MADRID, España.- El senador Flávio Bolsonaro, candidato del Partido Liberal (PL), obtuvo el primer lugar en la primera vuelta de las elecciones presidenciales de Brasil, celebrada este domingo, pero tendrá que disputar la Presidencia con el actual mandatario, Luiz Inácio Lula da Silva, en una segunda vuelta prevista para el próximo 25 de octubre.
Con el 99,99% de las urnas contabilizadas, Bolsonaro recibió 56.104.268 votos, equivalentes al 47,03% de los sufragios válidos, mientras que Lula, candidato del Partido de los Trabajadores (PT), sumó 53.876.617 votos, un 45,16%, de acuerdo con los datos divulgados en la madrugada de este lunes por el Tribunal Superior Electoral (TSE).
La diferencia entre ambos fue de aproximadamente 2,2 millones de votos. Al no superar ninguno de los candidatos la mitad de los votos válidos, la Constitución y la legislación electoral brasileñas establecen la celebración de una segunda vuelta entre los dos aspirantes más votados.
Los votos en blanco sumaron 2.300.781, el 1,84% del total, y los nulos alcanzaron 3.674.149, un 2,93%. El TSE contabilizó más de 125 millones de votos válidos.
El resultado situó a Bolsonaro por encima de Lula después de una campaña marcada por las preocupaciones de una parte del electorado sobre el costo de vida, la seguridad pública, el endeudamiento de los hogares, las cuentas públicas y la corrupción, asuntos que ocuparon buena parte del debate político durante la contienda.
El desempeño de Bolsonaro superó lo anticipado por varias encuestas publicadas antes de la votación, que mostraban una carrera muy ajustada pero colocaban a Lula ligeramente por delante.
Bolsonaro: “Brasil quiere un cambio”
Flávio Bolsonaro, de 45 años, es abogado, senador por Río de Janeiro y uno de los hijos del expresidente Jair Bolsonaro. Esta es la primera vez que compite por la Presidencia de Brasil. Su compañero de fórmula es el diputado federal Alfredo Gaspar.
Tras conocerse los resultados, Bolsonaro afirmó en una conferencia de prensa:“Brasil quiere un cambio. Esa es la lectura. Estoy muy feliz con los resultados en todas las regiones”.
El candidato ha construido su campaña sobre buena parte de la base política que llevó a su padre a la Presidencia en 2018, aunque ha intentado presentar una candidatura propia. Entre las propuestas divulgadas durante la campaña figuran la reducción del tamaño del Gobierno federal, recortes de gastos, privatizaciones, disminución de impuestos y cambios en las reglas fiscales.
En materia de seguridad pública, su programa contempla un endurecimiento de las políticas contra las organizaciones criminales, la ampliación del sistema penitenciario federal y un mayor uso de tecnologías de vigilancia y reconocimiento facial.
Lula admite que esperaba ganar en primera vuelta
Lula, de 80 años, gobierna Brasil desde enero de 2023 y busca un cuarto mandato presidencial no consecutivo. Anteriormente ocupó la Presidencia entre 2003 y 2010. Su candidato a vicepresidente vuelve a ser Geraldo Alckmin, exgobernador de São Paulo.
Después de conocerse el resultado, Lula reconoció que esperaba resolver la elección en primera vuelta.
El mandatario sostuvo que la segunda ronda abre una nueva etapa de campaña y agradeció a sus votantes. También dirigió fuertes críticas contra Flávio Bolsonaro y contra la trayectoria política de su familia, declaraciones que forman parte de la confrontación electoral entre ambos candidatos.
Brasil regresará a las urnas el 25 de octubre para elegir al presidente que gobernará el país durante los próximos cuatro años. La segunda vuelta también decidirá siete gobiernos regionales —seis estados y el Distrito Federal— donde ningún candidato consiguió la mayoría necesaria en la primera ronda.









