MIAMI, Estados Unidos ― Un tribunal de Santiago de Cuba condenó a cadena perpetua a Guillermo Sánchez Gutiérrez por matar a cuchilladas, en julio de 2025, al jefe del subsector de la Policía de la zona donde vivía, en Palma Soriano, que lo había citado a la unidad policial, según publicó el pasado sábado el periódico oficial Sierra Maestra.
La Sala Primera de lo Penal del Tribunal Provincial Popular vio el caso, la causa 73 de 2026, en un juicio oral, público y “ejemplarizante”. Declaró a Sánchez Gutiérrez culpable de asesinato y violación de domicilio y le impuso la privación perpetua de libertad como pena conjunta por ambos delitos.
El ataque ocurrió el 19 de julio de 2025. Según el tribunal, Sánchez Gutiérrez encontró al policía en casa de un vecino y lo hirió por sorpresa en una pierna con un cuchillo, “manifestándole que era la última vez que lo iba a citar”. El agente corrió unos 60 metros y se refugió en la casa de una vecina. El agresor lo persiguió, derribó la puerta y le causó siete heridas más en el abdomen, la espalda y las piernas. Se marchó después de comprobar que estaba muerto.
Sierra Maestra presenta a la víctima primero como jefe del subsector de la Policía Nacional Revolucionaria (PNR) y después como auxiliar de la PNR. No da su nombre, su edad ni el motivo por el que había citado a Sánchez Gutiérrez.
Para imponer la cadena perpetua, el tribunal aplicó la agravante de actuar por venganza o represalia, prevista en el artículo 80 del Código Penal. Tomó en cuenta, además, “la connotación del hecho, de elevada lesividad social”, que la víctima cumplía funciones como auxiliar de la PNR y las características del acusado, a quien describió “de mala conducta social y sin vínculo laboral”.
El Código Penal castiga el asesinato con penas de 20 a 30 años de cárcel, cadena perpetua o muerte, y la violación de domicilio, con penas de dos a cinco años.
Sánchez Gutiérrez perdió también sus derechos públicos y tiene prohibido salir del país. Deberá pagar una pensión a cada uno de los dos hijos menores de la víctima y los gastos del funeral. El acusado, la familia de la víctima y la Fiscalía pueden recurrir la sentencia ante el Tribunal Supremo Popular.
En julio de 2025, el periodista independiente Yosmany Mayeta Labrada informó en Facebook del “presunto asesinato” de un agente de la PNR “identificado como Yoleysi”, vecino del barrio Paraná, en Palma Soriano. Según los testimonios que recogió, el crimen ocurrió un viernes por la noche, cuando el policía fue a entregar una citación a un joven del barrio, que lo apuñaló “entre cinco y siete veces”. Mayeta escribió entonces que las autoridades no habían confirmado el hecho.
Las dos versiones no coinciden en todo. Según Sierra Maestra, el ataque fue el 19 de julio, un sábado, empezó en la casa de un vecino y terminó en la de una vecina. El periódico dice que el policía había citado antes al acusado, pero no que fuera a entregarle una citación ese día.
Algunos vecinos describieron a Mayeta al agente como un hombre temido en el barrio. “Metió demasiadas personas inocentes tras las rejas”, le dijo un residente que pidió el anonimato.
Sierra Maestra compartió la página en Facebook con el mensaje “Al delito, tolerancia cero”. Entre los comentarios, Marlene Reyes Bestard escribió: “La pena máxima”. Alejandro Breto Pujol añadió: “Para casos como este se inventó la pena de muerte…”. En la página Santiago de Cuba hoy, que reprodujo la noticia, Rosa Julia Muñiz Benitez escribió: “Creo que esta medida debería aplicarse a todo el que deje sin vida a otra persona sea la persona que sea, mueren muchas personas y el castigo es casi ninguno y la vida del ser humano no tiene precio”.
El 29 de enero de 2026, la Fiscalía Provincial de Santiago de Cuba informó de otra condena a cadena perpetua dictada por el mismo tribunal. Tres hombres asesinaron a un motorista cerca de la Sala Polivalente Alejandro Urgellés para robarle la moto y vender sus piezas. Según la Fiscalía, le causaron alrededor de 27 heridas.









