la existencia de un cerco militar de buques, pero Estados Unidos sí mantiene un amplio sistema de sanciones económicas y energéticas. Una orden ejecutiva firmada el 29 de enero creó un mecanismo para imponer aranceles a productos procedentes de países que suministraran petróleo a Cuba. 

La Casa Blanca dejó sin efecto el 20 de febrero los aranceles adicionales adoptados bajo esa y otras órdenes basadas en la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional, pero conservó vigente la emergencia y las medidas no arancelarias. Posteriormente, una orden del 1 de mayo autorizó sanciones contra personas y empresas extranjeras vinculadas con sectores cubanos como el energético, y el Departamento de Estado sancionó en junio a la empresa estatal Unión Cuba-Petróleo (CUPET).

Durante la comparecencia, la congresista cubanoamericana María Elvira Salazar agradeció a Waltz la posición adoptada por Washington ante Cuba, Venezuela y Nicaragua. El embajador afirmó que “el régimen cubano ha utilizado a las Naciones Unidas durante demasiado tiempo para su propaganda” y reprochó a Pocan que su delegación no se hubiera reunido con presos políticos ni hubiera destacado las protestas del 11 de julio de 2021.

Salazar trasladó después la discusión a Nicaragua y preguntó qué medidas podía adoptar Washington frente a Daniel Ortega. Waltz respondió que esperaba conversar con los legisladores sobre posibles acciones de los departamentos del Tesoro, Comercio y Estado, además de la misión estadounidense ante la ONU. En un mensaje publicado durante la audiencia, el diplomático afirmó que el gobernante nicaragüense estaba recurriendo al “manual de Maduro”.

Sobre Venezuela, Waltz aseguró que el país estaba colaborando con Washington y avanzaba hacia una transición que calificó de “inmensa y positiva”.

Waltz: Cuba usa la ONU para su propaganda

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