
Son unos matones violentos, y lo acaban de mostrar en la ONU
El mundo ha visto una vez más, como para que ya no queden dudas, cómo son en realidad esos represores disfrazados de diplomáticos cuando alguien los expone como la mafia que realmente son

La Habana, 1973. Colaborador de Cubanet desde 2015 donde escribe análisis político y económico e investigaciones. Cubanet protege la identidad de quienes lo soliciten a partir de los riesgos que enfrentan. Su identidad real ha sido verificada por el equipo editorial de Cubanet.
Especialización: Análisis político, periodismo de investigación.
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El mundo ha visto una vez más, como para que ya no queden dudas, cómo son en realidad esos represores disfrazados de diplomáticos cuando alguien los expone como la mafia que realmente son

A quienes queremos fuera la dictadura, nos preocupa que más adelante las dádivas se pudieran extender a otras trasnacionales del turismo, de la exploración y extracción petrolera, de los negocios inmobiliarios.

For those of us who want the dictatorship gone, there is concern that these concessions could eventually be extended to other multinational corporations involved in tourism, oil exploration and extraction, and real estate development.

Mientras faltan fármacos esenciales, los establecimientos estatales incorporan perfumes, cosméticos y artículos del hogar.

Tras huir de una relación violenta en Guantánamo, Adiuska intenta criar a su hijo de tres años en medio de la escasez de agua, los altos precios de los alimentos y un salario que apenas le alcanza para cubrir sus necesidades básicas.

José Gaínza Vera, quien perdió un pie por complicaciones de la diabetes, lleva dos años viviendo en la calle, se baña en el mar y depende de la solidaridad ajena para alimentarse.

Cuba solo se puede recomponer sacando definitivamente al castrismo de la ecuación, y a patadas.

A sus 65 años, Julia Obreguet Wilson sobrevive de la venta informal de productos en el asentamiento de La Polar, en La Habana.

Marcos Javier Ramos Estrada vendió su casa y todas sus pertenencias para emprender una peligrosa ruta migratoria; tras pasar meses detenido en Estados Unidos, fue deportado a Cuba, donde tuvo que reconstruir su vida sin vivienda ni dinero.

Dos fuentes de las FAR describen un esquema que permitiría abastecer a militares y policías con combustible importado desde Estados Unidos para el sector privado, mediante depósitos estatales y contratos con mipymes.