MADRID, España.- Cuba recibió 477.707 visitantes internacionales entre enero y septiembre de 2026, una caída del 65,1% respecto al mismo período del año anterior, según cifras de la Oficina Nacional de Estadística e Información (ONEI). El resultado confirma el deterioro de uno de los sectores fundamentales para la captación de divisas del régimen cubano.
En los primeros nueve meses de 2025 habían llegado a Cuba 1.367.847 visitantes internacionales, frente a los 477.707 registrados en igual período de 2026. Esto supone una pérdida de 890.140 visitantes, equivalente a una caída interanual del 65,1%, según las cifras oficiales de la ONEI.
Septiembre cerró con apenas 27.354 visitantes internacionales, el resultado mensual más bajo del año, según los datos divulgados. La cifra refleja la profundidad de una crisis turística que coincide con apagones, escasez de combustible, dificultades en el transporte y reducción de las conexiones aéreas.
Canadá y Rusia, entre los mercados más afectados
Canadá, tradicionalmente el principal emisor de viajeros hacia Cuba, pasó de 559.707 visitantes entre enero y septiembre de 2025 a 129.247 en 2026. El descenso del 76,9% equivale a 430.460 personas menos y explica cerca de la mitad de la caída total.
Rusia, otro mercado al que las autoridades cubanas han concedido especial importancia, registró 21.715 visitantes, frente a 88.920 un año antes: una reducción del 75,6%. España también experimentó un retroceso considerable, de 36.773 a 11.182 visitantes, equivalente al 69,6%.
La disminución se extiende a otros países. Estados Unidos pasó de 88.879 a 45.895 visitantes; México, de 43.616 a 24.369; Argentina, de 38.097 a 15.260; e Italia, de 24.256 a 9.278. Colombia y China también registraron descensos, de acuerdo con la ONEI.
Las llegadas de cubanos residentes en el exterior tampoco escaparon a la tendencia: bajaron de 177.467 a 117.386, una reducción del 33,9%. Conviene precisar que las estadísticas citadas contabilizan visitantes internacionales, una categoría que incluye a la comunidad cubana en el exterior y que no equivale necesariamente al número de turistas.
Las cifras muestran que la contracción no se concentra en un solo origen. Los descensos abarcan América del Norte, Europa, Asia y América Latina, lo que dificulta compensar las pérdidas de un mercado con el crecimiento de otro. Canadá sigue encabezando la clasificación, pero su ventaja sobre la comunidad cubana en el exterior se ha reducido a menos de 12.000 visitantes.
Cierre de hoteles y suspensión de vuelos
El desplome del turismo ha provocado el cierre de instalaciones hoteleras y la retirada de aerolíneas internacionales. Entre enero y mayo de 2026 cerca del 70% de los hoteles de la Isla permanecieron cerrados, en medio de la caída de la demanda y la escasez de suministros.
Entre ellos figura el Grand Aston La Habana, que cerró en junio por falta de combustible. La crisis también ha provocado la retirada de cadenas hoteleras internacionales como Meliá e Iberostar.
El transporte aéreo enfrenta una situación similar. Entre otras, la española Iberia mantiene suspendidos sus vuelos directos entre Madrid y La Habana, con una posible reanudación en julio de 2027. Por su parte, Sunwing Vacations Group suspendió indefinidamente sus operaciones turísticas hacia Cuba, mientras Turkish Airlines canceló sus planes de restablecer la conexión entre Estambul y La Habana.
El retroceso golpea uno de los principales sectores de captación de divisas del régimen cubano, que durante décadas destinó cuantiosas inversiones a la construcción de hoteles y al desarrollo de la infraestructura turística.
Para 2026, las autoridades habían proyectado recibir 2,2 millones de visitantes internacionales, pero al cierre de septiembre apenas habían alcanzado el 21,7% de esa meta. Cumplirla exigiría la llegada de más de 1,7 millones de visitantes en el último trimestre, una cifra muy alejada del ritmo actual y que evidencia la magnitud del desplome de uno de los principales negocios del Estado cubano.









